martes, 27 de noviembre de 2018

Requesón o Ricotta, ¿son la misma cosa?

¿Quién no pensaba que el requesón que conocemos en España y la ricotta italiana eran prácticamente el mismo producto? La verdad es que llevo años utilizándolos indistintamente para hacer repostería y pasta rellena, como tanta gente...

Ha sido gracias a Instagram y al blog de Sara, Una Italiana en la Cocina, que me ha entrado la curiosidad y puedo concluir que son productos diferentes, basados en los mismos ingredientes (como tantos lácteos), pero procesados de distinta manera.

La ricotta (foto de la izquierda) es cremosa y suave; el requesón (foto de la derecha) es granuloso y de tacto más bien seco:

Ricotta y requesón, dos productos diferentes

Como para hacer rocotta nos hace falta suero de leche, voy a aprovechar para explicaros primero cómo hacer un requesón pequeño, y así continuamos con la rocotta. 

El Requesón toda la vida se ha obtenido de la leche cortada: En mi casa, de niña, cuando se estropeaba la leche (era bastante frecuente, no sé por qué), siempre se aprovechaba para hacer este producto, que tomábamos endulzado con azúcar. 

Cómo hacer requesón
Ingredientes para hacer Requesón:
  • 2 litros de leche fresca entera (la pasteurizada que se encuentra en las neveras de los  supermercados). 
  • Zumo de medio limón, filtrado para quitarle los posibles restos de pulpa.
  • 1/2 Tbs, ó cucharada de sal (opcional).

Preparación del Requesón:

  • Mezclamos todos los ingredientes en un cazuela y los llevamos a ebullición
  • Cuando se separe el requesón del suero, apagamos el fuego y filtramos el contenido con un colador y una gasa de farmacia (si tu colador es grueso). 
  • Seguidamente, volcamos el requesón en un colador más pequeño o en un molde - en mi caso utilizo el filtro que viene en mi yogurtera - hasta que coja consistencia. No tardará mucho; ésto es bastante más rápido que hacer queso...
  • Lo sacamos del molde elegido y listo. Se tapa con film transparente y se guarda en la nevera.

El suero de leche sobrante se puede volver a guardar en los envases en los que venía la leche, para reutilizarlo en el momento en el que queráis hacer la ricotta o cualquier otra elaboración. Se conserva en la nevera.

Para hacer la Ricotta necesitamos suero de leche: Lo podemos obtener haciendo requesón o cuajando la leche al preparar queso fresco. Vosotros elegid lo que mejor os venga pero ojo, si usáis suero obtenido de hacer queso, tendréis que añadirle la media cucharada de limón, para cortar la leche.

Yo utilizo un termómetro de cocina para medir la temperatura en el momento en el que añado la leche al suero. No sé qué pasaría si la echáramos con el suero hirviendo (¡otro experimento pendiente!): Si alguien lo hace que me lo cuente...

Cómo hacer Ricotta en casa

Ingredientes para hacer Ricotta:
  • 1 litro de leche fresca entera (la pasteurizada que se encuentra en las neveras de los  supermercados). 
  • Zumo de medio limón (sólo si el suero lo obtienes al hacer queso)

Preparación de la Ricotta:
  • Pesamos la cantidad de suero de leche que tenemos y utilizaremos la mitad de esta cantidad de la leche.
  • Calentamos el suero y el zumo de limón hasta que llega a una temperatura de 65ºC (yo en mi vitrocerámica lo hago a fuego 7). En es momento echamos, a chorro fino, la leche, mientras vamos mezclándola con el suero, con la ayuda de una cuchara de madera (yo me aseguro de llegar al fondo de la olla, ya que se puede quedar pegada ricotta).
  • La temperatura de la leche seguirá subiendo, y seguiremos revolveremos la mezcla de vez en cuando, hasta que veamos que empieza a formarse una espuma blanca en la superficie
  • Dejamos que hierva unos segundos y retiramos del fuego la olla, la tapamos y la dejamos reposar hasta que esté a una temperatura manejable.
  • Con la ayuda de una espumadera de malla fina o un colador, vamos recogiendo la ricotta de la superficie y del fondo de la olla y la ponemos en un cuenco
  • Repetimos la operación con la otra mitad de la leche que nos ha sobrado.
  • Para terminar, colaremos el suero - pasándolo de una olla a otra para filtrar los restos de ricotta que hayan podido quedar - y lo guardamos en la nevera.


¿Y qué hacemos con tanto suero de leche? Porque al hacer ricotta obtenemos aún más suero... Pues lo podéis utilizar en cualquier receta que lleve leche, como esta Crema de Calabaza, o este Pan de Molde Sencillo... ¿Por qué no en unas croquetas? El sabor os sorprenderá y el zumo de limón que lleva es mínimo (por eso no utilizo vinagre para obtenerlo, como hace otra gente), así que no afectará en nada al resultado.


Antes de despedirme quiero hacer una aclaración: La receta en la que me he basado para hacer la ricotta es del blog Sara, Una Italiana en la Cocina. Para escribir esta entrada he hecho muchas pruebas y algunos cambios en el procedimiento, pero aún me quedan por hacer dos o tres experimentos más. Si observo alguna mejora relevante, revisaré esta entrada y la corregiré. Las que me seguís en Instagram y en Facebook, seréis las primeras en enteraros ;D.


Un beso, 





viernes, 23 de noviembre de 2018

¿Frisuelos o Crepes?

Hace tiempo que tengo pendiente de publicar esta receta. La duda era cómo llamar a estas tortillas dulces: ¿Frisuelos (o frixuelos) a la española, o crepes? Como la receta que utilizo es la del libro "À table avec Thermomix", y el procedimiento de elaboración es el de los frisuelos de mi suegra, al final sigo con la duda... Jajaja.

¿En qué se diferencian los frisuelos de los crepes? Los frisuelos son más pequeños (yo los hago en una satén de 21 cm de base), más jugosos y algo más gruesos. Los crepes, en cambio, se suelen hacer con un Kit especial - yo me compré una crepera eléctrica en Lidl hace años, que viene con todos los accesorios - se utiliza menos aceite que con los frisuelos y se extienden lo más finos posibles.

¿Con qué versión me quedo de las dos? La verdad es que ambas modalidades tienen su gracia pero, como resulta algo más sencillo hacer frisuelos, es la que os voy a explicar ;D

Frisuelos o crepes


martes, 30 de octubre de 2018

Crescentine, Panecillos Italianos en Sartén

Hacer pan en sartén no es difícil si le coges el tranquillo a la temperatura y a los tiempos de cocción. Tampoco hay que estar muy pendiente de él, lo que te permite ir haciendo otras cosas en la cocina... Todo empezó con la rotura de mi horno y pruebas como estos Chapati sin levadura o el Pan de Pita, que sale también estupendo. Hoy es el turno de estos panecillos italianos que tiene publicados en Instagram Teresa de @Tesimpasta: Ella los hace con una sartén especial (tigelliera), de ahí que reciban el nombre de "tigelle". La receta es suya, con pequeñas variaciones y un formado muy bonito que se me ha ocurrido para darle un poco de gracia al invento.

Como este pan es totalmente adictivo, os recomiendo que hagáis las cantidades que os pongo en la receta. ¿Que queréis hacer la mitad? Pues adelante, pero os aseguro que os arrepentiréis de no haber hecho más... Si os parece mucha cantidad lo mejor es congelarlos e ir descongelando - a temperatura habiente, en sartén o en tostadora - a medida que los vais a comer... ¡¡¡Siiiii, el pan se puede congelar sin problemas y está igual de rico!!!

Otra cosa,  yo os voy a explicar las solución "bonita" que se me ha ocurrido, pero podéis hacerlos sin ningún tipo de diseño: Vuelta y vuelta en la sartén, sin más complicación. 

Crescentine, panecillos italianos en sartén
Como siempre os digo, si nunca habéis hecho pan, antes de seguir adelante con la receta, os recomiendo que leáis el post que preparé para enseñaros a Hacer Pan Paso a Paso.

viernes, 26 de octubre de 2018

Naranja Confitada Casera

Desde hace años hago naranja confitada casera. La utilizo en infinidad de dulces, como en el panettone, en el roscón de reyes o en bizcochos. Recubierta de chocolate es mejor que un bombón...

Como me gusta que la naranja esté tierna y jugosa, aprovecho la humedad de la pulpa, de ahí la gran diferencia con la naranja escarchada que compramos en Navidad, que es más bien seca.

El truco fundamental para hacer una buena naranja confitada es cocerla a fuego muy lento y durante bastante tiempo. Pero ¿durante cuánto tiempo? Pues es lo que os voy a explicar a continuación...

Por cierto, la foto que veis representa - de izquierda a derecha - las tres fases por la que pasa la naranja al confitarse, pero el proceso no termina ahí así que, si te interesa el tema, tendrás que seguir leyendo ;D.

Fases de la cocción de la Naranja Confitada Casera

INGREDIENTES:

  • 2 naranjas medianas de piel no muy gruesa, o de zumo grandecitas (Serán unos 400 g)
  • 1 Tbs (cucharada) de sal de mesa
  • Un cazo con abundante agua para rescaldar la naranjas 
Para el almíbar:
  • 200 g de agua para 
  • 200 g de azúcar blanca

PREPARACIÓN:
  • Lavamos bien las naranjas - yo utilizo un cepillo - las secamos y las cortamos en rodajas lo más finas que podamos, pero intentando que nos queden bonitas, con el corte de los gajos, como veis en la foto.
  • Vamos a quitarles el amargor con agua con sal: Para ello prepararemos una olla con agua suficiente para cubrir las naranjas y disolvemos la cucharada de sal. Lo llevamos a ebullición, momento en el que bajamos la temperatura a un nivel en el que se vean burbujas pequeñas - yo lo pongo al 3 ó al 4 de mi cocina de inducción - y vamos echando las rodajas con cuidado. Dejamos que cuezan durante 20 minutos a fuego suave. Podéis utilizar una tapa para generar más calor dentro de la olla y acelerar la cocción.
  • Ponemos al agua y el azúcar del almíbar en otra olla con bastante superficie, para que queden las naranjas bien extendidas. Removemos para que se integre el azúcar.
  • Con la ayuda de una espátula, con cuidado de no romperlas,  vamos pasando las naranjas de una olla a la otra. No se os ocurra escurrirlas de golpe con un colador, porque se os machacarán sin remedio...
  • Ponemos a hervir las naranjas, tapando la olla, del mismo modo que hicimos antes. Yo estoy pendiente del primer hervor y lo bajo enseguida a una temperatura bajita. Las dejamos hervir durante 40 minutos. Utilizo una tapa de cristal, que tiene una pequeña válvula de salida del vapor; si no tuvierais algo parecido, tendríais que dejar la tapa un poquito desplazada.
  • Pasado ese tiempo, probamos un trocito de la corteza y vemos si está tierna. En ese caso, destapamos la olla y le damos el último hervor de 30 minutos más. Veréis que el agua se evapora y algunas partes de las naranjas quedan sin líquido, por eso yo las voy bañando con un poco del almíbar.
Naranja Confitada Casera lista para usar
  • Ponemos las naranjas en una rejilla o a una bandeja cubierta con papel de hornear para que se sequen a vuestro gusto: Yo suelo precalentar el horno a 100ºC y las dejo 30 minutos; luego apago el horno y las dejo dentro de él hasta el día siguiente.
  • Una vez frías, las pasamos a un tuper y las guardamos en la nevera hasta el momento de su uso.

Con el resto del almíbar que os quede, podéis pincelar un bizcocho para aromatizarlo, por ejemplo. No os debería de quedar demasiado si seguís los pasos que os indico, pero nunca se sabe. Cualquier pequeño cambio altera el resultado de un lugar geográfico al otro... 

¿Qué pasaría si te quedarás sin líquido antes de tiempo? ¡Pues le añades un poquito más de agua! Lo importante es conseguir que no se caramelice la naranja, porque cuando horneéis cualquier preparación, se os quedaría demasiado dura. Como todo, es cuestión de práctica y de ajustar los tiempos a lo que os vaya mejor a cada una. 

Ya me contaréis cómo os queda. 

Un beso, 



miércoles, 24 de octubre de 2018

Galletas Halloween de Chocolate

Como no soy partidaria de regalar caramelos a los monstruos que aparecen por mi casa la noche de Halloween, me dedico a preparar galletas. Suelo hacer esta receta de galletas de chocolate porque siempre me la piden. Para los ojos empecé utilizando las bolitas de galleta recubiertas de chocolate que venden en la sección de repostería de los supermecados - seleccionando las blancas - pero yo creo que la mejor solución es utilizar glasa.

Los cortadores para hacer galletas los podéis hacer vosotras mismas, siguiendo tutoriales sencillos como éste. Si utilizáis latas de aluminio de bebidas, son un poco endebles pero, al menos, os sacarán del apuro y no necesitaréis comprar tijeras especiales para cortar hojalata... Por supuesto yo, doña aparatos, tengo unas muy parecidas a las del enlace ;D.

Galletas de Chocolate para Halloween


miércoles, 17 de octubre de 2018

Mis 5 Versiones de Carpaccio de Ternera

Me encanta el carpaccio de ternera. Es algo tan sencillo de hacer y tan vistoso, que se me ha ocurrido escribir este post con unas cuantas opciones de acompañamiento... Como he estado un poco liada y no he publicado mucho en el blog últimamente, con esta entrada múltiple creo que la cosa se compensa... ¡A ver qué os parece! ;D

Observaréis que en estas recetas no os doy cantidades. La tenéis que adaptar en función del número de filetes de carpaccio que pongáis en cada plato, por ejemplo: 5 filetes, 5 tomates cherry, 5, alcaparras... Al ser una presentación individual, es la manera mejor que se me ocurre de presentar las recetas.

En España es fácil encontrar en los supermercados preparados de carpaccio, con aderezo y parmesano listo para usar. A mi, en particular, no me gusta nada ese aderezo, pero siempre aprovecho el parmesano, que va genial. Lo increíble es que son packs de dos raciones y sólo pesan 110 gramos... En fin, sin comentarios...


Mis 6 versiones de Carpaccio de Ternera

lunes, 8 de octubre de 2018

Chapati o Pan de la India

Se me ha roto el horno y llevo unos días buscando soluciones rápidas para no tener que comer el pan industrial, que me sienta fatal. La receta de hoy es del libro "Pan Casero" de Iban Yarza, pero he hecho un par de modificaciones en el procedimiento que, al menos a mi, me han funcionado muy bien. 

Como veréis, los Chapati se hacen en sartén, sin levadura y en muy poco tiempo. La masa es muy fácil de manejar y os aseguro que si los hacéis una vez, no tardaréis en repetir. ¡Está buenísimo!

Chapati o Pan de la India en sartén

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Pan de Pita

El Pan de Pita es uno de los panes más sencillos y rápidos que podéis hacer, siempre que sigáis a rajatabla el proceso de horneado, que se importantísimo para que se hinche y os quede divino de la muerte. Es un pan que casa bien con cualquier cosa, un pan para urgencias, un pan que os va a encantar. Puede que no se hinche de manera espectacular en el horno (es cuestión de práctica), pero siempre lo podréis abrir para meter dentro lo que más os guste.

Ya sabéis que si nunca habéis hecho pan, podéis echar un vistazo a la entrada que preparé sobre Cómo Hacer Pan, paso a paso. Seguro que os ayudará a entender el proceso y sus fases.

Ésta es una adaptación de la receta del maestro Ibán Yarza, simplemente utilizando harina de fuerza y algo de fermentación en la masa, pero las combinaciones son las que queráis, siempre guardando la cantidad de harina de la receta (400 gramos). Por ejemplo, si utilizáis 50 gramos de sémola de trigo duro, 50 gramos de harina de trigo integral y 300 gramos de harina de fuerza, obtendréis una pan de pita integral y ligeramente crujiente. ¿Mi recomendación? Empezad por la receta básica que os doy... ¡Ya habrá tiempo de dar rienda suelta a vuestra imaginación!

Pan de Pita perfecto

jueves, 6 de septiembre de 2018

Galletas Abbracci

La receta de hoy ha sido uno de los descubrimientos del verano. Ya las he hecho varias veces porque "vuelan", pese a salir una buena cantidad... Son unas galletitas de mantequilla, de algo más de 20 gramos, en las que la parte de chocolate abraza a la de nata, de ahí el nombre: galletas "abrazos", claro que queda como más molón en italiano, ¿verdad?  En España las podéis encontrar en algunos grandes centros comerciales, ya que las importan de Mulino Bianco. ¡Uy, ahora que lo veo, las he montado al revés, jajaja! 

El hacerlas os llevará algo de tiempo y estoy segura de que las volveréis a preparar con la ayuda de algún niño, ya que resulta una manualidad de lo más entretenida que, además, tiene una buena recompensa... 

Galletas Abbracci de nata y chocolate

lunes, 3 de septiembre de 2018

Almendra Crocanti Perfecta

La receta de hoy es fruto de la necesidad: Estaba preparando una tarta de zanahorias para una celebración y, como tenía restos de almendra picada en la despensa, se me ocurrió investigar... Para mi sorpresa y total decepción, la versión más extendida por las redes tuve que tirarla a la basura, así que seguí buscando hasta que di con la técnica que usa Osvaldo Gross; Os paso el enlace a su vídeo, primero porque es mérito suyo y segundo, porque es importante tener mucho ojo con el color del caramelo ;D

En la imagen podéis ver la diferencia entre la almendra crocanti comprada (la del cuenquito) y la almendra crocanti hecha en casa: El tacto crujiente es también tierno al bocado y, lo mejor de todo, el color y el dulzor lo decides tú. ¿Qué más se puede pedir?

Almendra crocanti industrial y almendra crocanti casera