miércoles, 12 de septiembre de 2018

Pan de Pita

El Pan de Pita es uno de los panes más sencillos y rápidos que podéis hacer, siempre que sigáis a rajatabla el proceso de horneado, que se importantísimo para que se hinche y os quede divino de la muerte. Es un pan que casa bien con cualquier cosa, un pan para urgencias, un pan que os va a encantar. Puede que no se os hinche de manera espectacular en el horno (es cuestión de práctica), pero siempre lo podréis abrir para meter dentro lo que más os guste.

Pan de Pita perfecto

Ya sabéis que si nunca habéis hecho pan, podéis echar un vistazo a la entrada que preparé sobre Cómo Hacer Pan, paso a paso. Seguro que os ayudará a entender el proceso y sus fases.

Ésta es una adaptación de la receta del maestro Ibán Yarza, simplemente utilizando harina de fuerza (la del super) y algo de fermentación en la masa, pero las combinaciones son las que queráis, siempre guardando la cantidad de harina de la receta (400 gramos). Por ejemplo, si utilizáis 50 gramos de sémola de trigo duro, 50 gramos de harina de trigo integral y 300 gramos de harina panadera (proteína 10) o de fuerza, obtendréis una pan de pita integral y ligeramente crujiente. ¿Mi recomendación? Empezad por la receta básica que os doy... ¡Ya habrá tiempo de dar rienda suelta a vuestra imaginación!

INGREDIENTES:

  • 375 g de harina panificable o harina de media fuerza (proteína 12)
  • 25 g de harina de trigo integral
  • 250 g de agua
  • 10 g de azúcar (o 3 g de sirope de ágave)
  • 5 g de levadura fresca de panadería (ó 1,5 g de levadura seca)
  • 5 g de sal

PREPARACIÓN:

  • Primera cosa importante: Precalentamos el horno, con calor arriba y abajo, a la máxima temperatura que dé, durante una hora. Dejaremos una bandeja de hornear dentro en el primer nivel del horno empezando por abajo. Normalmente los termostatos de los hornos caseros no son de fiar, pero si el vuestro es fabuloso, podéis proceder como lo consideréis...
  • Mezclamos todos los ingredientes, menos la sal y dejamos reposar media hora. La autolisis ayuda al amasado, pero es opcional en este caso. Todo depende de la prisa que tengais... 
  • Añadimos la sal y amasamos durante 5 minutos o en ciclos de amasado de 1 minuto de amasado y 5 minutos de reposo. La masa debe de ser manejable; si la notarais dura, añadid un poquito de agua (muy poquito) y seguid amasando.
  • Dejamos reposar la masa media hora, tapada con film o un paño para que no se seque. Si queréis obtener más miga, podéis dejar que doble de volumen. 
  • Dividimos en porciones de unos 80 gramos, boleamos con la mano ahuecada, estiramos con un rodillo y formamos discos de unos 15 cm de diámetro.
  • Colocamos las pitas, de dos en dos, sobre papel de hornear, y las tapamos con film o con un paño húmedo, durante 15 minutos para que no se sequen. Yo recorto el papel de hornear para aprovecharlo mejor.
  • Segunda cosa importante: Las pitas, cuando las deslizamos en el horno con la ayuda de una bandeja invertida - cogiendo el papel de hornear sobre el que están apoyadas también - deben de quedar posicionadas a lo ancho de la bandeja, porque si las colocamos una delante de la otra, no subirán por igual. La razón es que los hornos caseros no distribuyen el calor de manera uniforme.
  • Tercera cosa importante: No os vayáis muy lejos porque se hinchan enseguida; en ese momento las dejamos 2 ó 3 minutos y les damos la vuelta, con la ayuda de una espátula metálica, para seguir horneándolas 2 ó 3 minutos másNo deben de dorarse porque se secarían, así que es mejor fiarse de lo que vemos, más que de los tiempos de horno que os indico: ¡No olvidemos que cada horno es un mundo! 
  • Al sacarlas del horno las envolvemos en un paño limpio, con cuidado de no quemaros con el vapor que hay en su interior. De esa manera se conservarán tiernas. En la foto de arriba os he puesto dos imágenes de cómo salen del horno las cuatro primeras y como quedan después, una vez frías.

Si queréis ver un vídeo en tiempo real del proceso de subida, lo podéis ver en las páginas de Instagram o de Facebook de El Hogar de las Recetas.


Un beso,


jueves, 6 de septiembre de 2018

Galletas Abbracci

La receta de hoy ha sido uno de los descubrimientos del verano. Ya las he hecho varias veces porque "vuelan", pese a salir una buena cantidad... Son unas galletitas de mantequilla, de algo más de 20 gramos, en las que la parte de chocolate abraza a la de nata, de ahí el nombre: abbracci - "abrazos", claro que queda como más molón en italiano, ¿verdad?  En España las podéis encontrar en algunos grandes centros comerciales, ya que las importan de Mulino Bianco. ¡Uy, ahora que lo veo, las he montado al revés!: La nata abraza al chocolate... jajaja. 

El hacerlas os llevará algo de tiempo y estoy segura de que las volveréis a preparar con la ayuda de algún niño, ya que resulta una manualidad de lo más entretenida que, además, tiene una buena recompensa... 

Galletas Abbracci de nata y chocolate

INGREDIENTES:



BASE COMÚN
NATA
CHOCOLATE
Mantequilla a temperatura ambiente                 
165 g

Azúcar
135 g
Azúcar vainillada
2 bolsitas ( g)
Yemas de huevo L
2 uds
Huevo L
1 uds
Sal (un pellizco)
1 g
Levadura de repostería
½ Tbs (5 g)
Nata 35% materia grasa
2 Tbs (30 g)
1 Tbs (15 g)
Harina de todo uso

200 g
175 g
Cacao puro en polvo


25 g
Miel

1 Tbs (10 g)



(*) Las Tbs son tablespoons o cucharadas. Me gusta utilizar esta forma de medir porque no todas las cucharas tienen la misma capacidad, como podéis leer en este post que preparé sobre el tema.

PREPARACIÓN:

Esta receta está compuesta por una base común de ingredientes que, una vez preparada, dividiremos en dos partes iguales. A cada parte le añadiremos los complementos que necesitarán cada tipo de galleta, para formar la masa de nata y la masa de chocolate.


Para la Base Común:
  • Con la ayuda de unas varillas eléctricas, montamos la mantequilla con los  azúcares (común y vainillado), hasta que blanqueen, durante un mínimo de 5 minutos a velocidad alta. Quedará una mezcla cremosa y aterciopelada (mirad la foto de la izquierda).
  • Añadimos las yemas y el huevo entero de manera individual, no de golpe los tres. Hasta que se vaya integrando cada uno, no continuaremos con el siguiente.
  • Añadimos la sal, la nata - acordaros de agitar bien el recipiente antes de utilizarla, porque la materia grasa suele estar separada del suero - y la levadura, y continuamos mezclando hasta integrar. Seguimos mezclando todo unos segundos, hasta que quede homogéneo.
  • En este punto, pesamos la crema y la dividimos en dos partes iguales.
Preparación y formado de las gallets abbracci


Para la Masa de Nata:

  • Añadimos la miel y la Tbs de nata hasta que se integren bien. 
  • Seguidamente tamizamos la harina y se la añadimos. Yo he utilizado mi amasadora con el accesorio de pala unos segundos, pero se puede hacer perfectamente a mano. 
  • La masa será muy pegajosa. La envolvemos en film transparente y guardamos en al nevera o en el congelador, si tenéis prisa para hacerlas, hasta que endurezca un poco. 

Para la Masa de Chocolate:

  • Añadimos harina y el cacao tamizados y mezclamos hasta obtener una masa bastante pegajosa
  • Envolvemos en film transparente y la guardamos en al nevera o en el congelador, si tenéis prisa para hacerlas, hasta que endurezca un poco. 
Antes de empezar a formalas, precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo.

Formado:

Para poder manipular las galletas, calculad un reposo de una hora en la nevera; en el congelador, con 20 minutos será suficiente. Si os pasáis de tiempo, no os preocupéis ya que, con el calor de las manos vuelven a quedar manejables. 

Empezamos formando la masa de nata, para que no se nos manche con la masa de chocolate.
  • Dividiremos ambas masas en bolitas de 12 gramos. Seguidamente formaremos cilindros de unos 6 cm de largo y un espesor de 1 cm. Yo lo he hecho a ojo, pero así lo ha calculado Simona Mirto de Tavolartegusto.it.
  • Los encorvamos un poco y montamos el trozo de nata sobre el de chocolate (así son los abbracci originales) o al revés, como he hecho yo (casi me gustan más así..). Retocamos el agujero central para que quede lo más circular posible.
  • Colocamos las 16 primeras galletas (saldrán unas 32 en total) sobre una bandeja de horno plana forrada con papel de hornear, con una cierta separación, ya que crecerán un poco.
  • Las horneamos en el segundo nivel del horno, a 170°C, durante 12-15 minutos. No deben de dorarse; más bien tienen que quedar claritas. Empezad siempre programando el tiempo mínimo, porque cada horno es un mundo: Siempre será mejor estar pendientes del horno la primera vez.
  • Mientras tenéis horneando la primera bandeja, id preparando la segunda hornada: Si no tenéis otra bandeja de horno, las podéis dejar preparadas sobre papel de hornear para transferir el conjunto a vuestra bandeja de hornear.
  • Las dejaremos enfriar sobre una rejilla sobre el mismo papel de hornear, hasta que se endurezcan un poco. Seguidamente podréis ponerlas a terminar de enfriar directamente sobre la rejilla.
  • Y ya sabéis: Las galletas mejor guardarlas en una caja de latón.

En casa se han convertido en una de nuestras gallegas favoritas, junto con las Marañuelas y las Galletas Digestive de Avena y Coco. Espero que las disfrutéis tanto como nosotros.

Un beso,



lunes, 3 de septiembre de 2018

Almendra Crocanti Perfecta

La receta de hoy es fruto de la necesidad: Estaba preparando una tarta de zanahorias para una celebración y, como tenía restos de almendra picada en la despensa, se me ocurrió investigar... Para mi sorpresa y total decepción, la versión más extendida por las redes tuve que tirarla a la basura, así que seguí buscando hasta que di con la técnica que usa Osvaldo Gross; Os paso el enlace a su vídeo, primero porque es mérito suyo y segundo, porque es importante tener mucho ojo con el color del caramelo ;D

En la imagen podéis ver la diferencia entre la almendra crocanti comprada (la del cuenquito) y la almendra crocanti hecha en casa: El tacto crujiente es también tierno al bocado y, lo mejor de todo, el color y el dulzor lo decides tú. ¿Qué más se puede pedir?

Almendra crocanti industrial y almendra crocanti casera

martes, 14 de agosto de 2018

Tarta de Queso tipo "La Viña"

Llevo meses viendo publicar versiones diferentes de esta tarta y ya no he podido aguantar más... ¡Con lo que me gustan a mi las tartas de queso!

No la he hecho antes porque la gran cantidad de queso crema que se emplea siempre me ha parecido excesiva, al menos para hacer la prueba, así que mi versión es más pequeña. Os pongo las cantidades para dos medidas de molde, que serían para 4 ó 6 raciones, aproximadamente.

A falta de conocer la combinación de ingredientes de la tarta original, ¿qué receta seguir habiendo tantas variantes y con tan buena pinta? Pues para sacar esta receta me hice una tabla comparativa de ingredientes y observé su consistencia mirando las fotos publicadas en diferentes blogs. Total, que la versión más sencilla y con mejor resultado, en mi opinión, es la del blog El Rincón de Bea, ya que su procedimiento - que es el que yo he seguido, más o menos - la mejora bastante: Mirad que homogéneo y bonito es el corte:

Tarta de Queso estilo "La Viña"

INGREDIENTES: 


Molde de 15 cm
Molde de 17 cm
Queso crema tipo Philadelphia
300 g
500 g
Huevos L
2 uds
3 uds
Azúcar
105 g
175
Maizena (almidón de maíz)
9 g
15 g
Nata con 35% de material grasa
150 g
250 g
Sal (un pellizco)
1 g
1g

(*) Yo utilizo el queso crema de Mercadona, que viene en envases de 300 gramos.

PREPARACIÓN:

  • Forramos un molde desmontable. Es muy importante que el papel de los laterales tenga mucha altura ya que sube muchísimo, como veis en la foto de abajo. Luego bajará, cosa que me da una pena... jajaja.
  • Precalentamos el horno 190ºC, colocando la rejilla en el segundo nivel empezando por abajo.
  • Batimos los huevos  con el azúcar durante 5 minutos. Yo he utilizado las varillas de mi robot/amasadora, pero también lo podéis hacer con la Thermomix con la mariposa. Veréis que blanquea y aumenta de volumen la mezcla.
  • Añadimos la nata hasta que se mezcle bien.
  • Vamos incorporando e integrando el resto de ingredientes, poco a poco, para que no se baje el aire que hemos generado al batir los huevos.
  • Horneamos durante 40 ó 45 minutos y dejaremos enfriar completamente dentro del horno apagado y con la puerta cerrada. Aunque el centro estará blandito, se terminará de hacer durante este tiempo de reposo. 
Tarta de queso La Viña en el horno
  • Dejaremos enfriar en la nevera una noche, para que se asiente del todo y atemperar un par de horas en el momento en el que vayamos a comerla.
Por cierto, después de la tristeza de ver cómo bajó la tarta en el horno, me dio por montar las claras. Como verías algunas en mi Instagram, el resultado fue caótico porque subió tantísimo que se me desbordó. En fin, yo pensaba que saldría algo parecido a un suflé, pero no: La consistencia es muy similar pero con algo más de volumen. ¿Merece la pena liarse a montar claras? Bueno, todo depende de si quieres complicar una receta tan sencilla como esta...

Con esta receta cumplo otra "petición". La próxima ya sabéis cuál va a ser... ;D.

Un beso, 


sábado, 11 de agosto de 2018

Panecillos de Yogur y Miel con Sésamo

Hoy os voy a dar una  versión del pan de molde con yogur y miel de La Cocina de los Elfos. ¡No me he equivocado, no! Aunque la receta de Sara Astor es de pan de molde, con esta masa llevo todo el verano haciendo bollos de hamburguesa y panecillos como los que veis en la foto. Además, como siempre tengo en casa yogur casero, lo aprovecho también para hacer esta masa.

Panecillos de Yogur y Miel con Sésamo

Aviso importante: Si hacéis pan en verano notaréis que las masas son más difíciles de manejar. Las levaduras y fermentos se activan más rápidamente y se corre el riesgo de pasarnos de fermentación (tampoco pasa nada, no os preocupéis), por eso es muy recomendable utilizar como aliada nuestra nevera: Yo dejo las masas en frío de un día para otro y los resultados los podéis ver en mi Instagram...

Y si nunca has hecho pan, echa un vistazo rápido a la entrada Cómo Hacer Pan paso a paso: Con cuatro nociones básicas y poco de práctica, verás qué fácil es hacer pan en casa ;D.

INGREDIENTES:


Para la masa de 12 bollos:
  • 300 g de harina de fuerza
  • 300 g de harina panificable (proteína 10 mínimo) 
  • 250 g de yogur natural (2 uds)
  • 20 g de leche en polvo
  • Un poco de leche, si la masa nos quedara demasiado dura
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 40 g de miel (yo uso 15 gr de sirope de ágave)
  • 12 g de sal fina 
  • 10-12 g de levadura fresca de panadería (ó 4 g de levadura seca de panadería) 
  • 250 g de tang-zhong (50 g de harina y 200 g de agua) 
  • Aceite de oliva para ayudarnos a amasar

Para decorar:
  • Un huevo batido
  • Semillas de sésamo


PREPARACIÓN:

  • Para preparar el thang-zhong - bechamel suave que se hace calentando una parte de harina y cinco partes de agua, mezcladas previamente, sin dejar que hierva - yo utilizo el microondas a potencia máxima durante medio minuto. Se mezcla bien con la ayuda de unas varillas, se tapa y se deja enfriar antes de su uso. 

Método Tradicional:
  • Disolvemos la levadura en los ingredientes líquidos
  • Mezclamos con el resto de ingredientes, menos la mantequilla, hasta tener una masa algo pegajosa. Se tiene que pegar a las manos; si no fuera así, añadiremos una cucharada de leche. 
  • Dejamos reposar 20 minutos (autolisis) para que se absorba bien el líquido y facilitar el amasado. 
  • Integramos la mantequilla en la masa y vamos haciendo ciclos de amasado de 10 segundos y reposos de 10 minutos. Si notamos rígida la masa, podríamos añadir otra cucharada de leche o incluso más, todo de penderá de la capacidad de absorción de la harina que utilicéis. 
  • Repetimos este proceso de amasado/reposo 3 ó 4 veces, hasta que notemos la masa sedosa, con cuidado de poner un poquito de aceite en el bol para que no se pegue durante los reposos.
  • Dejamos fermentar en un bol, tapado para que no se seque, hasta que doble su volumen. Si notamos la masa muy pegajosa, podemos dejarla en la nevera hasta el día siguiente haciendo la primera fermentación en frío.
  • Dividimos la masa en porciones de 80 ó 100 gramos y formamos hatillos. Boleamos y dejamos reposar 10 minutos.
  • En una bandeja de horno con papel sulfurizado colocamos las bolas y las aplastamos con la mano. Tapamos con film transparente durante la segunda fermentación
  • Precalentamos el horno a 250°C, calor abajo, dejando una bandeja en la base del horno.
  • Cuando estén hinchadas  las masas (aproximadamente  después de una hora), pintamos con huevo batido y espolvoreamos el sésamo por encima.
  • Horneamos 15 minutos con vapor (echamos un vaso de agua en la bandeja de la base del horno) y calor abajo y otros 10 ó 15 minutos más a 200°C sin vapor y calor arriba y abajo. 
  • Sacamos del horno y ponemos enfriar sobre una rejilla. De esta manera no se condensará el vapor de agua de los panecillos.


Por cierto, los panes de la foto de arriba los hice por la noche (tardísimo) para llevármelos a una comida la mañana siguiente. Los metí en una bolsa cuando aún estaban calientes, por eso la humedad se condensó y están un poquito arrugadillos. Está bien que veáis las cosas que pueden pasar cuando no completas el proceso... Nadie lo notó... ¿y vosotras? 

Un beso,



jueves, 2 de agosto de 2018

Marañuelas de Luanco

Las marañuelas son unas galletas de yema, mantequilla y limón que, de generación en generación, hacen en sus casas las vecinas de Luanco, un pueblo de la costa asturiana. Coincidiendo con la Semana Santa se celebra el Festival de la Marañuela, con puestos de venta en la calle en los que se ofrecen catas de este producto: Curiosamente, no todas las versiones son iguales, aunque se utilizan los mismos ingredientes, lo que demuestra que la repostería no deja de ser pura química

Aunque hay dos versiones de marañuela - la galleta y el bollo - yo siempre hago los bollos. La diferencia estriba en su forma y en el contenido o no de levadura en su fórmula.

Para que nadie se ofenda, tengo que decir que también se hacen marañuelas en Candás, pueblo vecino de Luanco, pero las que he probado en una de sus confiterías más renombradas no me gustaron tanto como las de El Horno de Luanco o las que os voy a explicar hoy. 

Puede parecer increible, pero os aseguro que mi afición por la repostería empezó con estas galletas cuando, con 7 años, ayudaba a hacerlas a una señora del pueblo que trabajaba en la casa donde veraneábamos... Dicho esto, animaros porque son una verdadera delicia ;D.

Marañuelas de Luanco

INGREDIENTES:

(para unas  18-20 galletas de 55 gr cada una) 

  • 125 g de mantequilla a temperatura ambiente (no vale margarina)
  • 250 g de azúcar blanca
  • Huevos L: 6 yemas + 1 huevo entero
  • 500 g de harina de todo uso o panificable (proteína 10 ó más), tamizada.
  • 1 sobre de polvos de hornear (levadura de repostería)= 15 g
  • Ralladura de 1 limón mediano
  • Un pellizco de sal = ¼ tsp (teaspoon o cucharadita)


PREPARACIÓN: 

  • Antes de empezar, precalentamos el horno a 180º C, calor arriba y abajo.
  • Preparamos una o dos bandejas de hornear con papel sulfurizado de horno.

Método Tradicional:
  • Rallamos el limón, sólo la parte amarilla. 
  • En un cuenco tamizamos la harina y la levadura.
  • Con una cuchara de madera vamos incorporado y mezclando todos los ingredientes.
  • Pasamos la masa a una superficie de trabajo y amasamos hasta que tengamos una consistencia fácil de modelar, algo más dura que la plastilina. La masa sera pegajosa, pero manejable. Si estuviera demasiado dura, podemos añadir un poquito de clara de huevo y si, por el contrario, estuviera demasiado blanda, podemos dejarla reposar unos minutos, ya que la harina absorberá el exceso de líquido. Yo antes añadía un poco más de harina, pero quedaban algo más secas...

Con Thermomix:

Aviso importante: El motor de la Thermomix no tiene suficiente fuerza para amasar estas galletas, porque "no es una amasadora". Por tal motivo, tenemos que estar pendientes del ruido que hace la máquina para sacar la masa y continuar el amasado a mano con parte de la harina reservada. 

  • Pelamos el limón con un pelador de patatas, quitamos la parte blanca y rallamos con 200 g de harina de la receta (habéis leído bien, no con azúcar) a velocidad progresiva 1-10.
  • Añadimos todos los ingredientes - menos 200 gramos de harina que reservamos en un bol grande - y amasamos unos segundos a velocidad espiga.  
  • Pasamos la masa a una superficie de trabajo para unirla con los 200 gramos de harina que hemos reservado. Si vemos al amasar que se nos pega a las manos vamos espolvoreando un poquito más de harina en la mesa hasta que se pueda moldear: Será pegajosa, pero manejable. Si estuviera demasiado dura, podemos añadir un poquito de clara de huevo y si, por el contrario, estuviera demasiado blanda, añadiríamos un poquito más de harina.

En ambos procedimientos:

  • Si queremos que nos salgan todas las marañuelas iguales dividimos la masa en porciones de 50 o 55 gramos
  • Para formar las marañuelas, dividimos en dos cada porción y hacemos una cruz que pellizcaremos con una ligera presión para sellar la unión, como veis en las foto de arriba.
  • Colocamos las galletas en la fuente, esparcidas para que no se unan al crecer. 
  • Horneamos a 180ºC, con la bandeja en el segundo nivel del horno empezando por abajo durante 20 minutos o hasta que veamos que se doran un poquito, como veis en la foto. Podéis modelar las marañuelas de la segunda hornada mientras tenéis la primera bandeja en el horno, o utilizar dos bandejas de hornear al mismo tiempo, en los niveles 1 y 4 del horno, con función turbo y a 170ºC.
  • Dejamos enfriar las galletas en la bandeja y cuando estén frías, las guardamos en una lata para su conservación.

Mientras preparaba esta entrada he visto recetas de marañuelas hechas con harina de fuerza, así que he hecho la prueba: Las marañuelas de la imagen de arriba están hechas con harina panificable (proteína 10) y las marañuelas de la imagen de abajo están hechas con harina de fuerza. El tacto es algo más suave cuando utilizamos harina panificable y crecen algo más que las hechas con harina de fuerza. 

Marañuelas hechas con harina panificable y marañuelas hechas con harina de fuerza


La verdad es que me lío yo sola, ¿verdad? En fin, lo importante es que están buenísimas, hagáis como las hagáis. 

Si os animáis ya me contaréis qué os parecen... Un beso,




jueves, 7 de junio de 2018

Panecillos de Viena con Forma de Caracol

¿Sois de las que os gusta comprar "panecillos temáticos" para la merienda de vuestros niños, como mi vecina Isabel C.? Cuando vi la imagen en Instagram de estos paneceillos, me enamoré. ¿No me digáis que no son una monada? Pues además de divinos de la muerte, si los hacéis con una masa tierna como la que os voy a dar hoy, tenéis el éxito garantizado.

Importante: Para hacer los caracolas, yo me compré este cacharrillo, porque de otra manera no he conseguido hacerlos. Incluso con el aparatejo, dependiendo de cómo lo uséis, los panes os pueden quedar demasiado abiertos (como la foto de arriba), o simplemente marcados (como la foto de abajo)... Seguid leyendo os explico el truco...

Otra cosa, si no habéis hecho nunca pan y no entendéis muy bien el proceso, os recomiendo que le echéis un vistazo a la entrada que preparé sobre Cómo Hacer Pan paso a paso...

Panecillos de Viena con forma de caracola

INGREDIENTES:

(Para hacer 10 panecillos)
  • 230-280 ml de leche (yo semidesnatada; usad lo que tengáis en casa)
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 70 g de azúcar (la puedes sustituir por 25 g de sirope de ágave)
  • 10 g de levadura fresca de panadería (ó 3 g de levadura seca)
  • 1 huevo L
  • 550 gr de harina de fuerza (yo de Mercadona, con proteína 12)
  • 10 gr de sal
  • Leche para pincelar la masa, una vez hecha o huevo batido.

PREPARACIÓN:
  • Deshacemos la levadura en la cantidad menor de leche de la receta. Más adelante podréis completar con más leche si veis que la masa está muy rígida.
  • Añadimos la harina y mezclamos. Dejamos reposar las masa, que debe de estar bastante pegajosa, media hora tapada (autolisis)
  • Disolvemos el azúcar en el huevo y lo añadimos a la masa junto con la mantequilla. Amasamos.
  • Añadimos la sal, con un poco de leche.
  • Amasamos en 3 ó 4 ciclos de amasado cortos (10 segundos de amasado/10 minutos de reposo), hasta que veamos la masa sedosa. Entre ciclo y ciclo de amasado, dejamos la masa en un bol tapado, para que no se seque.
  • Podemos meter la masa en la nevera para que haga la 1ª fermentación y trabajar con ella al día siguiente, o dejarla en un lugar cálido de la casa (yo la meto en un armario de la cocina o en el horno apagado) hasta que duplique el volumen y se llene de burbujas.
  • Para hacer los caracoles, dividimos en en porciones de 80 g para la caracola y 20 g para el cuerpo. Si, por el contrario, queremos hacer bollos simples, dividimos en porciones de 100 gramos.
  • Formamos hatillos con una parte de la mesa - manchando la mesa de trabajo con un poco de harina - y boleamos todas las porciones (grandes y pequeñas) en una zona sin harina y con la mano hueca, desplazando cada porción de masa para que coja tensión e intentando que no pierda aire.
  • Colocamos las masas en una bandeja de hornear, sobre la que habremos colocado papel sulfurizado y tapamos con film transparente para que no se sequen.
Panecillos de Viena con forma de caracol

¿Cómo formar los caracoles?

  • Para hacer las caracolas, con las porciones de 80 gramos formaremos bolas estirado la masa por los extremos hacia el centro; seguidamente las aplastaremos con la palma de la mano. Espolvoreamos por encima un poco de harina y taparemos para que no se sequen.
  • Para hacer los cuerpo, haremos lo mismo con las porciones de 20 gramos: Aplastamos la masa con la palma de la mano y la vamos plegando formando un tubo alargado, cuya unión sellaremos para que no se abra durante el horneado y ésta será la parte que apoyaremos sobre la bandeja. Espolvoreamos un poco de harina por encima y taparemos para que no se seque.
  • Mientras, vamos precalentando el horno a 250ºC, dejando una bandeja de asar en la base del horno o una fuente metálica.
  • A mitad de la segunda fermentación (cuando veamos que la masa está algo hinchada), marcaremos cada bola grande con la espiral, sin presionar demasiado para que no se abran las caracola durante el horneado.
  • Seguidamente montamos los caracoles - dejaremos distancia entre ellos, porque seguirán creciendo en el horno - estirando un poco los cuerpos y colocando encima las caracolas. Utilizaremos unas tijeras para hacer un corte que simule las antenas de la cabeza.
  • El tiempo de la 2ª fermentación será de unos 60 minutos,  pudiendo alargarse 90 minutos si tenemos que hornear una segunda bandeja, así que será mejor que dejéis éstos últimos tapados en la nevera. Estarán en su punto cuando al apoyar un dedo en la masa, ésta recupera lentamente su posición: Nos interesa llevar la fermentación al límite para que no greñen y queden bonitos 

¿Mi truco para hornear

El tiempo total de horneado, en mi horno, es de 20-25 minutos. 
Es importante que los panecillos no queden muy dorados para que no se sequen. Yo he horneado de la siguiente manera:
1º) Horno 250ºC con vapor y calor abajo, 10 minutos: Meteremos la bandeja del horno en el primer nivel empezando por abajo y - con muchísimo cuidado y la mano bien cubierta - echaremos una taza de agua hirviendo en la bandeja que tenemos apoyada en la base del horno para generar vapor. Cerramos el horno inmediatamente.
2º) Horno 200ºC sin vapor y calor abajo, 10 minutos: Sacamos la bandeja del agua del horno y volvemos a cerrarlo.
3º) Horno 200ºC  sin vapor y aire arriba y abajo, 5 minutos: Si vemos que están dorados los panecillos, prescindimos de esta fase.
  • Finalmente sacaremos los panecillos a enfriar sobre una rejilla, para que no se condense la humedad.
  • Para la segunda hornada procederemos de la misma manera: Al estar el horno muy caliente, tardará muy poco en coger calor la bandeja que volveremos a colocar en la base del horno.
Ni que decir tiene que no tenéis porqué formar caracoles; podéis hacer panecillos individuales, pan de hamburguesa (con un poco de sésamo por encima) o, incluso, hacerlos alargados y rellenarlos con unas onzas chocolate para hacer bollicaos. Las posibilidades son infinitas, sólo tenéis que dividir porciones de masa de 100 gramos.

Un beso,