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jueves, 9 de febrero de 2017

Espirales de Canela o Cinnamon Rolls

¡Ya no aguanto más! Voy a empezar a publicar recetas con masa madre natural. ¿Y eso qué es? Pues simplemente harina fermentada con agua, sin la ayuda de ninguna levadura (o casi). Si os interesa el tema os recomiendo que os descarguéis este archivo de Iban Yarza, en el que explican estupendamente el proceso de elaboración.

Desde que descubrí la masa madre natural aprovecho para utilizarla en cualquier ocasión que se me presenta. Y es que da a las masas un "toque especial" que no se consigue de ninguna otra manera. Pero ¡tranquilas todas!; se puede sustituir por masa madre hecha con levadura de panadería y, aunque cambia el producto final, tampoco se le pueden hacer ascos al resultado final, jejeje. ¡Probad vosotras mismas la diferencia!

La receta de hoy es un clásico de la panadería anglosajona: Los archiconocidos "cinnamon rolls". El paso a paso de su elaboración lo he seguido al pie de la letra del blog Un Pedazo de Pan. Si visitáis este blog  - que escribe Circe, una verdadera veterana en el mundo de los blogs panarras - veréis la gran variedad de harinas y técnicas que utiliza para hacer sus masas... Una verdadera maravilla.


No me enrollo más. ¿Vamos con la receta?

Bollos de canela




jueves, 12 de enero de 2017

Molletes con Sésamo Molido

Aquí estoy, de nuevo, tras unas vacaciones navideñas dedicada a la familia y a hacer roscones de reyes para las amigas... ¡Sí, sí, se me da de miedo hacerlos! A ver si el año que viene me animo y os enseño algunos de mis trucos...

La receta de hoy la descubrí haciendo pruebas de bollos de hamburguesa y, la verdad, es que están de muerte. Iban Yarza - uno de mis panarras favoritos - propone tostar y moler el sésamo para incorporarlo al pan como una harina más. Yo he optado por machacarlo con un mortero y dejar trocitos gruesos que se ven en la miga.

Bollos de pan con sésamo molido

Os dejo la receta del bollete de Iban: Veréis que en mis proporciones he reducido la levadura y cambiado el porcentaje de hidratación de la masa madre ya que, para no liarme, generalmente utilizo la misma cantidad de harina que de agua... lo que viene a ser 100% de hidratación.


En el procedimiento de amasado también Iban lo ha simplificado bastante, no sé si porque da por sabidos los pasos básicos, o porque no hace falta para nada. Yo me ciño a lo aprendido hasta ahora, y no me arriesgo: Si nunca habéis hecho pan, os recomiendo que leáis el post que preparé sobre cómo Hacer Pan, paso a paso.



lunes, 24 de octubre de 2016

Bizcocho de Calabaza y Naranja

Hasta hace poco tiempo no se me había ocurrido hacer bizcocho con calabaza. Es un ingrediente que habitualmente tomamos en cremas de verduras y platos de cuchara, pero pocas veces en recetas dulces, ¿verdad? 

Grande fue mi sorpresa cuando, hace algo más de un mes, apareció mi marido por casa con un trozo de bizcocho de calabaza que le dieron en la oficina con motivo de alguna celebración. En un principio pensé que era de zanahoria y naranja, por el color anaranjado de los trocitos que se veían al corte, pero resultaba mucho más húmedo. También llevaba algún fruto seco rallado… Así que me puse a investigar y a buscar inspiración. Al final hice una receta simplificada basada en mi bizcocho de zanahoria, que aún no he publicado. ¡Veréis qué rico!
 



Bizcocho de calabaza y naranja horneado en un molde bundt de silicona y decorado con frosting de queso y naranja confitada

jueves, 20 de octubre de 2016

Pan de Leche Japonés

No me gusta amasar. Sí, sí, lo habéis leído bien. Lo confieso, no tengo paciencia ni fuerza en las manos para aguantar 10 minutos o más dándole a la masa para arriba y para abajo... 
¿Y cómo es que se me da tan bien hacer pan? Pues mi vida cambió cuando leí que se puede amasar en ciclos de amasado de 10 segundos y 10 minutos de reposo (no hay problema en acortar o alargar este tiempo). Así que ahora, cuando me encuentro una receta en la que hay que amasar durante largo rato o en la que se utiliza una amasadora, le doy una vuelta y aplico esta "técnica de ciclos de amasado". Es más, si veo que la masa está pegajosa, la dejo reposar para que la harina absorba el líquido sobrante o, incluso, la dejo en la nevera toda una noche para que se amase sola... porque el reposo, amasa... Increíble, ¿verdad? 

Pan de leche japonés hecho con tang zhoug o water rouge

Dicho esto, andaba yo buscando recetas de Pan de Leche o Pan de Molde para las meriendas de mi hija, cuando vi la publicación del Pan de Leche Hokkaido de Elena, en Tapas 2.0. El nombre - que es el de una isla japonesa - no dice nada, pero la pinta que tiene es una pasada, ¿no os parece? ¡Pues la textura y esponjosidad de la masa ni os cuento! 
En este caso se utiliza para su elaboración water/milk roux ó tang zhong, que viene a ser una besamel clarita, elaborada con 5 partes de leche por 1 de harina. No os preocupéis que no tiene misterio y es super fácil de hacer. Lo bueno es que el efecto que se obtiene en la masa es un tacto fantástico, frescura y mejor conservación.

INGREDIENTES:

Para el Tang Zhong o Water/milk Roux:
  • 25 g harina
  • 125 g leche
Para la masa:
  • Todo el water roux
  • 500 g harina de fuerza
  • 100 g nata (yo usé con 35% de materia grasa)
  • 110 - 140 g leche (empezando por la cantidad mínima)
  • 50 g azúcar
  • 9 g levadura fresca (3 g levadura seca)
  • 9 g sal
  • 1 huevo tamaño L 

PREPARACIÓN:

  • Para el tang zhong o water roux mezclamos la leche con la harina en frío y lo calentamos a la temperatura de tomarnos un café - yo en mi microondas lo caliento 1 minuto a potencia medio-alta - y seguidamente, lo batimos bien para que no queden grumos. Es importante que no hierva para que no pierda hidratación. Dejamos enfriar.
  • Mezclamos todos los ingredientes - incluído el tang zhong - menos la sal, y dejamos reposar 30 minutos. Reservamos un poco de leche para corregir la masa durante el amasado.
  • Incorporamos la sal.
  • Amasamos en 3 ó 4 ciclos de 10 segundos/10 minutos de reposo (o más tiempo de reposo, la verdad es que yo no miro el reloj). La textura de la masa no debe de ser pegajosa, más bien suave; si estuviera rígida, habría que añadirle un poco más de leche. Los puristas tensan la masa hasta que se forma una membrana translúcida sin romperse (prueba de la membrana); yo, la verdad, pocas veces lo hago porque suelo dejara la masa reposando en la nevera hasta el día siguiente y, en ese tiempo, eLL ha terminado de amasarse.
  • Si hace frío en tu cocina, enciende el horno a 40ºC unos minutos para que temple mete la masa, tapada con un plástico o un gorro de baño, durante 2 horas, hasta que veamos que duplica su tamaño. También puedes buscar un lugar templado, como un armario cerrado.
  • Dividimos la masa en tres partes igualeshacemos tres saquitos, intentado que no pierda demasiado aire. El número de porciones lo decidís vosotras...
  • Precalentamos el horno a 200ºC, poniendo la rejilla en el primer nivel empezando por abajo.
  • Ponemos los saquitos, con la unión mirando para abajo, en un molde alargado de 28 cm (el mío es de Pirex transparente), forrado con papel de hornear y dejamos fermentar, nuevamente en un lugar templado (esta vez utilicé un armario cerrado porque el horno lo tenía calentando), durante 30 minutos o hasta que casi doble su volumen (mirad la foto).
  • Pincelamos la superficie de la masa con un poco de leche o huevo batido.
  • Hornemos a 200ºC, primer con el calor abajo durante 15 minutos, y luego con calor arriba y abajo hasta completar 30-35 minutos o hasta que veamos que adquiere un bonito color dorado. Subirá mucho, como veis en las fotos. Si veis que el dorado no es homogéneo, podéis sacarlo del molde y hornearlo 5 minutos más. 
  • Lo ponemos a enfriar encima de una rejilla y, en cuanto podamos, lo sacamos del molde y lo dejamos que enfríe totalmente, sin el papel que lo envuelve.  

Una vez frío lo podemos conservar en una bolsa de plástico, como cualquier pan de molde que hayáis comprado, y aguantará varios días... Mañana será mi tercer día y lo acabo seguro, ¿cuántos días os ha durado a vosotras? ¡Ya me contaréis!

Un beso,



lunes, 17 de octubre de 2016

Magdalenas de la Abuela, ¿con copete o sin copete?

En mi paseo por los blogs de cocina veo montones de recetas de magdalenas. Las hay para todos los gustos y  colores. Las fotos son estupendas, pero echo de menos en muchas de ellas ese bonito "copete" que las caracteriza. En mi modesta opinión, una magdalena sin montañita no es una magdalena en toda regla. De hecho, estoy convencida de que los cupcakes se inventaron para dar salida a magdalenas "defectuosas". ¿No os parece? Jajajaja.

Cuando hice las magdalenas que publico hoy, se las puse de merienda a mi hija y sus amigas del cole. Están hechas exactamente con la misma cantidad de masa, solo que he jugado con la temperatura de horno para obtener los resultados que veis… ¿Adivináis cuáles desaparecieron las primeras? ¿Las del copete o las planitas?
Magdalenas con copete hechas con aceite de oliva virgen

Pues hoy os voy a explicar los trucos que utilizo para que me salgan las magdalenas con su joroba, bonitas a más no poder. Con independencia de la receta que empleemos, el procedimiento será siempre el mismo:

1) Precalentamos el horno a 250ºC y cuando vemos que suben, lo bajamos a 210-220ºC. Las bajitas que veis en la foto las hornee a 250ºC desde el minuto cero y no les dio tiempo ni a subir…. Se me cocieron tan rápido que casi se me queman.
2) Los ingredientes (mantequilla y huevos) deben de estar a temperatura ambiente, nunca recién sacados de la nevera.
2) Hay que incorporar mucho aire a la mezcla. Para ello, batiremos durante largo tiempo los huevos con el azúcar, con la ayuda varillas, hasta que blanquee la mezcla y tamizaremos la harina junto con el impulsor.
3) Utilizo azúcar invertido para potenciar la subida o, en su defecto, miel. En el caso de usar miel la subida no será tan espectacular (aviso).
4) Dejo reposar la masa en la nevera un par de horas o, mejor, de un día para el otro. La masa tiene que estar muy fría cuando la metamos en el horno, para conseguir el choque térmico que las hace subir como unas locas.
5) La bandeja que utilizo, como veis en la foto, tiene huecos para meter las cápsulas de magdalenas. Si no tenéis, utilizad cápsulas rígidas o unid dos cápsulas para que no se desparramen y pierdan la forma.
6) No abro el horno hasta que se cumplan los 15 minutos de cocción, porque los cambios de temperatura les va fatal.

Vamos con la receta:


INGREDIENTES:

  • 200 gr de azúcar
  • 1 cucharada (Tbs*) de esencia de vainilla o, en su defecto, un sobre de azúcar vainillado.
  • 2 cucharaditas (tsp*) de azúcar invertido o miel
  • 4 huevos L
  • 200 ml de aceite de oliva virgen
  • 200 gr de harina de repostería (con proteína 9)
  • 1/2 sobre de levadura química (polvos de hornear)
  • Un pellizco de sal (1/4 tsp*)
(*) Si queréis saber el peso exacto de las cucharadas (Tbs) y cucharaditas (tsp) te lo explico en mi entrada sobre medidas americanas.


PREPARACIÓN:

  • Precalentamos el horno 210°C, calor arriba y abajo.
  • Con la ayuda de unas varillas batimos los huevos con los azúcares de 5 a 8 minutos, hasta que blanquee la mezcla y tome una consistencia cremosa. Si utilizamos la Thermomix, batiremos con la mariposa puesta, 4 minutos, velocidad 3, 37ºC y, seguidamente, otros 4 minutos sin temperatura.
  • Incorporamos el aceite, la vainilla y el azúcar invertido o la miel. Batimos ligeramente; con Thermomix a velocidad 2.
  • Añadimos la harina y la levadura tamizadas con el pellizco de sal, a velocidad baja, nuevamente.
  • Dejamos reposar la mezcla en la nevera durante al menos un par de horas o, mejor, hasta el día siguiente. 
  • Colocamos las cápsulas de papel o silicona en la bandeja de hornear y llenamos a dos terceras partes de su capacidad.
  • Metemos la bandeja en el segundo nivel del horno empezando por abajo y horneamos a 210ºC, calor arriba y abajo, hasta que veamos que sube el copete de las magdalenas (podrían ser 5 minutos o más, depende de cada horno). Seguidamente bajamos la temperatura a 180°C hasta completar un tiempo de cocción de unos 15 minutos.
  • Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. 
Yo guardo las magdalenas en una caja de hojalata, al igual que las galletas. De este modo aguantan un montón de días, si no te las comes de una sentada, claro. En lugar de vainilla, las podéis aromatizar con ralladura de limón o de naranja, canela o lo que se os ocurra.

La verdad es que fórmulas para hacer magdalenas hay tantas como blogers. Me gusta mucho el artículo con trucos para hacer magdalenas de El Comidista que, con pequeñas variaciones, es similar a mi procedimiento. Pero esto no se acaba nunca… Ya os iré contado porque he descubierto otra receta que tiene una pinta estupenda... ¡A ver si salen igual de bien!


Un beso,

lunes, 10 de octubre de 2016

Bollos de Hamburguesa

Últimamente me da por hacer bollos de pan y, cómo no, el pan de hamburguesa es una gran opción. Los preparo en raciones de 70 gramos para congelar unos cuantos y tenerlos a mano en cualquier momento de la semana. Se pueden comer recién descongelados o tostados para que recuperen ese crujido tan particular del pan recién hecho. ¡Mmmmm! Nada que ver con los bollos industriales que venden en bolsas; esos que se deshacen en cuanto les pegas un mordisco... :C

Panecillos de haburguesa con sésamo por encima

En fin, para llegar a la receta de hoy he hecho varias pruebas y el resultado que más me ha gustado ha sido la publicación de Circe en Un Pedazo de Pan: Una verdadera experta en recetas con masa madre. ¡Me da una envidia ver la cantidad de harinas qué utiliza! Yo, de momento, me estoy frenando pero no sé cuánto tiempo tardaré en sucumbir a los encantos harineros, jajaja... Tranquilas que, de momento, voy adaptado las recetas que me llaman la atención a las harinas que podernos encontrar en los supermercados y herbolarios, así os facilito las cosas (dentro de lo posible) a las menos adentradas en el mundo del pan ;D.

En este receta he hecho pequeños ajustes en las cantidades, según me pedían mis harinas, y he rebajado el azúcar de la receta de Circe porque me resultaba demasiado dulce. ¡A ver qué os parece!


INGREDIENTES:

Para la masa madre (MM):

  • 5 gr de masa madre natural (*)
  • 100 gr de agua
  • 100 gr de harina de fuerza
(*) Se puede sustituir por 3 gr de levadura fresca panadera o 1 gr de levadura seca panadera.

NOTA: Si queréis hacer masa madre natural, lo mejor es que os descarguéis este tutorial de Iban Yarza en PDF y os lo leéis tranquilamente, porque el proceso dura 6 días y seguro que tendréis dudas en algún momento. A todas nos ha pasado. Yo, mientras tanto, voy preparando una entrada sobre el tema... ;D.

Para los bollos:
  • Los 200 gr anteriores de MM. (Podéis guardar los 4 gr que sobran para el próximo pan)
  • 250 gr de harina panificable (con proteína no inferior a 10)
  • 150 gr. de harina de fuerza
  • 100 gr de leche
  • 90 gr de agua
  • 10 gr de levadura fresca de panadería (o 3 gr de levadura seca de panadería)
  • 1 huevo
  • 30 gr de azúcar
  • 7,5 gr de sal fina
  • 30 gr. de mantequilla a temperatura habiente.
Para el acabado:
  • 1 huevo batido
  • Semillas de sésamo sin tostar

Hamburguesa de carne, lechuga, tomate y queso hecha con bollos de hamburguesa

PREPARACIÓN:
  • Un par de horas antes de empezar hacemos nuestra masa madre (natural o de levadura): Mezclando bien los ingredientes, tapamos con un plástico o gorro de baño y la dejamos fermentar en un lugar templado - yo la meto en el horno apagado - hasta que veamos que aparece alguna burbujita (con una o dos basta) . La podremos utilizar cuando hagamos la prueba de la flotabilidad, que consiste en coger una gotita o hilito minúsculo de masa madre y ver si flota en un vaso de agua.
  • Con la ayuda de una cuchara de madera, mezclamos la masa madre con todos los ingredientes, menos las harinas, la sal y la mantequilla.
  • Incorporamos las harinas y dejamos reposar media hora.
  • Añadimos la sal, amasamos un par de minutos y dejamos reposar 10 minutos.
  • Incorporamos la mantequilla y volvemos a masar 2 minutos. Como estará pegajosa, la dejamos reposar nuevamente 10 minutos.
  • Formamos bolas - de 70 gramos para mini-hamburquesas; de 85 para hamburguesas mayores - como hacemos con panes grandes para crear tensión (mirad la foto); damos la vuelta y presionamos hasta formar un disco de un 1 cm de altura.
  • Colocamos en bandejas de hornear, con una separación de tres dedos entre ellos para dejarles margen de crecimiento, y tapamos con un paño limpio que no suelte pelusa.
  • Calentamos el horno 5 minutos a 50ºC y apagamos; metemos la bandeja de asar con agua en la solera del horno para crear humedad, y dejamos las bandejas de panes fermentando dentro durante una hora o lo que necesiten.
  • Cuando estén hinchados, sacamos las bandejas con las más del horno y reservamos mientras precalentamos el horno, con calor abajo, a 250ºC, dejando la bandeja de asar dentro. 
  • Justo antes de meter los bollos en el horno, los pintamos con huevo batido y espolvoreamos con el sésamo, que presionaremos con la mano un poco para que se adhiera mejor. Los bollos de la segunda bandeja los dejaremos tapados y sin echarles nada hasta el momento de hornearlos para que no pierdan volumen con el cambio de temperatura.
  • Con cuidado añadimos más agua a la bandeja de asar y metemos la bandeja del pan, en el primer nivel empezando por abajo. Horneamos durante 5 minutos a 250ºC.
  • Sacamos la bandeja de asar en la que teníamos el agua, bajamos la temperatura a 200ºC, calor arriba y abajo sin aire, y horneamos durante 10-15 minutos más, o hasta que veamos los bollos dorados. 
  • Cuando saquemos los bollos los pasamos a una rejilla para que enfríen.
Los bollos de hamburguesa son primos hermanos de las medias noches o los suizos. Cuando yo era niña los llamábamos "va llenas" porque “iban llenos” de lo que se nos ocurría. ¡Ay que ver de qué cosas me acuerdo de repente, jajaja! ¿Y vosotras de qué los vais a rellenar?

Un beso,


viernes, 10 de junio de 2016

Pan Milagro

¿Habéis oído hablar del pan milagro? Es el pan de los principiantes por excelencia. Lo llaman milagro porque no le damos ni los reposos ni las dos fermentaciones que, como mínimo, necesita el pan para ganar tamaño, textura y sabor… De hecho se hornea la masa, si dejarla subir nada de nada y sin precalentar el horno.

Pan milagro o sin amasado, horneado en una bolsa apta para el horno. La miga es bastante compacta

Otra particularidad de este pan es que se mete en el horno dentro de una bolsa de hornear, de las que venden en los supermercados, sin necesidad de invertir en cazuelas especiales, como he visto en alguna receta publicada por ahí…

La fórmula que os facilito es mi versión de la receta de Thermomix. La he modificado para conseguir un pan de buen tamaño y he reducido el exceso de levadura para eliminar ese sabor de fondo que muchas habréis notado; también le pongo leche, pero si no os gusta podéis utilizar solamente agua.

INGREDIENTES:


Para el pan:
  • 100 gr leche
  • 170-180 gr agua
  • 25 gr aceite de oliva extravirgen
  • 500 gr harina de fuerza (ó 250 gr de harina de fuerza + 250 gr de harina panificable)
  • 11 gr sal fina 
  • 5 gr de levadura fresca de panadería (o 2 gr de levadura seca)
Para el horneado: 
  • Una bolsa de hornear con su precinto
  • Aceite de oliva para el interior de la bolsa

PREPARACIÓN:

  • Mezclamos la levadura con los ingredientes líquidos: empezamos con la cantidad inferior de agua, reservando un poco por si nos quedara la masa demasiado dura. Si utilizáis levadura seca, se disuelve mejor en agua templada a 37ºC, pero no es imprescindible hacerlo así.
  • Añadimos la harina, la sal y amasamos 2 ó 3 minutos a mano, o con la función de amasado de la Thermomix, mezclando previamente todos los ingredientes 10 segundos en velocidad 6. Si no queda muy dura la masa, completamos con el agua que hemos reservado.
  • Damos forma al pan, espolvoreamos un poco de harina por encima y le hacemos unos cortes decorativos.
  • Manchamos un poco de aceite de oliva en el interior de la bolsa de hornear, para que no se pegue el pan cuando suba, metemos la masa y cerramos la bolsa con uno de los precintos que la acompañan.
  • Con el horno frío, ponemos la bandeja con el pan en el primer nivel del horno, empezando por abajo. Tened mucho cuidado con el precinto de la bolsa, porque si entra en contacto con la bandeja durante la cocción se puede derretir y tendréis problemas para despegarlo después.
  • Ponemos el horno a 190ºC, calor arriba y abajo, y dejamos el pan dentro durante 45-60 minutos, en función de lo dorado que lo queráis.
  • Sacamos el pan del horno y de la bolsa de hornear, dejándolo reposar sobre una rejilla, hasta que enfríe.

El resultado, como veis en la foto, es un pan de "miga densa" estupendo para una urgencia, que os recomiendo comer recién hecho, porque … Por eso mi propuesta es que la próxima vez lo hagáis por el procedimiento tradicional como os enseño en esta otra versión de Pan de Leche y Aceite de Oliva. ¡Veréis lo esponjosa que queda la miga y lo bien que aguantas varios días!


Es verdad es que este pan tiene muchos detractores entre los amantes del pan casero pero, a mi entender, sigue siendo mejor que el pan industrial que habitualmente nos venden en los supermercados.
  
Un beso, 

martes, 10 de mayo de 2016

Pan de Trigo y Centeno Integral

Como todas las semanas hago pan, esta vez os voy a proponer un pan incorporando otro elemento líquido en la receta: El aceite de oliva. Es un pan alveolado, que al tostarlo queda crujiente y riquísimo. ¡A mi hija le encanta!

Para aprovechar el horno y como el tiempo de amasado es igual para uno que para dos panes, si tenéis sitio en el congelador, os recomiendo que hagáis el doble de la cantidad que os propongo. Una de las hogazas la podéis meter en el congelador (entera o partida, no importa) y obtendréis, al descongelarlo, pan como recién sacado del horno, os lo  aseguro.

Hogaza de pan de trigo, centeno y aceite de oliva elaborada por el método tradicional

Para la masa de arranque o prefermento, utilizaré masa vieja de pizza que tengo hecha desde hace días y guardada en la nevera dentro de una bolsa - un poco feucha todo hay que decirlo - pero que me sirve estupendamente y mejora, de manera natural, el resultado final. Este proceso es el que se utiliza en las panaderías tradicionales para hacer pan: Guardan parte de la masa del día anterior para incorporarla al pan que van a hacer en la jornada, añadiendo una mínima cantidad de levadura fresca.

¿Qué no habéis hecho nunca masa de pizza? Bueno, os paso la receta en breve, porque me sale riquísima. De algo tiene que servirme el haber vivido en Italia… ;D.

Antes de poneros manos a la obra, si necesitáis un repaso, podéis ver mi publicación de Cómo Hacer Pan, paso a paso.




INGREDIENTES

Para la masa madre de levadura (o masa vieja que tengamos guardada en la nevera):

  • 65 g de harina de trigo panificable (con 10 gr de proteína o más)
  • 35 g de agua
  • 2 g de levadura fresca de panadería (o 1 gr de levadura seca)

Para la masa:
  • Los 100 gde la masa madre anterior
  • 30 g harina de centeno integral 
  • 470 g harina de trigo panificable
  • 25 gde aceite de oliva extravirgen
  • 265 - 300 g  de agua
  • 11 g de sal fina 
  • 1 g de levadura fresca de panadería (o 0,5 gr de levadura seca)

Para el reposo antes del formado:
  • Un chorro de aceite de oliva para el bol donde va a reposar


PREPARACIÓN:

  • Para hacer la masa madre de levadura disolvemos la levadura en el agua, mezclamos con la harina y hacemos una bola que dejaremos en reposo, tapada para que no se seque, hasta que doble su volumen en un lugar templado como el horno. 
  • Mezclamos estos 100 gr de masa madre con el resto de ingredientes de la masa, menos la sal, en un bol. Empezaremos con el aceite de oliva y completamos hasta la cantidad mínima de agua indicada. Vamos añadiendo muy poco a poco agua hasta que veamos que la masa queda pegajosa y se adhiere a las manos.
  • Dejamos reposar dentro del bol, tapada para que no se seque durante 30 minutos para poder amasar, posteriormente, con mayor facilidad.
  • Para amasar haremos 3 ó 4 ciclos de 1 minuto de amasado y 5 ó 10 de reposo. Los tiempos son aproximados y lo reposos pueden ser más largos si queréis.
  • Colocamos la masa en un bol al que habremos echado un buen chorro de aceite de oliva, para que no se pegue, y la dejamos reposar - cubierta con film transparente para que no se seque - en un lugar templado hasta que dobla su volumen, o en la nevera hasta el día siguiente (que también dobla su volumen en frío).
  • Espolvoreamos un poco de harina sobre la superficie de trabajo, la justa para que no se pegue, y volcamos la masa encima. Formamos un hatillo con cuidado de no quitarle el gas que ha ganado, le damos la vuelta, en una zona sin harina y giramos sobre sí misma la bola para darle forma redondeada.
  • Colocamos nuestra masa sobre una bandeja con papel de hornear, la tapamos con un film transparente y la abrigamos con un par de paños de cocina.  En un par de horas debería de estar lista, pero si veis que no ha crecido al menos un 50% de su tamaño, dadle otra media hora más.
  • Para darle un tono más rústico al acabado, podemos espolvorear un poco de harina por encima.
  • En ese punto, precalentamos el horno a 250°C (calor abajo) con una bandeja de asar u otra bandeja que tengamos en la solera del horno.
  • Justo antes de meter el pan en el horno, le hacemos unos cortes, no muy profundos, con un cuchillo de sierra.
  • Cuando el horno esté caliente vertemos, con cuidado, un vaso lleno de agua en la bandeja inferior y metemos nuestro pan en el segundo nivel del horno empezando por abajo. Se creará una gran nube de vapor que facilitará que el pan crezca. Cerramos la puerta del horno y programamos 15 minutos a 250°C (calor abajo).  Pasado ese tiempo, retiramos la bandeja del agua, bajamos la temperatura a 200°C y horneamos otros 30-45 minutos (el tiempo total será de unos 45-60 minutos). Dependiendo de vuestro horno, vuestro gusto por la corteza más o menos gruesa, o la humedad de la zona en la que viváis, podéis alargar o acortar el tiempo de cocción.
  • Para que la corteza nos salga crujiente, dejaremos el pan dentro del horno - apagado y con la puerta semiabierta - durante 15 minutos más
  • Sacamos el pan del horno y lo dejamos enfriar encima de una rejilla hasta el momento de comerlo. 

Estos panes ganan en sabor con el paso de los días, cosa que no ocurre con los panes industriales que se compran en casi cualquier sitios. Os propongo que hagáis una prueba: Cuando invitéis a comer a alguien, comprad pan en vuestra tienda habitual y hornead vuestro Pan de Trigo y Centeno. ¡Veréis cuál de los dos panes se acaba antes! Ya me contaréis...

Un beso, 



martes, 12 de abril de 2016

Pan de Trigo y Espelta Integral

Para mi hacer pan es una experiencia gratificante, además de relajante. En ocasiones nos puede parecer laborioso, pero simplemente se trata de tener un poco de paciencia. Como cualquier receta, no siempre nos sale a la primera, porque cada persona tiene gustos diferentes, pero la siguiente vez es una maravilla.

Hoy os voy a dar una receta de un pan básico, que comemos mucho en casa. Merece la pena que lo probéis, porque estoy segura de que os enganchará como a mí. Os durará un montón de tiempo, guardado en una bolsa, y tostado recupera el sabor y la elasticidad del pan recién hecho.

Pan de Trigo y Espelta Integral

Esta receta no es mía, sino una adaptación que he hecho del  “Pan con masa vieja” que explica Iban Yarza en su libro "Pan Casero". Éste es un precioso manual que ya he regalado unas cuantas veces y os recomiendo totalmente. Explica con ilustraciones, paso a paso, casi todo lo que se necesita saber para hacer pan en casa.

Pero antes de empezar con la receta, si nunca habéis hecho pan, podéis ver el paso a paso que os he preparado pinchando en el enlace.