domingo, 1 de diciembre de 2019

Grissini Clásicos

Cuando era niña recuerdo que en la panadería de mi casa vendían unos colines gigantes, o al menos eso me parecía a mi... Ya de mayor me di cuenta de que los italianos eran los reyes de este producto, al que llaman grissini. Empezamos viéndolos en los restaurantes italianos y hoy en día los encontramos en casi cualquier supermercado español, aunque no todos son los originales... Muchos fabricantes internacionales los imitan, aunque no siempre con total exactitud...

Versiones de grissini hay muchas, aromatizados de varias maneras, pero yo os voy a explicar cómo hacer los grissini clásicos con una pequeña variación: La harina de espelta. Por supuesto que se pueden hacer sólo con harina panificable, pero os aconsejo que no dejéis de probar la combinación que os voy a dar, porque os sorprenderá. ¿Y por qué no hacer las dos versiones y así opináis? 

Grissini Cásicos con Trigo y Espelta

La semolina de trigo duro la suelo comprar en las tiendas árabes que hay junto a la mezquita de Madrid, pero creo que también la venden en muchos supermercados. Aseguraros de que sea fina, porque la vamos a utilizar para trabajar y rebozar (no como una croqueta, per casi) los grissini. Es ideal, por cierto, para espolvorear el papel de hornear antes de poner cualquier pan, ya que evita que se pegue la masa al papel y posibilita recolocarla sin que se deforme demasiado... También se utiliza, combinada con otras harinas, para hacer pan.

Por cierto, la receta es del libro Panes y Dulces Italianos de las Hermanas Simili, pero un poco a mi manera, como siempre ;D.

INGREDIENTES:

  • 400 g de harina panificable (proteína 10)
  • 100 g de harina de espelta blanca o, en su defecto, cualquier otra harina panificable. Si utilizáis harinas sin gluten, compensad la misma cantidad con harina de fuerza: La suma total de harina debe de ser 500 g.
  • 250-300 g de agua
  • 8 g de sal
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 5 g de levadura fresca de pan
  • Semolina de trigo duro
  • Más AOVE para pincelar

PREPARACIÓN:

  • Mezclamos todos los ingredientes de la masa (no la semolina) y amasamos durante 8-10 minutos. Podéis hacerlo con ciclos de reposos y amasado hasta que se forme la malla de gluten. Acordaros, como siempre, de empezar por la cantidad menor de agua para ir ajustándola a vuestra harina. 
  • Formamos un rectángulo con la masa de 30x10 cm.
  • Pincelamos con AOVE una fuente alargada, y colocamos el rectángulo de masa encima, con la forma lo más regular posible. Seguidamente pincelamos la superficie y laterales con AOVE y espolvoreamos con más semolina. Dejamos reposar hasta que doble su volumen.
Colines Clásicos: La masa lista para el corte.
  • Preparamos la bandeja del horno con papel de hornear y espolvoreamos por encima todavía más semolina (os dije que la íbamos a necesitar ;D).
  • Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
  • Espolvoreamos nuestra superficie de trabajo con semolina y volcamos encima el rectángulo de masa fermentada. Sobre la masa espolvoreamos más semolina.
  • Con un cuchillo largo cortaremos tiras de 1 cm por la parte estrecha del rectángulo de masa. Haremos rebozarse con semolina, ligeramente, los pedazos de masa, antes de formar los grissini: Para ello, sujetaremos con los dedos el centro del colín y, con delicadeza, lo estiraremos hasta que su longitud abarque la parte estrecha de la bandeja del horno.
  • ¡ATENCIÓN!
    • Si se os parte algún colínno lo podréis reutilizar para la masa, así que lo mejor es hornearlo tal cual está. Veréis algún trocito pequeño en la foto principal...
    • La separación entre los colines no hace falta que sea demasiada. Así os cabrán más, ya que os saldrán dos bandejas.
  • Horneamos durante 15 minutos a 200ºC, calor arriba y abajo, en el primer nivel del horno empezando por abajo. Les dais la vuelta y seguís 5 minutos más para acabar el horneado por la base. Una buena idea es utilizar la función Turbo (ventilador del horno) para acabar de dorarlos, pero no os vayáis muy lejos porque se podrían quemar.

Las que me seguís en Instagram y Facebook habréis visto que, aprovechando que tenía un prefermento de levadura en la nevera, he hecho grissini con él. ¡Había que probar cómo salían! Pues bien, el resultado son unos colines más a la española, más alveolados. A mi me gustan los grissini tradicionales, finitos y crujientes, así que me quedo con la receta que publico hoy.

Espero que os gusten y os animéis a hacerlos. Un beso, 




sábado, 30 de noviembre de 2019

Natillas Caseras

Parece que cualquiera puede hacer unas natillas caseras, pero os aseguro que pocas hay tan ricas como las que hace mi suegra. Es ella quien me dio la receta, hace ya unos cuantos años, cuando me casé con su hijo... Ya sé que me repito, pero las cosas que hace son de quitarse el sombrero. ¿Cómo? ¿Qué no habéis probado todavía su Tarta de Almendras? ¿Pero a qué estáis esperando? Jajaja.

Bueno, bromas aparte, la receta original la consiguió Isabelita - así se llama mi suegra - charlando con la cocinera de un restaurante del Puerto de Pajares al que solían ir a comer en familia. No recuerdo el nombre (ya lo cerraron hace años) pero debían de ir muy a menudo, porque raro es que en un restaurante te den una receta de una de sus especialidades así como así, ¿verdad? ;D

Natillas caseras, con merengue, canela o rosas de fresa

¿Y qué tienen de especial estas natillas? Aunque parezca mentira nos son las flores de fresas que la acompañan, sino que se utiliza harina de trigo sin dejarla cocer. Ahora os explico.

INGREDIENTES
  • 600 ml de leche entera fresca (de la que venden en nevera en los super)
  • 1/2 palito de canela en rama (como veis en la foto).
  • 5 cucharadas de azúcar = 100 g.
  • 3 yemas de huevo L.
  • 2 cucharadas colmadas de harina de trigo = 50 g (yo utilizo harina para todo uso, con 10 g de proteína, como indica en el detalle el paquete; la misma que utilizo para hacer pan).
  • Canela molida para espolvorear por encima.
Natillas caseras: Ingredientes y preparación con varilla manual

PREPARACIÓN

Método Tradicional:

Vamos a necesitar: Una varilla manual (como la de la foto) y una batidora de mano eléctrica.
  • Ponemos a hervir en un cazo - a fuego suave, con cuidado de que no se nos desborde - medio litro de leche, la canela y el azúcar. Removemos hasta que se nos disuelva bien el azúcar con la varilla.
  • Mientras cuece un poco la leche, ponemos en el vaso de la batidora de mano eléctrica las 3 yemas de huevo, 100 ml de leche entera fresca y 50 g de harina.
  • Apartamos del fuego el cazo con la leche y, sin perder nada de tiempo, añadimos de golpe la mezcla anterior. 
  • Mezclamos con energía utilizando la varilla manual. Veréis cómo, en muy poco tiempo, van tomando consistencia las natillas. 

Con Thermomix:

Vamos a necesitar: La Thermomix y una batidora de mano eléctrica.
  • Ponemos la mariposa en las cuchillas e incorporamos medio litro de leche, la canela y el azúcar. Programamos 10 minutos, 90ºC, inversión de cuchillas, velocidad 2,5.
  • Mientras ponemos en el vaso de la batidora de mano eléctrica las 3 yemas de huevo, 100 ml de leche entera fresca y 50 g de harina.
  • Cuando termine de calentar la leche, añadimos de golpe la mezcla anterior y programamos 3 minutos, 90ºC, inversión de cuchillas, velocidad 3.

Con ambos métodos:
  • Para que no se nos forme una costra encima, revolvemos a medida que van enfriando.
  • ¿Qué hacemos si vemos que nos queden demasiado espesas, tipo crema pastelera? Esto puede pasar porque no todas las harinas tienen la misma capacidad de absorción de líquido... Simplemente añadiremos un poco de leche fría hasta conseguir la cremosidad que nos guste. 
  • ¿Qué hacemos si nos quedan demasiado líquidas? Las ponemos a fuego muy bajo (90ºC en la Thermo), sin dejar que hiervan, y seguimos revolviendo con las varillas. Irán espesando poco a poco. 

DECORACIÓN

Como estoy segura de que os ha llamado la atención la rosa de fresa y una imagen vale más que mil palabras, podéis ver cómo se hacen en esta foto:


Cómo preparar rosas con fresas

Y ahora es cuando me confieso: Pese a tener la Thermomix, yo siempre hago estas natillas por el método tradicional. ¿Sorprendidas? Como siempre digo, cada aparato tiene su utilidad y no hace falta complicarse la vida si hay formas más cómodas de preparar las cosas, ¿no os parece?

Un beso,






Edito (28/03/17): He hecho algunos cambios en esta entrada, como añadir fotos nuevas y la opción de hacer la receta con la Thermomix... o casi.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Cookies de Cacahuete y Chocolate

Durante muchos años los cacahuetes no han entrado en mi casa. Mi hija tenía un amiguito que era alérgico en un grado muy elevado a este fruto seco y me daba miedo utilizarlo... Es curioso, pero si conocéis a alguien que no puede comer nada que tenga trazas de frutos secos, el culpable suele ser el cacahuete...

Años más tarde, paseando por Instagram, me he topado nuevamente con una maravillosa receta de Irina Zlatev, publicada en su cuenta de Instagram @ira_zlatev, y ahora siempre tengo en la despensa una bolsa de cacahuetes en espera de ser utilizada... 

Cookies de Cacahuete y Chocolate

Como necesitaremos manteca de cacahuete, si tenéis un procesador de alimentos potente (yo la Thermomix) es muy fácil de obtenerla batiendo cacahuetes sin piel: Primero obtendréis una harina, pero rápidamente ésta se transformará en manteca. Eso sí, hay que prestar atención para que no se convierta en aceite, cosa que puede pasar si te despistas en el proceso...


INGREDIENTES:

  • 100 g de mantequilla blanda
  • 50 g de azúcar granulado
  • 100 g de azúcar de caña
  • 1 cucharadita - tsp (*) de extracto de vainilla
  • 120 g de crema de cacahuete (ó cacahuetes batidos sin cáscara ni piel)
  • 1 huevo L a temperatura ambiente
  • 80 g de copos de avena
  • 120 g de harina de repostería (yo uso básica, proteína 9, sin levadura)
  • 1 cucharadita - tsp (*) de levadura de repostería
  • 1/4 cucharadita - tsp (*) de sal (un pellizco)
  • 80 g de pepitas de chocolate o chocolate de postres finamente cortado.
(*)  Si miráis en este enlace, os explico porqué utilizo las cucharas de medición anglosajonas.

PREPARACIÓN:

  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Con unas varillas eléctricas, batir la mantequilla con los azúcares hasta que blanquée y quede una mezcla cremosa. Si tenéis la Thermomix podéis hacer azúcar glas previamente y batir después con la mantequilla, utilizando la mariposa.
  • Incorporamos la manteca de cacahuete y la vainilla.
  • Añadimos el huevo hasta que se integre.
  • Agregamos la harina tamizada con la levadura, los copos de avena y la sal.
  • Cuando la masa esté lista, ponemos las pepitas de chocolate. Podéis trocear con un cuchillo afilado una tableta de chocolate para postres (no blanda) y obtendréis el mismo efecto.
  • Cubrimos con film transparente y refrigeramos durante 1 hora para trabajar la masa con mayor facilidad.

Cookies de cacahuete y chocolate: Etapas de su elaboración

  • Para formarlas y que queden todas las galletas iguales yo utilizo la cuchara de medición más grande (tamaño 1 Tbs), y vamos poniendo las porciones en una bandeja con papel de hornear. Las colocaremos bien separadas unas de otras porque crecerá en el horno y las aplastamos con la ayuda de la base de un vaso manchado con harina, para que no se peguen. 
  • Horneamos a 180º C unos 11 minutos hasta que se doren ligeramente: Su color debe de ser pálido y el interior quedar blando y suave.
  • Las sacamos del horno y las dejamos enfriar unos minutos en la bandeja, antes de transferirlas a una rejilla hasta que se enfríen del todo. Yo utilizo una espátula para ir pasándolas sin que se rompan.
¡Me encantan estas galletas! Incluso se pueden espolvorear con sal en escamas o en grano, pero esa variante aún no la he probado.

Ya me diréis qué os parecen. Un beso,


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Tarta de Queso Fresco

Hace tiempo que buscaba la manera de aprovechar los restos de queso fresco casero que, en ocasiones, se me queda olvidado en la nevera y ya no está tan rico como debiera (es lo que tiene hacer queso en casa, sin conservantes).

Después de probar un buen número de recetas mediocres publicadas en las redes, me he cansado de perder el tiempo, así que he sacado mi propia versión: Por cierto, para dar cremosidad a esta tarta he utilizado mascarpone en lugar de nata  al 35% de materia grasa. Como en España no tenemos nata espesa como en otros países, la alternativa es utilizar este queso tan insípido.

Como veisv este cheesecake no lo acompaño con nada porque está tan bueno que, en mi opinión, no merece la pena combinarlo con otros sabores. Vosotras veréis qué hacéis ;D.

Tarta de queso fresco o cheescake de queso fresco

Como siempre es bueno tener un molde pequeño para controlar el impulso de acabar con la tarta de una sentada, os pongo la receta para dos tamaños de molde.

INGREDIENTES:


PREPARACIÓN:
  • Precalentamos el horno a 190°C, con una bandeja dentro en el nivel 2 empezando por abajo.
  • Forramos un molde desmontable con papel de hornear, como veis aquí. Es conveniente que sobre papel por encima del borde, porque la tarta sube mucho y podría desparramarse. Por ese motivo yo la coloco sobre una bandeja de horno, no sobre la rejilla. 
  • Batimos los huevos con el azúcar y la sal hasta que monten y se haga una crema. Yo utilizo la varilla de mi amasadora, pero podéis utilizar la mariposa de la Thermomix o varillas eléctricas. Reservamos.
  • Rallamos el limón.
  • Batimos (yo con la Thermomix) el queso, el mascarpone, la ralladura de limón y la harina de maíz.
  • Pasamos la crema de huevo y azúcar al recipiente anterior y mezclamos con una espátula, haciendo movimientos envolventes para que no pierda volumen la mezcla.
  • Pasamos al molde, alisamos y lo metemos en el horno sobre la bandeja. 
Tarta de queso fresco o cheescake de queso fresco: Masa y horneado
  • Horneamos a 190ºC durante 40-50 minutos. Estad pendientes de que, cuando suba y empiece a dorarse, tendremos que colocar un trozo de papel de aluminio para que no se nos queme la superficie.
  • Comprobamos que está hecho si al pinchar con un palito de brocheta, éste sale limpio.
  • Dejamos enfriar sobre rejilla y no desmoldamos hasta que esté frío, para que se despegue bien el papel de los laterales.
Os recomiendo que toméis esta tarta a temperatura ambiente, porque queda más jugosa. 

Espero vuestros comentarios. Yo creo que está buenísima.

Un beso,


lunes, 11 de noviembre de 2019

Quiche Lorraine Ligerísima

Las quiches son unas tartas saladas que en Francia venden por todas partes. La base es de masa quebrada y se rellena con una crema de leche (insisto, LECHE), huevos, verduras, jamón o bacon. En España la tendencia general es ponerle mucha nata y, para mi gusto, arruina la receta.

Como me acordé que tengo el libro «À table avec Thermomix», con recetas originales de este país, os pongo su receta, con pequeños cambios para simplificarla.

Os pondré la receta con Termomix (con fotos) y por el método tradicional. Es muy sencillo de hacer de las dos formas.

Quiche Lorraina ligerísima


INGREDIENTES:

Para la masa quebrada o pasta brisa:
  • 150 g de harina floja o de repostería (sería la básica que venden en los supermercados, sin levadura incorporada)
  • 50 g de agua
  • 80 g de mantequilla en trocitos
  • 1/2 tsp (cucharadita) de sal
Para el relleno:
  • 200 g de bacon, tocino o jamón york en trocitos (La cantidad justa para cubrir la base de la masa quebrada)
  • 30 g de harina
  • 40 g de mantequilla
  • 250 g de leche (si es entera y fresca, mejor)
  • 2 Tbs (cucharadas) de nata 
  • 4 huevos L
  • 1/4 tsp (cucharadita) de nuez moscada
  • 1/2 tsp de sal
  • Una pizca de pimienta
  • 100 g de queso gruyère o emental rallado.
PREPARACIÓN CON THERMOMIX:
  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Si no tenemos el queso rallado, lo cortamos en trozos y programamos 20 segundos a velocidad 7. Sacamos y reservamos.
  • Ponemos todos los ingredientes de la masa y amasamos 30 segundos en función Espiga. Para despegar la masa, programamos 10 seg, sentido inverso, velocidad 2.
  • Yo forro la base de un molde desmontable con  papel de hornear - como veis aquí - los bordes los mancho de mantequilla y espolvoreo harina por encima. Se puede utilizar este último sistema en la totalidad del molde, si lo que vas a hacer es utilizar una base de tarta tradicional.
  • Estiramos la masa a un grosor de 2 mm y cubrimos la base y los laterales del molde con la masa. 
Quiche Lorraina: Transferimos la masa a un molde

  • Pinchamos la masa y la metemos en el horno para una cocción en blanco durante 15 ó 20 minutos, si la queremos más dorada. En muchos sitios te dicen que para que no se hinche la masa le pongas papel de aluminio y unas legumbres, pero lo he hecho de ambas formas y no es necesario.

  • Mientras se hornea la masa quebrada, ponemos en el vaso de la Thermomix la mantequilla, la harina, la leche, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Programamos 4 minutos, 90°C, velocidad 3.
  • Cuando termine el tiempo, con la Thermomix en marcha a velocidad 4, añadimos los huevos, la nata y el queso rallado.
  • Cuando esté la masa precocida, distribuimos el bacon y vertemos el contenido del bol por encima.
  • Horneamos 25-30 minutos a 180°C. Comprobamos que está bien cocido si al pinchar con un palo de brocheta, éste sale limpio.
  • Sacamos del horno y desmoldamos: Si utilizáis un molde desmontable, podréis trasferir la quiche a un plato sin dificultad. Si utilizáis otro molde, cortadla y servidla directamente.


PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Si no tenemos el queso rallado, lo rallamos.
  • Ponemos todos los ingredientes de la masa en un bol y amasamos ligeramente hasta integrar. No queremos que se forme el gluten.
  • Yo forro la base de un molde desmontable con  papel de hornear - como veis aquí - los bordes los mancho de mantequilla y espolvoreo harina por encima. Se puede utilizar este último sistema en la totalidad del molde, si lo que vas a hacer es utilizar una base de tarta tradicional.
  • Estiramos la masa a un grosor de 2 mm y cubrimos la base y los laterales del molde con la masa. 
  • Pinchamos la masa y la metemos en el horno para una cocción en blanco durante 15 ó 20 minutos, si la queremos más dorada. En muchos sitios te dicen que para que no se hinche la masa le pongas papel de aluminio y unas legumbres, pero lo he hecho de ambas formas y no es necesario.
  • Mientras se hornea la masa quebrada, ponemos en una cazuela a fuego suave la mantequilla, la harina, la leche, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Cuando se forme una bechamel clarita, revolviendo con varillas, añadimos los huevos, la nata y el queso rallado.
  • Cuando esté la masa precocida, distribuimos el bacon y vertemos el contenido de la cazuela  por encima.
  • Horneamos 25-30 minutos a 180°C. Comprobamos que está bien cocido si al pinchar con un palo de brocheta, éste sale limpio.
  • Sacamos del horno y desmoldamos: Si utilizáis un molde desmontable, podréis trasferir la quiche a un plato sin dificultad. Si utilizáis otro molde, cortadla y servidla directamente.

Yo suelo hacer la mitad de estas cantidades en un molde de 18 cm y me salen 4 raciones. Si os sobran raciones, podéis congelarlas cortadas y, con un golpe de calor en el horno, estarán como recién hechas.

Un beso,






domingo, 27 de octubre de 2019

Queso Cottage Casero

Me encantan los quesos frescos y el Cottage Cheese la primera vez que lo probé en Inglaterra, me enamoró. Recuerdo que, años más tarde, cuando abrió Marks and Spencer en Madrid, me iba expresamente a su supermercado a comprarlo.

Se trata de un queso fresco granulado cremoso y suave bañado en lo que podría ser su propio suero, yogur o nata, dependiendo de las versiones. Tengo que decir que las dos últimas dan sabor al queso, así que no me convencen.

Unos lo hacen con cuajo, pero sólo con él no tiene el punto cremoso que lo caracteriza; otros cortan la leche con vinagre blanco, pero lo que se obtiene, sin lugar a dudas, es requesón; incluso en Rusia Irina Zlatev, una instabloger a la que sigo, su madre lo hacía cortando la leche con nata agria, pero el sabor es así: ¡agrio!

Queso Cottage o Cottage Cheese hecho con cloruro de calcio y nata

Después de mucho probar he llegado a mi propia solución de una manera casual y que creo que se aproxima más a lo que yo concibo como un buen Queso Cottage. Como siempre insisto en daros las medias en cucharas americanas, porque da pie a menos errores, como os expliqué en su día en este post.

INGREDIENTES:
  • 1 litro de leche fresca entera
  • 2 Tbs (cucharadas de nata, bien agitado el recipiente, para que se una bien el suero que contiene).
  • 1/2 tsp (cucharadita) de sal (la he rebajado a la mitad porque estaba algo salado).
  • 1/2 tsp de cloruro de calcio de uso alimentario E509 (2 g) en bolitas/anhidro o escamas (tengo que probar a rebajarlo a 1,65 g en el próximo experimento ) ó 5 g de cloruro de calcio líquido.

PREPARACIÓN:
  • Mezclamos todos los ingredientes en una cacerola y la ponemos al fuego suave (yo al 6 en mi vitrocerámica) para que no se quede el queso pegado a la base.
  • A medida que vaya calentando la leche se irán separando los cuajerones que veis en al imagen de arriba y separándose el suero del queso. Antes de llegar a los 90ºC ya se debería ver flotando el Queso Cottage. IMPORTANTE: La leche no debe de hervir a borbotones.
  • Dejamos que enfríe un poco y filtramos el suero con un colador durante unos minutos. No debe de quedar seco, sino cremoso. Si se nos seca demasiado, podremos añadirle un poco del suero que habremos reservado.
  • Pasamos a un recipiente, tapamos y lo conservamos en la nevera.
El suero que nos ha sobrado es como la leche, por lo que se puede utilizar (todo, o combinado con leche) para hacer bechamel, pan de leche, magdalenas... y más cosas de las que os iré contando.

El Queso Cottage tiene tantas combinaciones posibles. Ya os iré hablando de ellas en  Instagram y en Facebook, como siempre. Cuando tenga unas cuantas, igual las incluyo en este post o me invento otro nuevo...

Por cierto, mi idea es ir publicando diferentes pruebas para rebajar la cantidad de cloruro de calcio hasta llegar a la justa medida. Os aviso que iré haciendo cambios en función de los resultados obtenidos. Ya sabéis que siempre que descubro una mejora, la incorporo a la receta

Un beso y espero que os guste, 




gusto particular.

jueves, 10 de octubre de 2019

Scones de Buttermilk con y sin Pasas

Durante nuestro verano en el suroeste de Inglaterra, he tenido ocasión de probar muuuuchos scones: básicos, de buttermilk, de masa madre, con pasas, sin pasas, con queso, de obrador, de supermercado... A mi vuelta, como habéis visto en el Instagram y Facebook de El Hogar de las Recetas, he hecho un buen número de pruebas y catas con amigos, hasta dar con las recetas que más se acercan a los tres tipos de scones que he tenido ocasión de probar: Scones Clásicos, Scones de Buttermilk y Scones de Masa Madre. 

Scones acompañados de mermelada de fresa y clotted cream

Estos panecillos ligeramente dulces y de miga absolutamente maravillosa, se toman con un buen té y se acompañan con mermelada de fresas o frutos rojos y una nata densa nada azucarada llamada Clotted Cream. Si os da pereza hacer la clotted cream, podéis utilizar nata montada que, aunque no será lo mismo, siempre es mejor que nada ...

La mejor Clotted Cream (siento que esté en inglés el enlace) se elaborada en Cornwell (cocida al horno durante un montón de horas y con un contenido graso del 55%), pero como me ha sido imposible obtenerlo con nata española de supermercado (35% materia grasa), haremos otra versión más sencilla: la clotted Cream de Devon (elaborada con mascarpone y nata para montar).

Scones con un buen té


Mis recomendaciones, antes de empezar:
  1. Os aconsejo que sigáis los pasos de la receta al pie de la letra, porque pequeños cambios alternarán el resultado. Sé que a muchas os costará hacerlo (y hablo en mi nombre, jajaja), pero os aseguro que no os arrepentiréis. 
  2. Hay que hacerlos a mano. No intentéis utilizar un robot ni la amasadora, porque debamos evitar a toda costa que se forme el gluten.
  3. Es conveniente utilizar un cortapastas alto, como el que veréis en alguna de las siguientes fotos, ya que los scones se cortan a una altura de 2,5 cm o, como yo, un poco por encima de la marca estriada del cortapastas, que serían 2 cm aproximadamente. El diámetro que yo recomiendo es de 6 cm; así os saldrá un buen número ;D... 
  4. Os puede parecer que llevan muchísimos polvos de hornear y, encima, bicarbonato, pero no: Son necesarias ambas cosas, al menos en estos Scones de Buttermilk...
  5. Las recetas inglesas utilizan harina de repostería con polvos de hornear incorporados, a la que añaden aún más polvos de hornear, pero yo he optado por utilizar ambos ingredientes por separado
  6. Utilizad leche fresca entera de nevera para hacer la buttermilk ya que está menos desnaturalizada que la leche UHT y aportará mejor consistencia a la masa.


INGREDIENTES:

Para la Buttermilk:
  • 210 ml de leche fresca entera
  • 25 ml de zumo de limón exprimido

Para la Masa:
  • 500 g de harina de repostería
  • 95 g de mantequilla fría
  • Un sobre y medio de polvos de hornear (17 g)
  • 2 g de bicarbonato
  • 1/4 tsp (cucharadita) = un pellizco de sal (1 g)
  • Todo el buttermilk
  • Un huevo (si es ecológico, mejor porque dará un bonito color a la masa)
  • 85 g de azúcar
  • 1 tsp de extracto de vainilla
  • 40 g de pasas sultanas (también se pueden utilizar arándanos secos)

Para la Clotted Cream:
  • En función de la cantidad que vayáis a utilizar calculad el doble de queso mascarpone que de nata para montar. Por ejemplo: 100 g de mascarpone + 50 gr de nata


PREPARACIÓN:
  • Precalentamos el horno a 180º C.
  • Para hacer la Buttermilk vertemos en un vaso alto o una jarra la leche y, seguramente, los 25 ml del zumo de limón. Revolvemos y dejamos que espese unos minutos. Reservamos.
  • En un bol tamizamos la harina y mezclamos con los ingredientes sólidos (levadura, bicarbonato y sal).
  • Añadimos la mantequilla fría en trocitos y la deshacemos con los dedos mientras la integramos en la harina. Reservamos.
  • Batimos el huevo y añadimos 30 gramos aproximadamente al buttermilk, junto con la media cucharadita de extracto de vainilla y el azúcar. Reservamos el resto del huevo para pincelar los scones antes de meterlos en el horno.
  • Mezclamos todo en el bol de la harina y revolvemos con una cuchara de madera o una espátula hasta que se integre.
  • Pasamos la masa a la mesa de trabajo y amasamos ligeramente hasta que veamos que podemos extenderla con un rodillo. Siempre intentaremos trabajarla el mínimo posible. 
  • Dividimos la masa en dos partes iguales, reservando una de ellas tapada con film transparente
  • Con la otra masa integraremos las pasas sultanas como si formáramos una lasaña: Extendemos la masa, distribuimos las pasas por encima, cortamos en tres partes iguales, las superponemos y amasamos ligeramente para integrar. 
Scones: Integramos las pasas sultanas en la masa.
  • Extendemos las masa a un grosor no inferior a 2 cm y cortamos los scones con el cortapastas, manchándolo con un poco de harina para que se despeguen fácilmente (yo lo meto en el cuenco de la harina). El último scone lo formaremos metiendo la masa dentro del cortapastas. Haremos lo mismo con la masa reservada que no lleva pasas.
  • A medida que vamos Vamos pasando los scones a una bandeja forrada con papel de hornear y los dejamos reposar, tapados, 5 ó 10 minutos, tras lo cual los pincelamos por encima (no por los laterales) con el huevo reservado.
  • Horneamos a 180º C con calor arriba y abajo en el primer nivel del horno empezando por abajo, durante 9 minutos, tras los cuales damos la vuelta a la bandeja y completamos el horneamos durante 9 minutos más. La superficie de los scones debe de quedar de un bonito color dorado.
  • Sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.
  • Para Hacer la Clotted Cream - nata montada espesa - todos los ingredientes y utensilios de trabajo (vaso y varilla) deben de estar muy fríos (haced hueco en la nevera). Atentas porque necesitaréis muy pocos segundos y si os pasáis se pondrá amarilla la nata y obtendréis mantequilla.
  • ¿Y cómo se comen los scones? Se dividen en dos con la mano (no con cuchillo), para que la mermelada y la clotted cream se impregnen bien en la miga y se comen a mordiscos (no con tenedor y cuchillo), acompañados de una taza de té o café.
Y ahora es cuando os digo que estos scones también los he hecho con harina de fuerza de Lidl (proteína 12,7) pero con 450 gramos, como hacen en decadentandsavoury.com: El proceso se completa con la harina que espolvorearemos sobre la mesa de trabajo para estirar la masa: La consistencia no debe ser ni pegajosa (que se quede masa pegada a los dedos), ni demasiado rígida (al extenderla no debe de encogerse). Lo que quiero decir con esto es que se pueden utilizar otros tipos de harina, pero teniendo en cuenta que cada harina tiene una capacidad de absorción muy diferente, hay que hacer los ajustes necesarios. 

Acordaros que se pueden congelar y quedan igual de ricos. ¡Y si les dais un golpe de calor, ni os cuento! 

En fin, ya me diréis si os apetece que publique las otras dos recetas de scones que os he comentado, después de haber probado estos...

Un beso, 


miércoles, 9 de octubre de 2019

Bizcocho de Algarroba y Masa Madre

Si sois de los que hacen pan, ¿cuántas veces perdéis la noción del tiempo y la masa madre se os pone ácida? Yo la voy acumulando en un mismo tarro, para que no ocupe tanto espacio en le nevera y, llegado el momento, la aprovecho para hacer cosas como este bizcocho de manzana, unas tortitas riquísimas, unos crackers integrales o la receta que os voy a dar a continuación.

Si no habñeis utilizado nunca masa madre natural, no os preocupéis, también os explico cómo hacer esta receta con un prefermento de levadura.

Bizcocho de algarroba con masa madre

¿Qué tiene de particular un bizcocho de masa madre? Pues un tacto muy particular y una miga elástica. De hecho, si lo presionamos con la mano, vuelve a su posición original, como sucede con los buenos panes.

INGREDIENTES:
  • 250 g de masa madre al 100% de hidratación
  • 250 ml de leche tibia o del tiempo (si está fría, tardará un poco más en fermentar)
  • 250 g de harina blanca (yo uso la básica de Mercadona, que es panadera...)
  • 200 g de azúcar blanca
  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente ó 200 ml de aceite
  • 1 Tbs (cucharada) de aroma de vainilla
  • 1/2 tsp (cucharadita) de sal
  • 1 tsp (cucharadita) de bicarbonato
  • 1 tsp (cucharadita) de polvos de hornear
  • 50 g de harina de algarroba (también se puede hacer con chocolate puro en polvo)
  • 2 huevos L

PREPARACIÓN:
  • 3 ó 4 horas antes de empezar:
    • Alimentamos los 250 g de masa madre con los 250 ml de leche y los 250 g de harina. No hará falta que esté muy activa. Tendremos, al final, 750 gramos de masa madre.
    • Si queremos hacer este bizcocho con un prefermento de levadura, mezclamos 375 ml de agua con 7 g de levadura fresca y 375 g de harina
    • En ambos casos esperamos hasta que doble su volumen o, que al menos, se llene de burbujas.
  • Precalentamos el horno a 160º C.
  • Forramos un molde de 20x30 cm con papel de hornear.
  • Batimos la mantequilla con el azúcar con la ayuda de unas varillas eléctricas, hasta que blanquear.
  • Incorporamos los huevos  hasta integrar y, seguidamentela masa madre.
  • Mezclamos el bicarbonato, los polvos de hornear, la sal y la harina de algarroba. La añadimos a la mezcla.
  • Volcamos en el molde y horneamos la primera media hora, tapado con papel de aluminio, a 160ºC en el segundo nivel del horno empezando por abajo. Con ésto evitaremos que greñe (se abra) como el pan. Completamos el tiempo a 180ºC, durante 45-60 minutos. Comprobaremos que está hecho si al pinchar un palillo de brocheta, éste sale limpio.
  • Dejamos enfriar sobre una rejilla. Para que quede más bonito, sobre todo si la superficie del bizcocho tiene defectos, podéis espolvorear un poco de azúcar glas.

Y vosotras, ¿qué hacéis con la masa madre que no podéis utilizar para hacer pan? Ya me contaréis...

Un beso, 







Nidos de Batata o Patata Dulce

He empezado a participar en un grupo de Instagram en el que cada semana se propone hacer una receta diferente, lo que me ha permitido utilizar un ingrediente que nunca había probado: La batata o patata dulce.

Ya sabéis que las recetas saladas que publico en el blog suelen ser sencillas e intento que tengan una cierta estéticamente, así que la he decorado con Panecillos de Viena en Forma de Caracol

Nidos de batata o patata dulce

La receta es de @healthymealtoday, pero para mi gusto está demasiado especiada, así que la he adaptado a lo que nos gusta en casa. ¡A ver qué os parece!

INGREDIENTES:
(para 6 personas)

Para los nidos de batata:

  • 250 g de batata rallada en hilos
  • 1 cebolla mediana muy picada o rallada
  • 1 tsp (cucharadita) de sal 
  • 1/4 ó 1/2 tsp de pimienta
  • 1 tsp de ajo en polvo
  • 2 Tbs (cucharadas) de harina o lo que se necesite.
  • 1 huevo batido

Para los huevos al plato:

  • 6 huevos salpimentados.
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE) para freír
Para acompañar:

  • Aguacate laminado
  • Queso fresco
  • Maíz en grano o en mazorca
  • Tomate kumato,  tomatitos cherry o los que os gusten

PREPARACIÓN:

  • Rallamos la batata con un rallador y la pasamos a un cuenco.
  • Rallamos la cebolla y la secamos con un paño de cocina o papel absorbente (tengo que probar a hacerlos con cebolla muy picadita...). Pasmos al cuenco.
  • Añadimos el resto de ingredientes de los nidos, mezclamos y amalgamamos bien para formar 6 tortas con las manos.
  • Freímos en aceite las tortas por un lado y, al darles la vuelta, cortamos un círculo con un cortapastas.
  • Extraemos los círculos (que podremos comer en cualquier momento) y volcamos un huevo salpimentado en cada hueco. Si queréis que os quede bonito, es posible que tengáis que prescindir de un poco de clara, como me ha pasado a mi, porque se puede desbordar el huevo... Es una simple cuestión de estética.
  • Tapamos la sartén y dejamos que se hagan los huevos a nuestro gusto. A mi me gusta dejarlos con yema para poder mojar, así que estoy pendiente mientras se van haciendo.
  • Servimos en un plato con el acompañamiento que más os guste. De ese modo lo convertiréis en plato único.


Hablando de nidos, ¿habéis visto la receta de los Nidos de Albóndigas que publiqué en los comienzos de blog? La verdad es que tienen mucha gracia...

Un beso,


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Lomo Casero Curado en Nevera

Este verano quise hacer la prueba y curar un lomo de cerdo en la nevera. Me pareció un sistema bastante higiénico y de lo más conveniente, ya que tradicionalmente en los pueblos se hacen las matanzas el 11 de noviembre por San Martín (ya conocéis el dicho) y se desecan los lomos al fresco, cosa poco recomendable con los 40ºC de Madrid.

Como soy un alma inquieta, me di cuenta de que en Francia es una tradición curar en casa - ¡hasta tienen bolsas para conservar salchichones! (cosa que me compré, por supuesto, a nuestra vuelta en coche desde Inglaterra), así que lo que os voy a contar es una mezcla de todo lo que he ido leyendo en diferentes blogs, como Les épices rient (que utiliza el método en nevera), Recetas de Esbieta (que utiliza el método tradicional) y con el resultado de mis propios experimentos.

Lomo casero curado en nevera

¡¡¡Ojo!!! 
Antes de nada, quiero advertiros que si hacéis un lomo del tamaño del que solemos comprar en el supermercado, para mi gusto el punto de curación en nevera sería de seis semanas, lo que no quiere decir que no podáis empezar a probarlo a las cuatro semanas, aunque lo encontraréis más bien blando. Estos tiempos se acortan a considerablemente si combináis con curado al aire libre o en fresquera o si el lomo es más bien estrecho...

¡¡¡Otra advertencia!!!
En el momento de la compra de la pieza, el carnicero os va a vender lo que veis en la imagen de abajo a la izquierda, seguramente tal cual, pero lo que nos interesa es la parte limpia y bonita del lomo, como veis abajo a la derecha... Para evitaros un trabajo innecesario en casa, pedidle al carnicero que os limpie la otra parte también para poder haceros un guiso con ella, cortada en cuadraditos. 

Os aviso porque hay carniceros que, aunque les expliques y enseñes fotos de lo que quieres hacer con el lomo que te van a preparar, se hacen "los locos" y te dan la pieza como les da la gana, lamentablemente...

Lomo casero curado en nevera: Selección de la pieza


NECESITAREMOS:

Para deshidratar el lomo:
  • Un recipiente un poco más grande que el tamaño del lomo: Yo he utilizado un molde alargado para plum cake, que entra perfectamente en mi cajón de las verduras sin ocupar demasiado espacio. También valdría un tuper de plástico.
  • Un lomo de cerdo bien limpio de nervios (vetas blancas). El peso que recomiendan, para que sea similar a los que compramos, es de unos 700 g, como veis en la imagen de abajo.
  • 1/2 Kg ó 1 Kg de sal gruesa, o la que necesitéis para cubrir completamente el lomo por todos sus lados.

Lomo casero curado en nevera: Elementos necesarios

Para envolver el lomo:
  • Una gasa de algodón de farmacia grande (no esterilizada) o papel de cocina.
  • Un buen trozo de malla de carnicería (pinchad aquí), que podéis pedir al carnicero cuando compréis la pieza: Lo mejor es que sea el doble de larga que el lomo, para que podáis darle dos vueltas y así os quedará más redondito (como los comprados). En su defecto, podéis utilizar cuerda de carnicería. Ésto lo haremos para que nos quede con una forma más bonita, pero es totalmente opcional.
Para condimentar el lomo:
(Os voy poniendo las opciones que he probado, por el momento...)

Lomo a las hierbas provenzales:
  • 2 cucharaditas (tsp) de pimienta negra molida a mano o con mortero
  • 2 cucharaditas (tsp) de sal de ajo
  • 2 cucharaditas (tsp) de hierbas provenzales (*)
  • 2 cucharaditas (tsp) de pimentón dulce
(*) Las hierbas provenzales que yo tengo son una mezcla de: orégano, albahaca, tomillo, romero, ajedrea y mejorana. Podéis hacer vuestra propia combinación.

Lomo ahumado: 
  • 2 cucharaditas (tsp) de pimienta negra molida a mano o con mortero
  • 2 cucharaditas (tsp) de sal de ajo
  • 2 cucharaditas (tsp) de pimentón dulce
  • 1 cucharadita (tsp) de sal ahumada

Os pongo estas medidas para que hagáis la mezcla poco a poco, en función del tamaño de vuestro lomo. Las hierbas que pongáis son totalmente opcionales. Las combinaciones son infinitas.

PREPARACIÓN:
  • En una fuente ponemos una capa de sal gruesa en el fondo y ponemos el lomo, que cubriremos por todas partes con más sal gruesa. 
  • Dejamos en la zona baja de la nevera, donde suelen estar las verduras,  12 horas o 18 horas si lo queremos más salado.
  • Tiramos la sal, que estará totalmente húmeda (es normal), y lavamos bien el lomo bajo el grifo para eliminar el exceso de sal. Yo, incluso, lo he sumergido en agua - en la misma fuente que he utilizado para cubrirlo son sal - y he cambiado el agua un dos o tres veces.
  • Secamos con papel de cocina y aprovechamos para quitar algún nervio que podrían quedar en la superficie, aunque tampoco es importante.
  • Preparamos la mezcla de especias y rebozamos el lomo por toda su superficie, sin dejar espacios vacíos.

Lomo casero curado en nevera: Preparación

  • Envolvemos el lomo con la gasa de algodón, la tela o el papel de cocina y lo metemos en la malla, cerrando uno de sus extremos tirado de los hilos; podéis rotar el lomo y volver a pasar la malla en sentido contrario, para que haga más presión. Si usáis cordel de carnicero, podéis ver cómo se hace en el minuto 50 de este vídeo de La Petite Bette. La verdad es que todo el vídeo está muy bien, aunque sea en francés ;D...
  • Metemos el lomo en la nevera, en el cajón de las verduras y vamos girándolo de vez en cuando para que el aire de la nevera le llegue por toda la superficie: Yo lo coloco sobre unos cuencos dados la vuelta (ya no me acuerdo de dónde vi que utilizaban este truco). Después de 4 semanas podéis empezar a degustarlo y, para mi gusto, a las 6 semanas estará perfecto. De cualquier modo, el punto de curación lo notaréis al tacto. De cualquier modo, podéis acabar el curado más rápidamente, colgándolo unos días fuera de la nevera: Yo lo tapo con una tela porosa, por aquello de tenerlo más protegido.
  • Quitamos todo el envoltorio, eliminamos el exceso de condimento, y lo guardamos nuevamente en la nevera, como hacemos con cualquier fiambre (o, al menos es lo que hago yo).
Lomo casero curado en nevera o al aire libre


  • He visto vídeos en lo que empelan un paño de cocina limpio - sin olor de jabón de lavadora o suavizante, lógicamente - para envolver el lomo, pero si utilizáis pimentón éste es imposible de eliminar por mucho que lo lavéis, así que la gasa o el papel de cocina, creo que son una opción menos engorrosa, siempre que sean suficientemente grandes.
Y ahora os cuento mi último descubrimiento: La gasa de la foto de arriba, la he lavado bien con jabón de lavadora para eliminar los restos y, seguidamente, la he dejado una noche en un recipiente pequeño con una buena cantidad de lejía. Tras enjuagarla y lavarla bien, nuevamente, con jabón lo he lavadora, finalmente he utilizado lavavajillas para eliminar cualquier resto de fragancia. ¿Resultado? No huele a nada, está como nueva y ahora mismo la tengo envolviendo otro lomo ahumado.

Espero que estas notas os hayan sido de ayuda. Un beso, 








domingo, 15 de septiembre de 2019

Galletas Linzer de Almendra

Para mi unas galletas son buenas cuando desaparecen en tiempo record. El toque almendrado de estas galletas las hace espectaculares y para acompañar un o un café no me digáis que no son divinas.

El problema es que son tan bonitas que da pena comerlas, ¿verdad? En fin, mi recomendación es que utilicéis rellenos de varios colores porque, además de ricas, quedan mucho más vistosas.

Galletas Linzer de mantequilla y almendra

sábado, 24 de agosto de 2019

Galletas de Trigo Sarraceno con Pepitas de Chocolate

He vuelto de Francia con varios kilos de "harina negra de Bretaña". Cuando la vi en Carrefour, justo antes de cruzar la frontera de vuelta a España, me pareció tan exótica que no me pude resistir. 

Ya en casa me he dado cuenta de que se trata de alforfón o harina de trigo sarraceno que, pese a su nombre, en realidad no es un cereal (leed aquí).

Lo primero que he hecho con ella son estas Galletas de Trigo Sarraceno y Pepitas de Chocolate, que están riquísimas. Como no tenía pepitas de chocolate, las he hecho simplemente cortado filas finas de una tableta de chocolate a temperatura ambiente y, seguidamente, cuadraditos. El resultado final es perfecto.


INGREDIENTES:
  • 175 g de harina de trigo sarraceno tamizada
  • 1/2 tsp de levadura de repostería (2,5 g)
  • 1/4 tsp de sal (un pellizco)
  • 75 g de azúcar moreno de caña
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo L
  • 125 g de pepitas de chocolate


PREPARACIÓN:
  • Moler con un molinillo o el procesador (yo la Thermomix) el azúcar moreno.
  • Con ayuda de unas varillas, batimos el azúcar con la mantequilla hasta que blanquee y se haga una crema.
  • Incorporamos el huevo y mezclamos hasta integrar.
  • Tamizamos la harina con la levadura y la sal e incorporamos todo, junto con las pepitas de chocolate, a la mezcla anterior. Yo utilizo la pala de mi amasadora.
  • Dejamos reposar la masa en la nevera durante 30-60 minutos para que se asiente bien y no quede tan pegajosa.
  • Preparamos una bandeja de horno con papel de hornear.
  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Espolvoreamos con un poco de harina de trigo sarraceno las superficie de trabajo y formamos bolitas de unos 25 gramos de masa. Yo me mancho las manos con un poco de la misma harina, para poder hacer las bolitas mejor.
  • Aplanamos un poco y con un tenedor hacemos unas marcas en la superficie de las galletas
  • Horneamos en la posición media del horno, a 180°C durante 12-15 minutos, con calor arriba y abajo.
  • Antes de pasar las galletas a una rejilla, las dejamos enfriar unos minutos. Estas galletas son muy delicadas y se rompen con facilidad.

Por cierto, como veis, el color de estas galletas en bastante claro. Las que me seguís en Instagram y Facebook habréis visto que he hecho alguna prueba decorándolas con chocolate en polvo, pero creo que me gustan más de esta manera tan sencilla incluso, mejor, si hacéis cuatro marcas con el tenedor enfrentadas de dos en dos... 

Ya me contaréis si se os ocurre algún otro deetalle bonito...


Un beso,