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sábado, 23 de marzo de 2024

Queso Cottage Casero: Receta Fácil y Cremosa

El Queso Cottage es un queso fresco, granulado y cremoso, bañado en su propio suero, yogur o nata, según la versión que se elija. Su textura suave y su sabor delicado lo convierten en un alimento versátil y saludable.

Queso Cottage o Cottage Cheese hecho con cloruro de calcio y nata

Orígenes y Curiosidades del Queso Cottage

Este queso, conocido también como Cottage Cheese, se elabora de diferentes maneras según la región. Algunos lo hacen con cuajo y otros utilizan vinagre para cortar la leche. En Rusia, por ejemplo, hay quienes lo preparan con nata agria...

El Queso Cottage se originó en el Reino Unido hace más de cien años, pero fue en Estados Unidos donde su producción se industrializó y popularizó. A pesar de ello, su consumo era habitual en varias regiones de Europa Central.

La primera vez que probé el Queso Cottage fue de joven en Inglaterra, y desde entonces me enamoré de su textura y sabor. Años después, cuando abrió Marks & Spencer en Madrid, sólo lo tenían en su supermercado, así que solía ir expresamente para comprarlo.

Después de muchas pruebas, encontré la mejor manera de hacer un Queso Cottage casero suave y delicioso. Aquí te dejo la receta detallada: 

Receta de Queso Cottage Casero con Cloruro de Calcio y Nata


INGREDIENTES:
  • 1 litro de leche fresca entera

  • 2 cucharadas (Tbs) de nata (agitar bien el envase antes de usar)

  • 1/2 cucharadita (tsp) de sal

  • 1/2 cucharadita de cloruro de calcio de uso alimentario (E509)

    • En bolitas/anhidro: 2 g (voy a probar con 1,65 g en futuras pruebas)

    • O en líquido: 5 g

  • 0,2 g de ácido cítrico (o una gota de zumo de limón)


PREPARACIÓN:
  1. Mezcla los ingredientes en una cacerola.

  2. Calienta a fuego suave (nivel 6 en vitrocerámica) para evitar que el queso se pegue al fondo.

  3. A medida que la leche se calienta, comenzarán a formarse cuajerones y a separarse el suero del queso.

  4. Antes de llegar a 90ºC, el Queso Cottage debería flotar. No dejes que la leche hierva a borbotones.

  5. Si el suero no se separa bien, añade una pizca más de cloruro de calcio o unas gotas de limón.

  6. Deja enfriar un poco y filtra el queso con un colador durante unos minutos.

  7. No lo seques demasiado, debe quedar cremoso. Si queda seco, añade un poco de suero reservado o más nata.

  8. Guarda en un recipiente hermético y refrigera.

Consejos y Usos del Suero Restante

El suero sobrante es muy nutritivo y puede usarse para preparar bechamel, pan de leche o magdalenas. También puedes combinarlo con leche para otras recetas.

Variaciones y Pruebas Futuras

Mi idea es seguir probando diferentes cantidades de cloruro de calcio para perfeccionar la receta. Siempre que descubra una mejora, la actualizaré aquí.


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Voy a compartir muchas ideas para disfrutar el Queso Cottage casero con diferentes acompañamientos. ¡No te lo pierdas! 

Un beso,






martes, 1 de septiembre de 2020

Risotto de Pera y Jamón al Gorgonzola

Siempre he pensado que para hace un risotto italiano era fundamental utilizar arroces como el arborio o carnaroli (es lo que se lee en las redes), pero este verano se me ocurrió comprar el arroz valenciano La Fallera para hacer una prueba en paellera - cosa que me salió fatal - y su consistencia me recordó muchísimo a la de estos arroces italianos. De hecho, el resultado que hoy publico tengo que decir que me ha salido fabuloso.

Os adelanto que necesitaremos una buena olla y cuchara de madera ya que, para hacer este tipo de arroces se suele emplear una técnica común: Sofrito, nacarización del arroz, evaporación de un chorrillo de vino, dosificación del agua - cazo a cazo - en modo que el arroz en ningún momento quede seco, ni que nade en caldo, y mantecado final con queso y mantequilla, salvo que el queso sea ya cremoso (como es el caso de la recta de hoy). El tiempo de cocción ronda los 25 minutos o hasta que el arroz quede al dente, nunca pasado de cocción.

Por cierto, no ponemos sal porque ya el caldo de pollo, el jamón y el queso la contienen.

Risotto de pera, jamón y gorgonzola

INGREDIENTES:
(Para 6 personas)
  • 320 g de arroz La Fallera, arborio o carnaroli
  • 100 g de queso Gorgonzola
  • 75 g de jamón serrano en taquitos o lonchado costado en cuadraditos
  • 1 cebolla picada
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 125 ml de vino blanco
  • 1 litro de caldo de pollo (yo he usado un cubito disuelto en una taza de agua y he ido completando con el agua que me pedía el arroz)
  • 2 peras de tamaño mediano (yo conferencia)

PREPARACIÓN:

Podéis ver imágenes del proceso en
esta entrada de Directo al Paladar. Os explico algún detalle más a continuación:
  • En mi caso he utilizado una cocotte esmaltada, pero podéis emplear cualquier olla antiadherente. La cocción del arroz la he hecho a fuego 5-6 de 9 que tiene mi vitrocerámica. El tiempo total de cocción ha sido de unos 25 minutos.
  • Picamos la cebolla y cortamos el jamón en cuadraditos y rehogamos en aceite de oliva hasta que quede la cebolla transparente
  • Añadimos el arroz y lo salteamos un minuto.
  • Incorporamos el vino blanco, dejamos que se evapore y añadimos un cucharón de caldo de verduras. Vamos moviendo de vez en cuando, con una cuchara de madera, para que no se nos pegue el arroz a la cazuela: Si nos pasara, añadiremos un poco de agua para evitar que se forme costra.
  • Mientras el arroz va absorbiendo caldo, pelamos las dos peras y las cortamos en cuadraditos: Una la vamos incorporando con el siguiente cazo de caldo y la otra la reservamos para los últimos 10 minutos de la cocción; de esa manera evitaremos que se deshagan las dos y nos encontraremos  tropezones.
  • Cuando el arroz esté al dente, añadimos el queso gorgonzola en trocitos y removemos enérgicamente hasta que se integre. 
  • Servimos en caliente
Tened en cuenta que la consistencia de este arroz debe ser más bien caldosa; casi diría que pastosa: Me recuerda un poco al arroz con leche asturiano, la verdad... Jajaja. 

Si tuvierais que recalentarlo, tendréis que añadir un poco más de agua porque este arroz absorbe un montón de líquido....

Un beso, 







domingo, 24 de mayo de 2020

Galette de Tomate, Calabacín y Queso Feta

La galette es una tarta fina hecha con masa sablé, que rellenamos con ingredientes dulces o salados. Su aspecto rústico hacen que sea muy vistosa, pero hay 
que tener cuidado ya que la base es muy quebradiza. No hace falta ningún molde para prepararla, pero podrías tener que meter la masa estirada dentro de la nevera, una vez formada, porque el alto contenido en mantequilla hace que pierda en poco tiempo la rigidez suficiente para poder formarla cómodamente.

Esta masa que os explico hoy tiene la particularidad de que lleva un poco de masa madre entre sus ingredientes. Si no tuvierais masa madre, os invito a que utilicéis la masa de la receta de la Quiche Lorrain, que también está muy buena. No sé cómo quedará con un prefermento de levadura, la verdad.

Esta es la primera vez que la hago con ingredientes salados y no va a ser la última.

Galette de tomate, calabacín y queso feta


INGREDIENTES:
(Para una galette de cuatro raciones)

Para la Masa Sable:

  • 120 g de harina panificable
  • 100 g de mantequilla muy fría, cortada en pedazos pequeños
  • 2 g de sal (tsp o pellizcos)
  • 40-50 g de masa madre activa o no

Para el Relleno:
  • 2 tomates pequeños cortados en rodajas finas a cuchillo.
  • Tomates cherry para decorar.
  • 1/2 calabacín cortado en rodajas finas (yo con mandolina)
  • 250 g de queso feta
  • 2 tsp (cucharaditas) de salsa pesto (he usado rojo porque no tenía verde)
  • Un poco de semillas de sésamo para espolvorear por la masa y la superficie
  • Unos pistachos picados para espolvorear por la superficie
  • Un huevo batido para pincelar la masa antes de meterla en el horno.

PREPARACIÓN:
  • Preparamos la masa sablé la noche anterior mezclando con los dedos la harina y la mantequilla hasta que quede un tacto arenoso. Seguidamente incorporamos el resto de ingredientes, teniendo en cuenta que la masa madre será el último elemento a incorporar y que añadiremos poco a poco, en la medida que nos admita la masa y hasta poder formar una bola. Evitaremos amasarla demasiado para evitar que se genere gluten.
  • Sacamos la masa sablé de la nevera, dejamos atemperar un poco y extendemos sobre una hoja de papel de hornear con ayuda de un rodillo, hasta que quede un círculo fino. Si se nos reblandece mucho, la tapamos y la dejamos enfriar en la nevera unos minutos.
  • Precalentamos el horno a 200ºC, con calor arriba y abajo.
  • Cortamos los tomates y el calabacín y los aderezamos con el pesto. Reservamos.
  • Vamos a colocar el queso feta desmenuzado en el centro de la masa, dejando un margen de unos tres dedos sin cubrir. Seguidamente disponemos los calabacines y, encima, los tomates. Yo he puesto también unos tomates cherry para hacer un efecto más decorativo.
  • Con ayuda del papel de hornear y de una espátula o rasqueta, plegamos la masa que hemos dejado sin cubrir, por encima del relleno, formando el borde de la galette. 
  • Pincelamos con huevo batido el borde y espolvoreamos un de poco de sésamo por encima. Por último podemos espolvorear unos pistachos cortados en trocitos (u otro fruto seco que nos guste), para dar un poco de color al conjunto.
  • El horneado será en bandeja, en la parte más baja del horno, con calor arriba y abajo, entre 20 y 30 minutos a 200ºC. Comprobaremos que está bien cocida cuando tome un bonito color dorado. Si no estuviera bien cocida la base, alargaremos algún minuto más el horneado sólo con calor abajo. Se puede tapar con papel de aluminio si observamos que se nos dora demasiado.

Los rellenos posibles son innumerables. Ya me contaréis cuáles se os ocurren!

Un beso, 



martes, 14 de agosto de 2018

Tarta de Queso tipo "La Viña"

Llevo meses viendo publicar versiones diferentes de esta tarta y ya no he podido aguantar más... ¡Con lo que me gustan a mi las tartas de queso!

No la he hecho antes porque la gran cantidad de queso crema que se emplea siempre me ha parecido excesiva, al menos para hacer la prueba, así que mi versión es más pequeña. Os pongo las cantidades para dos medidas de molde, que serían para 4 ó 6 raciones, aproximadamente.

A falta de conocer la combinación de ingredientes de la tarta original, ¿qué receta seguir habiendo tantas variantes y con tan buena pinta? Pues para sacar esta receta me hice una tabla comparativa de ingredientes y observé su consistencia mirando las fotos publicadas en diferentes blogs. Total, que la versión más sencilla y con mejor resultado, en mi opinión, es la del blog El Rincón de Bea, ya que su procedimiento - que es el que yo he seguido, más o menos - la mejora bastante: Mirad que homogéneo y bonito es el corte:

Tarta de Queso estilo "La Viña"

INGREDIENTES: 


Molde de 15 cm
Molde de 17 cm
Queso crema tipo Philadelphia
300 g
500 g
Huevos L
2 uds
3 uds
Azúcar
105 g
175
Maizena (almidón de maíz)
9 g
15 g
Nata con 35% de material grasa
150 g
250 g
Sal (un pellizco)
1 g
1g

(*) Yo utilizo el queso crema de Mercadona, que viene en envases de 300 gramos.

PREPARACIÓN:

  • Forramos un molde desmontable. Es muy importante que el papel de los laterales tenga mucha altura ya que sube muchísimo, como veis en la foto de abajo. Luego bajará, cosa que me da una pena... jajaja.
  • Precalentamos el horno 190ºC, colocando la rejilla en el segundo nivel empezando por abajo.
  • Batimos los huevos  con el azúcar durante 5 minutos. Yo he utilizado las varillas de mi robot/amasadora, pero también lo podéis hacer con la Thermomix con la mariposa. Veréis que blanquea y aumenta de volumen la mezcla.
  • Añadimos la nata hasta que se mezcle bien.
  • Vamos incorporando e integrando el resto de ingredientes, poco a poco, para que no se baje el aire que hemos generado al batir los huevos.
  • Horneamos durante 40 ó 45 minutos y dejaremos enfriar completamente dentro del horno apagado y con la puerta cerrada. Aunque el centro estará blandito, se terminará de hacer durante este tiempo de reposo. 
Tarta de queso La Viña en el horno
  • Dejaremos enfriar en la nevera una noche, para que se asiente del todo y atemperar un par de horas en el momento en el que vayamos a comerla.
Por cierto, después de la tristeza de ver cómo bajó la tarta en el horno, me dio por montar las claras. Como verías algunas en mi Instagram, el resultado fue caótico porque subió tantísimo que se me desbordó. En fin, yo pensaba que saldría algo parecido a un suflé, pero no: La consistencia es muy similar pero con algo más de volumen. ¿Merece la pena liarse a montar claras? Bueno, todo depende de si quieres complicar una receta tan sencilla como esta...

Con esta receta cumplo otra "petición". La próxima ya sabéis cuál va a ser... ;D.

Un beso, 


jueves, 13 de octubre de 2016

Tarta de Queso Quark

Hace tiempo que compro las mini-tartas de queso que venden en los supermercados. Esas, con un ligero toque a limón, que se encuentran cerca de los yogures y los postres lácteos. Esas que tienen un "tamaño minúsculo", que parecen más un postre individual que una tarta y que, de hecho, te acabas en un santiamén porque, si no lo haces, empieza a resecarse y pierde toda la gracia... Yo creo que el tamaño está pensado, precisamente, con es esa finalidad.

¡Mira que llevo tiempo buscado la receta! Antes de volverme blog-adicta (lo confieso, estoy enganchada, jajaja) combinaba los ingredientes que siempre se han utilizado en mi casa para hacer tartas de queso, pero sin éxito...

Pues un día, cuando ya me había resignado a seguir comprando la tarta de queso del super para quitarme el "mono", navegando por El Rincón de Bea di con la receta que os enseño hoy y que resulta ser una versión mejorada de esta tarta industrial; mejorada no sólo porque es casera y no tiene conservantes y ni aditivos extraños, sino porque es suave y se conserva jugosa varios días, si os resistís a no comérosla de una sentada, claro…


Tarta de queso crema o quark decorada con azúcar glas por encima con formas de corazones

El ingrediente "secreto" que se utiliza para hacerla es el quark, un queso blanco batido de textura similar al yogur griego, aroma fresco y sabor ligeramente ácido, no muy calórico (¡qué suerte!), que se elabora con leche de vaca. Se emplea muchísimo en la cocina centro europea (Alemania, Austria, Polonia, Países Bajos), e incluso mucho más al norte, y en España, por lo que voy viendo, cada vez se comercializa más... De hecho yo lo compro en cadenas de supermercados de origen europeo (Lidl, Aldi o Carrefour).

Por cierto, he hecho una revisión de la receta para mejorar el resultado. Espero no haberos liado con los cambios, que no son en sus ingredientes, sino en el proceso de horneado (*).


INGREDIENTES:

  • 3 huevos
  • 1/2 cucharadita (tsp) de cremor tártaro (opcional, para montar claras)
  • 125 g de mantequilla
  • 150 g de azúcar
  • 500 g de queso blanco batido (conocido como queso Quark)
  • 75 g almidón de maíz (Maizena)
  • 1 cucharadita (tsp) de polvo de hornear (Royal)
  • 1/2 cucharadita (tsp) de pasta de vainilla o 1 cucharada (Tbs) de extracto de vainilla o 1 sobre de azúcar vainillado
  • Ralladura de 1 limón (12 g aproximadamente)
  • Zumo de medio limón ó 1 y 1/2 cucharadas (Tbs)
  • 1 pizca de sal (1/4 tsp)
NOTA: (Tbs) y (tsp) son medidas americanas que utilizo para no tener problemas con los tamaños de las cucharas y cucharillas en mi casa.
  
Utilizaremos un molde de 18 cm desmoldable, que untaremos con un poco de mantequilla para cubrirlo con papel de hornear. Para ello recortamos la circunferencia de la base y los laterales los cubriremos con rectángulos de la altura del molde.


PREPARACIÓN:
  • Precalentamos el horno 170ºC, colocando la rejilla en el primer nivel empezando por abajo.
  • Separamos las claras de las yemas. Reservamos las yemas.
  • Montamos las claras a punto de nieve con la sal y el cremor tártaro (si lo usamos). Con la Thermomix utilizamos la velocidad 3 hasta que veamos que hace picos. Sacamos y reservamos.
  • Rallamos el limón: Si usamos la Thermomix, quitamos la mariposa, pelamos la piel del limón con un pelador de patatas o un cuchillo con filo (nos interesa sólo la parte amarilla para que no amargue) y hacemos azúcar glas con la piel de limón dentro del vaso, programando la velocidad progresiva del 1-9 (si no estuviera rallado del todo, quitamos los restos de las paredes y repetimos la operación. Si usamos un sobre de azúcar vainillado, también lo haríamos glas en este momento.
  • Incorporamos la mantequilla junto con el azúcar y la ralladura de limón hasta que blanquee, a velocidad baja (en Thermomix velocidad 1 ó 2).
  • Incorporamos las yemas de una en una, sin añadir la siguiente hasta que se haya integrado la anterior.
  • Exprimimos el zumo del limón y lo mezclamos con el quark y la vainilla (si es extracto o pasta) en un bol aparte.
  • Añadimos el almidón de maíz (Maizena) con el polvo de hornear, unidos y tamizados, en dos veces. Mezclamos a velocidad baja, con cuidado de que no nos quede ningún grumo. Si nos pasara, lo intentaremos disolver con la mano. 
  • Incorporamos en dos o tres veces las claras a punto de nieve, con movimientos envolventes, intentando que no se bajen.
  • (*) Vertemos la mezcla en el molde que teníamos preparado y la horneamos, primero con temperatura abajo durante 15 minutos y, seguidamente, con calor arriba y abajo 30 minutos más, hasta completar 45 minutos en total. Comprobamos que no está crudo pinchándolo con un palillo de brocheta, con cuidado de no abrir el horno hasta los primeros 45 minutos. Seguramente tendremos que darle 10-15 minutos más de horneado, en total habrán sido 55-65 minutos. 
  • La sacamos del horno y la dejamos enfriar sobre una rejilla. Se bajará un poco, es inevitable.

PARA DECORAR LA TARTA yo he optado por utilizar unas plantillas y espolvorear azúcar glas por encima
¿Y qué pasa si se te estropea la superficie de la tarta al hornearla, como me ha pasado a mi hace bien poco? Pues aprovechando un concurso de Lidl, hice este apaño con fondant:


Tarta de queso crema o quark decorada con fondant reproduciendo el logotipo de Lidl

Las opciones son infinitas; ya me diréis qué se os ocurre a vosotras.

Un beso, 


jueves, 15 de septiembre de 2016

Hojaldre de Queso Cambembert

Vamos a aprovechar que el calor nos da un poco de tregua para preparar un entrante (o aperitivo) sencillísimo y super rico. ¡Porque a mi es que el queso me encanta! Si os paráis a pensar, se usa en infinidad de recetas, dulces o saladas. En repostería es habitual utilizar variedades cremosas para hacer tartas como esta o para preparar frosting de queso para coberturas, y en platos salados - fundido (como aquí) o en relleno - ni os cuento… ¿Qué haríamos sin queso al hacer una pizza? ¡Pues una focaccia! Jajaja. Bueeeno, vaaaale, en las próximas entradas hago masa de pizza y os explico cómo se hacen ambas.

Queso Cambembert cubierto de mermelada de higo y envuelto en hojaldre. Se decora con una forma de flor en el centro y hojas alrededor de la flor


Volviendo a la receta de hoy: Cuando vi este hojaldre de Cambembert, ya hace meses, en el blog de Carmen - Dulces Bocados - me enamoré de él. Lo he preparado varias veces, aunque ninguna como lo hace ella... Me gusta complicarme, lo sé.

En fin, las combinaciones del Cambembert con otros ingredientes son infinitas así que, como suelo tener siempre en casa mermelada de higos (en Menorca la llaman ficat) para acompañar a los quesos fuertes, mi propuesta de hoy es, precisamente, "hacerlo a la menorquina"

 Ingredientes
  • 1/2 lámina de hojaldre 
  • Un queso Cambembert (se come todo, hasta la piel
  • Mermelada de higo
  • Un huevo batido para pincelar el hojaldre

 Preparación 
  • Precalentamos el horno 200ºC.
  • Aprovecharemos el papel sulfurizado en el que viene envuelto el hojaldre para hornear sobre el mismo nuestro Cambembert.
Recortamos el hojaldre con forma circular, para poder forrar el queso Cambembert. Entre el hojaldre y el queso ponemos mermelada de higo
  • Marcamos sobre el hojaldre un círculo tomando de plantilla el queso y colocamos una buena capa de mermelada de higo.
  • Cubrimos la mermelada y el queso con el hojaldre, le damos la vuelta y lo sellamos bien. Intentaremos que no nos quede muy grueso por abajo, porque se nos puede quedar crudo.
  • Recortamos el hojaldre sobrante y colocamos el queso sobre la bandeja de hornear, dejando que repose sobre la parte de la doblez (más fea).
  • Para decorarlo aprovechad los recortes de hojaldre que os han quedado. Más adelante os explico cómo lo he hecho yo.
  • Pintamos con el huevo la superficie del hojaldre y horneamos a 200ºC - metiendo la bandeja en el primer nivel del horno empezando por abajo - durante 25-30 minutos o hasta que esté dorado el hojaldre. Si veis que se os tuesta demasiado, poned un trozo de papel de aluminio sobre la superficie, hasta que se complete el tiempo.
  • Sólo os queda sacadlo del horno y comedlo con cuidado de no quemaros. Templado también está muy rico, así que no tengáis prisa por empezar a saborearlo ;D.

Decoración y detalles del montaje 
  • Con un rodillo estiramos el hojaldre que nos ha quedado y decoramos con las formas que queramos. Yo he utilizado hojas hechas con un corta pastas y una flor muy sencilla en el centro.
Formamos una rosa con 5 círculos de hojaldre hechos con un tapón de jarabe. Las hojas de la rosa se hacen con un cortapastas específico
  • Para hacer la flor se cortan 5 círculos de hojaldre con un tapón de jarabe y se colocan en fila, ligeramente superpuestos. Una vez enrollados se corta por la mitad el cilindro que se forma, con lo que obtendremos 2 flores.

La idea es preciosa, ¿a que sí? Pues está buenísimo, ya veréis.


Un beso,


jueves, 28 de abril de 2016

San Jacobos de Pollo con jamón y queso

Este año, por casualidad, en la barra de un restaurante de un club de golf, me comí un bocata de lomo con un queso fundido increíble. Vaya manera de empezar una post, ¿verdad? Pues sí. Un descubrimiento de lo más tonto pero, desde entonces, siempre tengo este queso en lonchas en la nevera.

El hecho es que aluciné tanto con su textura, que no me fui de allí hasta que el cocinero me dijo que el queso en cuestión era Cheddar… ¡Yo que he vivido en Inglaterra de estudiante, no haberme topado antes con él, tiene gracia la verdad! Claro que mis conocimientos culinarios no tienen nada que ver con los que tengo ahora... que siguen sin ser nada del otro mundo, jajaja.

Así que os recomiendo que lo probéis en sándwich o en esta misma receta que os doy a continuación. Es sencilla, los sé, por eso se me ha ocurrido adornarla un poco con esta Ensalada Caprese de Mariquitas, cuyo paso a paso os dije que publicaría.

Filetes de pollo rellenos de queso y jamón york rebozados en huevo y pan rallado. Lo acompaña una ensalada caprese de mariquitas

viernes, 8 de abril de 2016

Cheesecake de Tres Ingredientes

La receta de las que os hablo hoy es supersencilla y no hace falta tener herramientas sofisticadas para hacerlo. Yo he utilizado para montar las claras de huevo un robot de cocina que me regalaron cuando me casé, porque tengo mi Thermomix 31 en reparación (Dios mío, Dios mío).

Cheesecake de tres ingredientes decorado con hojas de chocolate blanco

En fin, este maravilloso cheesecake de queso crema, huevochocolate blanco, es más bien un soufflé de tacto aterciopelado y un sabor no excesivamente dulzón que me apasiona. Mi aportación, como veis, es decorarlo con hojas de chocolate blanco muy fáciles de hacer.

La primera vez que vi esta receta fue a Bea Roca es su blog El rincón de Bea y me llamó muchísimo la atención el enlace que da al vídeo de la blogger japonesa Ochikeron, record de visualizaciones en YouTube: Merece la pena que le echéis un vistazo, porque es muy corto y está fenomenal.

EDITO: Es curioso ver la diferencia en el tacto que se consigue según utilices un robot de cocina y otro. En la siguiente foto, casi cuatro años más tarde, he montado las claras con un robot amasadora, y parece otro cheescake:

Cheesecake de tres ingredientes, con robot amasadora


INGREDIENTES

(Para 4-6 raciones en molde de 15 cm de diámetro)
  • 125 g de chocolate blanco
  • 125 g queso tipo Philadelphia a temperatura ambiente
  • 3 huevos L, separando claras de yemas
  • 1/2 tsp (*) o cucharadita de cremor tártaro (opcional)
(*) Uso medidas americanas para que hablemos el mismo idioma.

PREPARACIÓN 
  • Precalentamos el horno a 170ºC. Como cada horno es un mundo, yo tengo un termómetro de horno portátil que se mete en el interior, para asegurarme de que realmente la temperatura es la que indica el termostato.
  • Impregnamos de mantequilla un molde pirex redondo de 15 cm de diámetro y adherimos al mismo papel de hornear, tanto en la base como en los laterales del molde, asegurándonos de que esté bien pegado: Sed generosas con la altura del papel porque puede subir bastante (y luego bajar). Se pueden utilizar otras formas de moldes (yo lo hice también con uno alargado), pero creo que no queda tan bonito. Bea Roque, incluso, prepara un molde redondo desmontable para evitar que se filtre en la masa el agua del baño maría... 
  • Derretimos el chocolate blanco en el microondas a 500 W durante 1 minuto, o al baño maría, sin dejar que hierva.
  • Incorporamos el queso Philadelphia al chocolate derretido, con una espátula, disolviéndolo muy bien.
  • Añadimos las yemas mezclándolas, una a una, con el chocolate y el queso.
  • Montamos las claras a punto de nieve, incorporando el cremor tártaro cuando empiece a espumar. Estarán en su punto cuando, al dar la vuelta al bol, las claras no se caen.
Cheescake de tres ingredientes: Algunas tapas del proceso
  • Añadimos un tercio de las claras montadas a la mezcla de queso y mezclamos suavemente con movimientos envolventes hasta que no quede resto de las claras. Repetimos esta operación dos veces más, hasta que las claras estén perfectamente integradas.
  • Colocamos el molde sobre una fuente o bandeja de asar y vertimos agua caliente en la misma, de manera que cubra parte del molde sin desbordarse el agua. 
  • Horneamos 15 minutos a 170ºC, los siguientes 15 minutos a 160ºC y dejamos el cheesecake 15 minutos más con el horno cerrado y apagado.
  • Pasado este tiempo, sacamos el molde del horno y lo dejamos enfriar totalmente, sobre una rejilla. Si se ha agrietado un poco no os preocupéis, porque al enfriar bajará de volumen y no se apreciará en absoluto.
  • Desmoldamos y lo metemos en la nevera hasta que lo vayamos a comer.

DECORACIÓN
  • Espolvoreamos con un poco de azúcar glass.
  • Decoramos con hojas de chocolate blanco que haremos fundiendo en el microondas unas onzas del chocolate blanco del que nos ha sobrado. Con un pincel pintamos el envés de hojas frescas de rosal, laurel u otras que no sean venenosas (claro) - previamente lavadas y secadas - y las dejamos enfriar en la nevera. Veréis que se despegan fácilmente y quedan preciosas. 

El tamaño de la tarta es minúscula, lo sé, pero es una buena medida para probar y repetir a un tamaño mayor, ¿no os parece?. Por cierto, la podéis acompañar con mermelada de fresa o frutos rojos o, incluso, está deliciosa con Crema de Avellanas Casera.

Un beso,