jueves, 7 de junio de 2018

Panecillos de Viena con Forma de Caracol

¿Sois de las que os gusta comprar "panecillos temáticos" para la merienda de vuestros niños, como mi vecina Isabel C.? Cuando vi la imagen en Instagram de estos paneceillos, me enamoré. ¿No me digáis que no son una monada? Pues además de divinos de la muerte, si los hacéis con una masa tierna como la que os voy a dar hoy, tenéis el éxito garantizado.

Importante: Para hacer los caracolas, yo me compré este cacharrillo, porque de otra manera no he conseguido hacerlos. Incluso con el aparatejo, dependiendo de cómo lo uséis, los panes os pueden quedar demasiado abiertos (como la foto de arriba), o simplemente marcados (como la foto de abajo)... ¡Si seguís leyendo y os explico el truco!

Otra cosa, si no habéis hecho nunca pan y no entendéis muy bien el proceso que explico a continuación, os recomiendo que le echéis un vistazo a la entrada que preparé sobre Cómo Hacer Pan paso a paso...

Panecillos de Viena con forma de caracola

INGREDIENTES:

(Para hacer 10 panecillos)

  • 230-250 ml de leche (yo semidesnatada; usad lo que tengáis en casa)
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 70 g de azúcar (la puedes sustituir por 25 g de sirope de ágave)
  • 10 g de levadura fresca de panadería (ó 3 g de levadura seca)
  • 1 huevo L
  • 550 gr de harina de fuerza (yo de Mercadona, con proteína 12)
  • 10 gr de sal
  • Leche para pincelar la masa, una vez hecha

PREPARACIÓN:
  • Deshacemos la levadura en la cantidad menor de leche de la receta. Más adelante podréis completar con más leche si veis que la masa está muy dura.
  • Añadimos la mantequilla, el azúcar, el huevo, la harina. Amasamos.
  • Dejamos reposar las masa, que debe de estar bastante pegajosa, media hora tapada (autolisis), después de lo cual añadimos la sal.
  • Amasamos en 3 ó 4 ciclos de amasado cortos (10 segundos de amasado/10 minutos de reposo), hasta que veamos la masa sedosa. Entre ciclo y ciclo de amasado, dejamos la masa en un bol tapado, para que no se seque.
  • Podemos dejar la masa en la neveras para que haga la 1ª fermentación y trabajar con ella al día siguiente, o dejarla en un lugar cálido de la casa (yo la meto en un armario de la cocina o en el horno apagado) hasta que duplique el volumen y se llene de burbujas.
  • Para hacer los caracoles, dividimos en en porciones de 80 g para la caracola y 20 g para el cuerpo. Si, por el contrario, queremos hacer bollos simples, dividimos en porciones de 100 gramos.
  • Formamos hatillos con una parte de la mesa - manchando la mesa de trabajo con un poco de harina - y boleamos todas las porciones (grandes y pequeñas) en una zona sin harina y con la mano hueca, desplazando cada porción de masa para que coja tensión e intentando que no pierda aire.
  • Colocamos las masas en una bandeja de hornear, sobre la que habremos colocado papel sulfurizado. Como seguramente no os entren todos los panecillos en una bandeja, podéis poner el resto sobre otra bandeja, dada la vuelta, siempre cubierta con papel de hornear; de esa manera os será más sencillo pasar el papel con los panecillos fácilmente a la bandeja de hornear, cuando proceda.
  • Vamos reservando las masatapadas con un paño y apoyadas sobre su parte fea.
Panecillos de Viena con forma de caracol


¿Cómo formar los caracoles?

  • Para hacer las caracolas, aplastaremos las bolas grandes con la palma de la mano, espolvoreamos con un poco de harina y taparemos para que no se sequen.
  • Para hacer los cuerpo, aplastamos la masa con la palma de la mano y vamos plegando la masa formando un tubo alargado, mientras sellamos las uniones. Apoyaremos el cuerpo sobre el pliegue de la última unión, para que no se abra en el horno; espolvorearemos un poco de harina por encima y taparemos para que no se seque.
  • Mientras, vamos precalentando el horno a 250ºC, dejando una bandeja de asar en la base del horno o una fuente metálica.
  • La 2ª fermentación durará aproximadamente 60 ó 90 minutos (todo depende de la temperatura a la que esté nuestra cocina). A mitad de la segunda fermentación (cuando veamos que la masa está algo hinchada), marcaremos cada bola grande con el marcador de espiral, sin presionar demasiado para que no se abran las caracola durante el horneado.
  • Seguidamente montamos los caracoles - dejaremos distancia entre ellos, porque seguirán creciendo en el horno - estirando un poco los cuerpos y colocando encima las caracolas. Utilizaremos un cuchillo afilado para hacer un corte que simule las antenas.
  • El tiempo de la 2ª fermentación será de uno 60 minutos,  pudiendo alargarse a 90 minutos si tenemos que hornear una segunda bandeja. Estarán en su punto cuando al apoyar un dedo en la masa, ésta recupera lentamente su posición.


¿Mi truco para hornear?

El tiempo total de horneado, en mi horno, es de 15 minutos. 
Es importante que los panecillos no queden muy dorados para que no se sequen. Yo he horneado de la siguiente manera:
1º) Horno 250ºC con vapor y calor abajo, 5 minutos: Meteremos la bandeja del horno en el primer nivel empezando por abajo y - con muchísimo cuidado y la mano bien cubierta - echaremos una taza de agua hirviendo en la bandeja que tenemos apoyada en la base del horno para generar vapor. Cerramos el horno inmediatamente.
2º) Horno 200ºC sin vapor y calor abajo, 5 minutos: Sacamos la bandeja del agua del horno y volvemos a cerrarlo.
3º) Horno 200ºC  sin vapor y aire arriba y abajo, 5 minutos: Si vemos que se doran demasiado los panecillos, los cubriremos con papel de aluminio.
  • Finalmente sacaremos los panecillos a enfriar sobre una rejilla, para que no se condense la humedad.
  • Para la segunda hornada procederemos de la misma manera: Al estar el horno muy caliente, tardará muy poco en coger calor la bandeja que colocaremos en la base del horno.

Ni que decir tiene que no tenéis porqué formar caracoles; podéis hacer panecillos individuales, pan de hamburguesa (con un poco de sésamo por encima) o, incluso, hacerlos alargados y rellenarlos con unas onzas chocolate para hacer bollicaos. Las posibilidades son infinitas, sólo tenéis que saber que cada panecillo debe de pesar 100 gramos.

Un beso, 



miércoles, 23 de mayo de 2018

Sepia Oriental

Esta receta es tan sencilla, que casi me da vergüenza publicarla. Con ver la foto es muy fácil hacerla; de hecho, en cuanto la hagáis una vez, seguro que improvisaréis las siguientes veces. Además de estar buenísima, me encanta la presentación, ¿verdad?

La receta original la vi en un folleto de Aldi, pero ellos la hacían con arroz blanco y sepia entera cortada en rodajas. Yo compro una sepia que viene congelada en trocitos y le pongo unos espaguetis finitos de Lidl, que se cuecen en sólo 3 minutos. Los celiacos, en cambio, podéis hacerla con noodles de arroz... 

Sepia Oriental con verduras y noodles

jueves, 17 de mayo de 2018

Pan de Molde con Masa Madre

Hace mucho tiempo que no compro panes de molde industriales. Todavía recuerdo con horror la última vez que caí en la típica oferta 3x2, pensando que tanto cereal y frutos secos en su interior mejorarían el sabor... ¡Pues no fue así!: más de la mitad de uno de ellos acabó olvidado hasta que se llenó de moho y los otros dos se los regalé al conserje de mi casa, que los consumía habitualmente.

Como veis, es un verdadero problema acostumbrarse a comer "pan de verdad", así que no sigáis leyendo esta entrada si no queréis convertiros en alguien tan raro como yo, jajaja.

Bromas a parte, el pan de hoy es un básico en mi casa; lo hago todas las semanas, con alguna que otra variación, como este Pan de Molde con Semillas de Amapola. La receta original la cogí prestada del blog de Luis Olmedo My European Cakes, pero él utiliza un molde especial que, de momento, no tengo intención de comprar (raro en mi)...

Mi recomendación, por supuesto, es que lo hagáis con masa madre natural, pero no os preocupéis porque también se puede hacer con un prefermento de levadura (os lo explico de esta manera) lo que le dará frescura durante más tiempo.

Ya sabéis que si nunca habéis hecho pan, podéis echar un vistazo a la entrada que preparé sobre Cómo Hacer Pan paso a paso y si queréis hacer masa madre natural, nadie mejor que Iban Yarza para explicaros el proceso pinchando aquí.


Pan de Molde con Masa Madre

lunes, 14 de mayo de 2018

Bizcocho de Manzana con Masa Madre

Hace años que hago un bizcocho basado en la receta del Bizcocho de las Carmelitas Descalzas de Sevilla (como éste), pero como yo no tuve la suerte de que me regalaran el vaso de masa madre natural necesario para hacerlo, y por aquél entonces sólo hacía panes con masa madre de levadura, me salté la cadena y así lo hice, pero sin dedicarle 10 días a su elaboración. Habéis leído bien: ¡10 días harían falta para hacer este bizcocho! 

Como las medidas que dan son en vasos, pesé los ingredientes y fui cambiando las proporciones para mejorarlo y convertirlo en esto que veis, que actualmente hago con masa madre natural:

Bizcocho de Manzana con Masa Madre (Carmelitas Descalzas)

viernes, 13 de abril de 2018

Magdalenas con Suero de Leche

Comentando cómo aprovechar el suero de la leche que nos sobra - al hacer yogur griego, leche presa o queso fresco - mi amiga Ana M me ha hablado de esta receta.

Ya sabéis que soy especialista en liarme sola, así que me he puesto a hacer pruebas:
1) En el primero experimento he combinando la receta que me pasó Ana y los consejos de Xavier Barriga en la entrevista de María José del blog Las Recetas de MJ. Xavier pone el relleno en la superficie pero a mi no me han salido con copete y las pepitas de chocolate y demás añadidos se quedaron en la superficie. La razón, creo yo, es muy sencilla: No es lo mismo hornear en un horno profesional que hornear en casa...
2) El segundo experimento ha ido un poco mejor: He utilizado nuevamente la receta de Ana y esta vez he seguido el procedimiento de mis magdalenas de la abuela: El relleno en el medio de la magdalena se me fue al fondo (error de principiante, sin importancia, pero fácil de resolver) y he observado que, con el paso de los días se vuelven bastante aceitosas... 
En la foto veis el resultados de los dos primeros experimentos.
3) A la tercera va la vencida y esta vez sí que han salido maravillosas: Combinamos ambos procedimientos, ponemos dos niveles de relleno y reducimos el aceite. A continuación os paso la receta.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Sofrito de Tomate

Cada vez que hago Tomates Deshidratados Caseros, utilizo 3 kilos de tomates pera y me sobra algo más de un kilo del interior. En ocasiones lo he triturado para convertirlo en tomate frito - sin tener en cuenta la recomendación de muchas recetas de Thermomix en las que se deshecha el líquido de los tomates - pero, para evitar machacar las semillas y dejar un tacto algo extraño, me gusta más dejar trocitos y convertirlo en un sofrito.

En fin, lo bueno de los sofritos es que se pueden congelar o, incluso, envasar al vacío en tarros de cristal esterilizados (yo los lavo en la parte baja del lavavajillas, que es donde se alcanza la mayor temperatura). Recién hecho lo metéis en tarros y les dais la vuelta hasta que enfríen.

En la foto veis el sofrito y los tomates deshidratados. El color anaranjado es porque le pongo zanahoria para quitarle la acidez y porque, al triturarlo un poco, la mezcla con el aceite hace que emulsione éste y no quede rojo. Para mi no es un problema, ¿para vosotras? 

Sofrito de aprovechamiento

lunes, 5 de marzo de 2018

Bizcocho de Almendra y Limón

Como prometido, después de poneros los "dientes bien largos" con fotos de mis avances con este bizcocho, en mis cuentas de Instagram y Facebook, os traigo un bizcocho que os va a dejar alucinadas... ¡Al menos es lo que a mi me ha pasado! La inspiración la hallé en BeCooking, y digo inspiración porque le he hecho unos cuantos cambios... ¿Por qué? Porque yo soy así y no puedo dejar de darle vueltas a una receta hasta que la adapto a mi gusto personal. 

Y aquí viene la modificación que le hace ganar de manera considerable: Al tener tan poca harina, es difícil que conserve el tacto cremosa del primer día,  ya que el peso de la almendra rallada es predominante sobre el de la harina (más aún en la receta original), así que si montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos al final de la mezcla, problema resuelto... ;D. 

Bizcocho de almendra y limón

martes, 27 de febrero de 2018

Pan de Maíz con Semillas de Lino

Hoy comparto con vosotras uno de los mejores panes que he hecho hasta la fecha. De hecho todas las semanas horneo una buena hogaza para comerla durante la semana y, si quiero quedar bien con alguien, con este pan de maíz aseguro el éxito.

La particularidad de este pan es que tiene una miga húmeda super suave y, al tostarlo, su tacto es maravilloso. Si lo tomas con Tomates Deshidratados, os aseguro que se os saltarán las lágrimas del gusto... Jajaja.

Este tipo de panes necesitan "un poquito de ayuda" porque la calidad de su gluten es muy pobre. Como veréis lleva también harina de fuerza y aplicaremos la técnica del "escaldado" - como hicimos con el Pan Integral de Espelta - para que gane estructura y nos salga una miga esponjosa.

Pan de maíz con semillas de lino

miércoles, 14 de febrero de 2018

Tomates Deshidratados Caseros

Hace algunos meses compré una bolsita de tomates secos en Lidl para hacer una prueba de pan con este ingrediente. Busqué ideas para hacer Pan con Tomates Secos en El Foro del Pan y di, por casualidad, con esta publicación de MMF que me dejó impactada tanto por la pintaza que tienen sus tomates, como por lo sencillo que parecía hacerlos. 

A diferencia de los tomates secos de bolsa, éstos no hay que rehidratarlos antes de consumirlos  y son tan deliciosos que me da una pena terrible utilizarlos para hacer pan o pizza... Con una tostada, sólos o con un poco de queso blanco, requesón o queso granulado, están de muerte.

Tomates desecados en el horno de casa

INGREDIENTES:

  • 1,5 Kg de tomates pera rojos pequeños.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra (mejor que no sea de sabor intenso)
  • 5 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • Utilizaremos papel de hornear


PREPARACIÓN:

  • Precalentamos el horno 100º C con ventilador.
  • Lavamos los tomates y les hacemos un pequeño corte para ayudarles a abrirse.
  • Ponemos a hervir agua en una cazuela y escaldamos los tomates hasta que veamos que se separa la piel. Yo lo hice de pocos en pocos, como veis en la imagen.
  • Sacamos los tomates del agua hirviendo, uno a uno, con la ayuda de una espumadera y dejamos que enfríen un poco, para poder quitarles la piel con facilidad y sin quemarnos.
  • Cortamos los tomates por la mitad y los vaciamos con una cucharilla o un sacabolas. La pulpa la podéis utilizar para hacer una salsa o sofrito de tomate.
  • Ponemos sobre una bandeja de horno una hoja de papel de hornear y colocamos los tomates con la abertura hacia abajo.
  • Mezclamos la sal con el azúcar y condimentamos los tomates.
  • Metemos la bandeja en el horno, a 100º C con aire, durante 90 minutos, tras los cuales damos la vuelta a los tomates y volvemos a hornear 90 minutos más.
  • Sacamos la bandeja del horno y, cuando enfríen los tomates, los guardamos en botes de cristal y los rellenamos de aceite de oliva. Si queda algún resto de tomate pegado en el papel, metedlo también en los botes de cristal.
¡¡¡IMPORTANTE!!!: Los tomates no deben de quedar demasiado blandos porque si conservan demasiada humedad fermentarán en el aceite y los tendréis que tirar. 

Por cada 1,5 Kg obtendréis 2 botes pequeños como el de la foto y tardaréis bien poco en consumirlos, así que os recomiendo que dupliquéis o tripliquéis las cantidades, si vuestro horno os lo permite: ¡Están demasiado buenos!

Como es poca cantidad, los podéis conservar en la nevera y, cuando se os acaben, utilizad el aceite aromatizado que os quede con ensaladas, verduras, pescados al vapor, carnes a la plancha... ¡Yo últimamente lo reciclo haciendo más tomates deshidratados!

Un beso y hasta la próxima receta,




martes, 6 de febrero de 2018

Tronco de Mousse de Turrón y Chocolate

Esta receta es fruto de la casualidad. Estas Navidades probé sin querer un poco de turrón de Jijona con yogur bífidus casero, ¡y estaba buenísimo! Así que, dadas las fechas, me puse a buscar recetas de Troncos de Navidad en internet para ver con qué ingredientes la gente combinaba el turrón. El principal problema era conseguir una crema suficientemente espesa que no se desparramara al enrollar el bizcocho, y que quedara relativamente compacta al enfriar en la nevera. Mirando aquí y allá, una solución bastante extendida era utilizar gelatina neutra, pero la gelatina no suaviza el sabor del turrón, como yo quería, así que opté por añadir al turrón nata y espesar la crema con mascarpone, que es en realidad nata superconcentrada. ¿Que no lo sabíais? Pues yo tampoco, pero mirad cómo hace mascarpone casero Miriam del blog El Invitado de Invierno... Y que conste que he intentado hacerlo, pero no he conseguido que me salga... aún... ¡Otro reto más!


Tronco de turrón y chocolate

Necesitaremos una bandeja de 34x27 cm (unas 12 raciones) o, en su defecto, una bandeja de hornear plana y papel de hornear sulfurizado.

INGREDIENTES


Para el bizcocho genovés:
  • 5 huevos M ó 4 huevos L
  • 125 g de harina
  • 125 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla o un sobre de azúcar vainillado
Para el almíbar:
  • 80 g de agua
  • 80 g de azúcar
  • 40 g de ron
Para la mousse de turrón:
  • 250 g de turrón de Jijona
  • 125 g de mascarpone
  • 150 g de nata para montar (35% materia grasa)

Para la cobertura de chocolate (ganaché):
  • 125 g de chocolate negro fondant para postres
  • 125 g de nata para montar (35% materia grasa)
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente

PREPARACIÓN


Bizcocho genovés:
  • Precalentamos el horno a 180º C, con calor arriba y abajo.
  • Montamos las claras a punto de nieve (con Thermomix mariposa/5 min/Vel 3,5). Reservamos.
  • Batimos las yemas con la vainilla y el azúcar hasta que blanqueen y aumenten de volumen (con Thermomix, mariposa/3 min/Vel. 3).
  • Añadimos la harina tamizada
  • Incorporamos poco a poco las claras montadas. Con la ayuda de una espátula haremos movimientos envolventes, evitando que pierdan el aire que han adquirido. Es importante hacerlo con delicadeza, ya que este bizcocho no lleva levadura.
  • Volcamos la mezcla sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear y horneamos - en el segundo nivel del horno empezando por abajo -  a 180º C durante 10 minutos. No debemos dejar que se dore, para poder manipularlo.
  • Sacamos del horno y, en caliente, cubrimos con otra hoja de papel de hornear.
  • Formamos enseguida un rulo, sin quietar el papel de la base, y envolvemos en un paño o film transparente para que conserve la forma.
  • Reservamos.

Almíbar:
  • Hervimos los ingredientes del almíbar en un cazo durante 5 minutos (con Thermomix 5 min/100º C/Vel.2).
  • Reservamos.

Mousse de turrón:
  • Batimos con unas varillas el turrón con el mascapone, hasta que se integra todo (con Thermomix mariposa).
  • Añadimos la nata y seguimos batiendo hasta conseguir una mousse suave.
  • Reservamos.

Cobertura de chocolate:
  • Prepararemos la cobertura una hora antes de empezar con el montaje del tronco. Nos interesa que el chocolate no esté demasiado líquido, para que cubra mejor el bizcocho.
  • Calentamos la nata hasta que empiece a hervir (con Thermomix 5 min/100ºC/Vel.2). Retiramos del fuego y, sin parar de mover, vamos incorporando el chocolate en trocitos hasta que se derrita (con Thermomix Vel.2 y sin temperatura).
  • Por último añadimos la mantequilla y mezclamos bien hasta que se integre completamente.
  • Reservamos.
Montaje del un tronco relleno de mousse de turrón

Montaje del Tronco:
  • Desenrollamos el bizcocho con cuidado de que no se rompa. Si os pasara no os preocupéis porque las imperfecciones quedarán cubiertas con el chocolate.
  • Quitamos el papel de hornear que lo cubría en su superficie y aplicamos el almíbar con una brocha de cocina. Reservamos ese papel de hornear para más adelante.
  • Esparcimos por encima la mousse de turrón.
  • Enrollamos nuevamente el rulo relleno y despegando, mientras lo hacemos, el papel de hornear de la base del bizcocho.
  • Envolvemos el rulo en el papel de hornear que reservamos y cerramos bien los extremos, para que no se salga la mousse de turrón.
  • Dejamos enfriar el rulo en la nevera durante un par de horas, para que se compacte. 
Montaje de un Tronco de Mousse de Turrón
  • Sacamos el rulo de la nevera y cortamos la parte fea de uno de los extremos para que nos quede bonito (con un poco de ganaché por encima podéis haceros un pastel... ;D). Del otro extremo del tronco cortaremos un trozo de unos 5 dedos de ancho, del que sacaremos las dos ramificaciones: Lo cortaremos por un ángulo de 45º, como veis en las fotos.
  • Ponemos sobre la fuente en que vayamos a presentar el bizcocho, dos rectángulos de papel de hornear, pegados el un al otro, para posar justo en su unión el tronco central, apoyado sobre la parte más fea.
  • Utilizamos un poco de chocolate de cobertura, a modo de pegamento, para pegar al tronco principal los dos troncos auxiliares por el corte más recto.
  • Esparcimos el resto del chocolate sobre el tronco, sin preocuparnos por las irregularidades.

DECORACIÓN:

  • Con un palillo dibujamos círculos que simulan los nudos del tronco y con un tenedor de postre, damos forma a las vetas de la madera.
  • Quitamos el exceso de chocolate que queda pegado a la base del bizcocho con la ayuda de un cuchillo para que, cuando enfríe en la nevera, sea más sencillo despegar los dos rectángulos de papel de hornear.
  • Metemos el tronco en la nevera hasta el momento de servir.
  • En esta ocasión para hacer las hojas utilicé unos cortadores de fondant como estos. Con cortadores se pueden hacer un montón de motivos; sólo tenéis que ponerle un poco de imaginación...

Prometo que la próxima entrada será más breve. Espero que esta receta, al menos, os sea de utilidad y os dé alguna que otra idea. 

Un beso,