miércoles, 14 de febrero de 2018

Tomates Deshidratados Caseros

Hace algunos meses compré una bolsita de tomates secos en Lidl para hacer una prueba de pan con este ingrediente. Busqué ideas para hacer Pan con Tomates Secos en El Foro del Pan y di, por casualidad, con esta publicación de MMF que me dejó impactada tanto por la pintaza que tienen sus tomates, como por lo sencillo que parecía hacerlos. 

A diferencia de los tomates secos de bolsa, éstos no hay que rehidratarlos antes de consumirlos  y son tan deliciosos que me da una pena terrible utilizarlos para hacer pan o pizza... Con una tostada, sólos o con un poco de queso blanco, requesón o queso granulado, están de muerte.

Tomates desecados en el horno de casa

INGREDIENTES:

  • 1,5 Kg de tomates pera rojos pequeños.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra (mejor que no sea de sabor intenso)
  • 5 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • Utilizaremos papel de hornear


PREPARACIÓN:

  • Precalentamos el horno 100º C con ventilador.
  • Lavamos los tomates y les hacemos un pequeño corte para ayudarles a abrirse.
  • Ponemos a hervir agua en una cazuela y escaldamos los tomates hasta que veamos que se separa la piel. Yo lo hice de pocos en pocos, como veis en la imagen.
  • Sacamos los tomates del agua hirviendo, uno a uno, con la ayuda de una espumadera y dejamos que enfríen un poco, para poder quitarles la piel con facilidad y sin quemarnos.
  • Cortamos los tomates por la mitad y los vaciamos con una cucharilla o un sacabolas. La pulpa la podéis utilizar para hacer una salsa o sofrito de tomate.
  • Ponemos sobre una bandeja de horno una hoja de papel de hornear y colocamos los tomates con la abertura hacia abajo.
  • Mezclamos la sal con el azúcar y condimentamos los tomates.
  • Metemos la bandeja en el horno, a 100º C con aire, durante 90 minutos, tras los cuales damos la vuelta a los tomates y volvemos a hornear 90 minutos más.
  • Sacamos la bandeja del horno y, cuando enfríen los tomates, los guardamos en botes de cristal y los rellenamos de aceite de oliva. Si queda algún resto de tomate pegado en el papel, metedlo también en los botes de cristal.
¡¡¡IMPORTANTE!!!: Los tomates no deben de quedar demasiado blandos porque si conservan demasiada humedad fermentarán en el aceite y los tendréis que tirar. 

Por cada 1,5 Kg obtendréis 2 botes pequeños como el de la foto y tardaréis bien poco en consumirlos, así que os recomiendo que dupliquéis o tripliquéis las cantidades, si vuestro horno os lo permite: ¡Están demasiado buenos!

Como es poca cantidad, los podéis conservar en la nevera y, cuando se os acaben, utilizad el aceite aromatizado que os quede con ensaladas, verduras, pescados al vapor, carnes a la plancha... ¡Yo últimamente lo reciclo haciendo más tomates deshidratados!

Un beso y hasta la próxima receta,




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