martes, 14 de agosto de 2018

Tarta de Queso tipo "La Viña"

Llevo meses viendo publicar versiones diferentes de esta tarta y ya no he podido aguantar más... ¡Con lo que me gustan a mi las tartas de queso!

No la he hecho antes porque la gran cantidad de queso crema que se emplea siempre me ha parecido excesiva, al menos para hacer la prueba, así que mi versión es más pequeña. Os pongo las cantidades para dos medidas de molde, que serían para 4 ó 6 raciones, aproximadamente.

A falta de conocer la combinación de ingredientes de la tarta original, ¿qué receta seguir habiendo tantas variantes y con tan buena pinta? Pues para sacar esta receta me hice una tabla comparativa de ingredientes y observé su consistencia mirando las fotos publicadas en diferentes blogs. Total, que la versión más sencilla y con mejor resultado, en mi opinión, es la del blog El Rincón de Bea, ya que su procedimiento - que es el que yo he seguido, más o menos - la mejora bastante: Mirad que homogéneo y bonito es el corte:

Tarta de Queso estilo "La Viña"

INGREDIENTES: 


Molde de 15 cm
Molde de 17 cm
Queso crema tipo Philadelphia
300 g
500 g
Huevos L
2 uds
3 uds
Azúcar
105 g
175
Maizena (almidón de maíz)
9 g
15 g
Nata con 35% de material grasa
150 g
250 g
Sal (un pellizco)
1 g
1g

(*) Yo utilizo el queso crema de Mercadona, que viene en envases de 300 gramos.

PREPARACIÓN:

  • Forramos un molde desmontable. Es muy importante que el papel de los laterales tenga mucha altura ya que sube muchísimo, como veis en la foto de abajo. Luego bajará, cosa que me da una pena... jajaja.
  • Precalentamos el horno 190ºC, colocando la rejilla en el segundo nivel empezando por abajo.
  • Batimos los huevos  con el azúcar durante 5 minutos. Yo he utilizado las varillas de mi robot/amasadora, pero también lo podéis hacer con la Thermomix con la mariposa. Veréis que blanquea y aumenta de volumen la mezcla.
  • Añadimos la nata hasta que se mezcle bien.
  • Vamos incorporando e integrando el resto de ingredientes, poco a poco, para que no se baje el aire que hemos generado al batir los huevos.
  • Horneamos durante 40 ó 45 minutos y dejaremos enfriar completamente dentro del horno apagado y con la puerta cerrada. Aunque el centro estará blandito, se terminará de hacer durante este tiempo de reposo. 
Tarta de queso La Viña en el horno
  • Dejaremos enfriar en la nevera una noche, para que se asiente del todo y atemperar un par de horas en el momento en el que vayamos a comerla.
Por cierto, después de la tristeza de ver cómo bajó la tarta en el horno, me dio por montar las claras. Como verías algunas en mi Instagram, el resultado fue caótico porque subió tantísimo que se me desbordó. En fin, yo pensaba que saldría algo parecido a un suflé, pero no: La consistencia es muy similar pero con algo más de volumen. ¿Merece la pena liarse a montar claras? Bueno, todo depende de si quieres complicar una receta tan sencilla como esta...

Con esta receta cumplo otra "petición". La próxima ya sabéis cuál va a ser... ;D.

Un beso, 


sábado, 11 de agosto de 2018

Panecillos de Yogur y Miel con Sésamo

Hoy os voy a dar una  versión del pan de molde con yogur y miel de La Cocina de los Elfos. ¡No me he equivocado, no! Aunque la receta de Sara Astor es de pan de molde, con esta masa llevo todo el verano haciendo bollos de hamburguesa y panecillos como los que veis en la foto. Además, como siempre tengo en casa yogur casero, lo aprovecho también para hacer esta masa.

Panecillos de Yogur y Miel con Sésamo

Aviso importante: Si hacéis pan en verano notaréis que las masas son más difíciles de manejar. Las levaduras y fermentos se activan más rápidamente y se corre el riesgo de pasarnos de fermentación (tampoco pasa nada, no os preocupéis), por eso es muy recomendable utilizar como aliada nuestra nevera: Yo dejo las masas en frío de un día para otro y los resultados los podéis ver en mi Instagram...

Y si nunca has hecho pan, echa un vistazo rápido a la entrada Cómo Hacer Pan paso a paso: Con cuatro nociones básicas y poco de práctica, verás qué fácil es hacer pan en casa ;D.

INGREDIENTES:


Para la masa de 12 bollos:
  • 300 g de harina de fuerza
  • 300 g de harina panificable (proteína 10 mínimo) 
  • 250 g de yogur natural (2 uds)
  • 20 g de leche en polvo
  • Un poco de leche, si la masa nos quedara demasiado dura
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 40 g de miel (yo uso 15 gr de sirope de ágave)
  • 12 g de sal fina 
  • 10-12 g de levadura fresca de panadería (ó 4 g de levadura seca de panadería) 
  • 250 g de tang-zhong (50 g de harina y 200 g de agua) 
  • Aceite de oliva para ayudarnos a amasar

Para decorar:
  • Un huevo batido
  • Semillas de sésamo


PREPARACIÓN:

  • Para preparar el thang-zhong - bechamel suave que se hace calentando una parte de harina y cinco partes de agua, mezcladas previamente, sin dejar que hierva - yo utilizo el microondas a potencia máxima durante medio minuto. Se mezcla bien con la ayuda de unas varillas, se tapa y se deja enfriar antes de su uso. 

Método Tradicional:
  • Disolvemos la levadura en los ingredientes líquidos
  • Mezclamos con el resto de ingredientes, menos la mantequilla, hasta tener una masa algo pegajosa. Se tiene que pegar a las manos; si no fuera así, añadiremos una cucharada de leche. 
  • Dejamos reposar 20 minutos (autolisis) para que se absorba bien el líquido y facilitar el amasado. 
  • Integramos la mantequilla en la masa y vamos haciendo ciclos de amasado de 10 segundos y reposos de 10 minutos. Si notamos rígida la masa, podríamos añadir otra cucharada de leche o incluso más, todo de penderá de la capacidad de absorción de la harina que utilicéis. 
  • Repetimos este proceso de amasado/reposo 3 ó 4 veces, hasta que notemos la masa sedosa, con cuidado de poner un poquito de aceite en el bol para que no se pegue durante los reposos.
  • Dejamos fermentar en un bol, tapado para que no se seque, hasta que doble su volumen. Si notamos la masa muy pegajosa, podemos dejarla en la nevera hasta el día siguiente haciendo la primera fermentación en frío.
  • Dividimos la masa en porciones de 80 ó 100 gramos y formamos hatillos. Boleamos y dejamos reposar 10 minutos.
  • En una bandeja de horno con papel sulfurizado colocamos las bolas y las aplastamos con la mano. Tapamos con film transparente durante la segunda fermentación
  • Precalentamos el horno a 250°C, calor abajo, dejando una bandeja en la base del horno.
  • Cuando estén hinchadas  las masas (aproximadamente  después de una hora), pintamos con huevo batido y espolvoreamos el sésamo por encima.
  • Horneamos 15 minutos con vapor (echamos un vaso de agua en la bandeja de la base del horno) y calor abajo y otros 10 ó 15 minutos más a 200°C sin vapor y calor arriba y abajo. 
  • Sacamos del horno y ponemos enfriar sobre una rejilla. De esta manera no se condensará el vapor de agua de los panecillos.


Por cierto, los panes de la foto de arriba los hice por la noche (tardísimo) para llevármelos a una comida la mañana siguiente. Los metí en una bolsa cuando aún estaban calientes, por eso la humedad se condensó y están un poquito arrugadillos. Está bien que veáis las cosas que pueden pasar cuando no completas el proceso... Nadie lo notó... ¿y vosotras? 

Un beso,



jueves, 2 de agosto de 2018

Marañuelas de Luanco

Las marañuelas son unas galletas de yema, mantequilla y limón que, de generación en generación, hacen en sus casas las vecinas de Luanco, un pueblo de la costa asturiana. Coincidiendo con la Semana Santa se celebra el Festival de la Marañuela, con puestos de venta en la calle en los que se ofrecen catas de este producto: Curiosamente, no todas las versiones son iguales, aunque se utilizan los mismos ingredientes, lo que demuestra que la repostería no deja de ser pura química

Aunque hay dos versiones de marañuela - la galleta y el bollo - yo siempre hago los bollos. La diferencia estriba en su forma y en el contenido o no de levadura en su fórmula.

Para que nadie se ofenda, tengo que decir que también se hacen marañuelas en Candás, pueblo vecino de Luanco, pero las que he probado en una de sus confiterías más renombradas no me gustaron tanto como las de El Horno de Luanco o las que os voy a explicar hoy. 

Puede parecer increible, pero os aseguro que mi afición por la repostería empezó con estas galletas cuando, con 7 años, ayudaba a hacerlas a una señora del pueblo que trabajaba en la casa donde veraneábamos... Dicho esto, animaros porque son una verdadera delicia ;D.

Marañuelas de Luanco

INGREDIENTES:

(para unas  18-20 galletas de 55 gr cada una) 

  • 125 g de mantequilla a temperatura ambiente (no vale margarina)
  • 250 g de azúcar blanca
  • Huevos L: 6 yemas + 1 huevo entero
  • 500 g de harina de todo uso o panificable (proteína 10 ó más), tamizada.
  • 1 sobre de polvos de hornear (levadura de repostería)= 15 g
  • Ralladura de 1 limón mediano
  • Un pellizco de sal = ¼ tsp (teaspoon o cucharadita)


PREPARACIÓN: 

  • Antes de empezar, precalentamos el horno a 180º C, calor arriba y abajo.
  • Preparamos una o dos bandejas de hornear con papel sulfurizado de horno.

Método Tradicional:
  • Rallamos el limón, sólo la parte amarilla. 
  • En un cuenco tamizamos la harina y la levadura.
  • Con una cuchara de madera vamos incorporado y mezclando todos los ingredientes.
  • Pasamos la masa a una superficie de trabajo y amasamos hasta que tengamos una consistencia fácil de modelar, algo más dura que la plastilina. La masa sera pegajosa, pero manejable. Si estuviera demasiado dura, podemos añadir un poquito de clara de huevo y si, por el contrario, estuviera demasiado blanda, podemos dejarla reposar unos minutos, ya que la harina absorberá el exceso de líquido. Yo antes añadía un poco más de harina, pero quedaban algo más secas...

Con Thermomix:

Aviso importante: El motor de la Thermomix no tiene suficiente fuerza para amasar estas galletas, porque "no es una amasadora". Por tal motivo, tenemos que estar pendientes del ruido que hace la máquina para sacar la masa y continuar el amasado a mano con parte de la harina reservada. 

  • Pelamos el limón con un pelador de patatas, quitamos la parte blanca y rallamos con 200 g de harina de la receta (habéis leído bien, no con azúcar) a velocidad progresiva 1-10.
  • Añadimos todos los ingredientes - menos 200 gramos de harina que reservamos en un bol grande - y amasamos unos segundos a velocidad espiga.  
  • Pasamos la masa a una superficie de trabajo para unirla con los 200 gramos de harina que hemos reservado. Si vemos al amasar que se nos pega a las manos vamos espolvoreando un poquito más de harina en la mesa hasta que se pueda moldear: Será pegajosa, pero manejable. Si estuviera demasiado dura, podemos añadir un poquito de clara de huevo y si, por el contrario, estuviera demasiado blanda, añadiríamos un poquito más de harina.

En ambos procedimientos:

  • Si queremos que nos salgan todas las marañuelas iguales dividimos la masa en porciones de 50 o 55 gramos
  • Para formar las marañuelas, dividimos en dos cada porción y hacemos una cruz que pellizcaremos con una ligera presión para sellar la unión, como veis en las foto de arriba.
  • Colocamos las galletas en la fuente, esparcidas para que no se unan al crecer. 
  • Horneamos a 180ºC, con la bandeja en el segundo nivel del horno empezando por abajo durante 20 minutos o hasta que veamos que se doran un poquito, como veis en la foto. Podéis modelar las marañuelas de la segunda hornada mientras tenéis la primera bandeja en el horno, o utilizar dos bandejas de hornear al mismo tiempo, en los niveles 1 y 4 del horno, con función turbo y a 170ºC.
  • Dejamos enfriar las galletas en la bandeja y cuando estén frías, las guardamos en una lata para su conservación.

Mientras preparaba esta entrada he visto recetas de marañuelas hechas con harina de fuerza, así que he hecho la prueba: Las marañuelas de la imagen de arriba están hechas con harina panificable (proteína 10) y las marañuelas de la imagen de abajo están hechas con harina de fuerza. El tacto es algo más suave cuando utilizamos harina panificable y crecen algo más que las hechas con harina de fuerza. 

Marañuelas hechas con harina panificable y marañuelas hechas con harina de fuerza


La verdad es que me lío yo sola, ¿verdad? En fin, lo importante es que están buenísimas, hagáis como las hagáis. 

Si os animáis ya me contaréis qué os parecen... Un beso,




jueves, 7 de junio de 2018

Panecillos de Viena con Forma de Caracol

¿Sois de las que os gusta comprar "panecillos temáticos" para la merienda de vuestros niños, como mi vecina Isabel C.? Cuando vi la imagen en Instagram de estos paneceillos, me enamoré. ¿No me digáis que no son una monada? Pues además de divinos de la muerte, si los hacéis con una masa tierna como la que os voy a dar hoy, tenéis el éxito garantizado.

Importante: Para hacer los caracolas, yo me compré este cacharrillo, porque de otra manera no he conseguido hacerlos. Incluso con el aparatejo, dependiendo de cómo lo uséis, los panes os pueden quedar demasiado abiertos (como la foto de arriba), o simplemente marcados (como la foto de abajo)... Seguid leyendo os explico el truco...

Otra cosa, si no habéis hecho nunca pan y no entendéis muy bien el proceso, os recomiendo que le echéis un vistazo a la entrada que preparé sobre Cómo Hacer Pan paso a paso...

Panecillos de Viena con forma de caracola

INGREDIENTES:

(Para hacer 10 panecillos)
  • 230-280 ml de leche (yo semidesnatada; usad lo que tengáis en casa)
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 70 g de azúcar (la puedes sustituir por 25 g de sirope de ágave)
  • 10 g de levadura fresca de panadería (ó 3 g de levadura seca)
  • 1 huevo L
  • 550 gr de harina de fuerza (yo de Mercadona, con proteína 12)
  • 10 gr de sal
  • Leche para pincelar la masa, una vez hecha o huevo batido.

PREPARACIÓN:
  • Deshacemos la levadura en la cantidad menor de leche de la receta. Más adelante podréis completar con más leche si veis que la masa está muy rígida.
  • Añadimos la harina y mezclamos. Dejamos reposar las masa, que debe de estar bastante pegajosa, media hora tapada (autolisis)
  • Disolvemos el azúcar en el huevo y lo añadimos a la masa junto con la mantequilla. Amasamos.
  • Añadimos la sal, con un poco de leche.
  • Amasamos en 3 ó 4 ciclos de amasado cortos (10 segundos de amasado/10 minutos de reposo), hasta que veamos la masa sedosa. Entre ciclo y ciclo de amasado, dejamos la masa en un bol tapado, para que no se seque.
  • Podemos meter la masa en la nevera para que haga la 1ª fermentación y trabajar con ella al día siguiente, o dejarla en un lugar cálido de la casa (yo la meto en un armario de la cocina o en el horno apagado) hasta que duplique el volumen y se llene de burbujas.
  • Para hacer los caracoles, dividimos en en porciones de 80 g para la caracola y 20 g para el cuerpo. Si, por el contrario, queremos hacer bollos simples, dividimos en porciones de 100 gramos.
  • Formamos hatillos con una parte de la mesa - manchando la mesa de trabajo con un poco de harina - y boleamos todas las porciones (grandes y pequeñas) en una zona sin harina y con la mano hueca, desplazando cada porción de masa para que coja tensión e intentando que no pierda aire.
  • Colocamos las masas en una bandeja de hornear, sobre la que habremos colocado papel sulfurizado y tapamos con film transparente para que no se sequen.
Panecillos de Viena con forma de caracol

¿Cómo formar los caracoles?

  • Para hacer las caracolas, con las porciones de 80 gramos formaremos bolas estirado la masa por los extremos hacia el centro; seguidamente las aplastaremos con la palma de la mano. Espolvoreamos por encima un poco de harina y taparemos para que no se sequen.
  • Para hacer los cuerpo, haremos lo mismo con las porciones de 20 gramos: Aplastamos la masa con la palma de la mano y la vamos plegando formando un tubo alargado, cuya unión sellaremos para que no se abra durante el horneado y ésta será la parte que apoyaremos sobre la bandeja. Espolvoreamos un poco de harina por encima y taparemos para que no se seque.
  • Mientras, vamos precalentando el horno a 250ºC, dejando una bandeja de asar en la base del horno o una fuente metálica.
  • A mitad de la segunda fermentación (cuando veamos que la masa está algo hinchada), marcaremos cada bola grande con la espiral, sin presionar demasiado para que no se abran las caracola durante el horneado.
  • Seguidamente montamos los caracoles - dejaremos distancia entre ellos, porque seguirán creciendo en el horno - estirando un poco los cuerpos y colocando encima las caracolas. Utilizaremos unas tijeras para hacer un corte que simule las antenas de la cabeza.
  • El tiempo de la 2ª fermentación será de unos 60 minutos,  pudiendo alargarse 90 minutos si tenemos que hornear una segunda bandeja, así que será mejor que dejéis éstos últimos tapados en la nevera. Estarán en su punto cuando al apoyar un dedo en la masa, ésta recupera lentamente su posición: Nos interesa llevar la fermentación al límite para que no greñen y queden bonitos 

¿Mi truco para hornear

El tiempo total de horneado, en mi horno, es de 20-25 minutos. 
Es importante que los panecillos no queden muy dorados para que no se sequen. Yo he horneado de la siguiente manera:
1º) Horno 250ºC con vapor y calor abajo, 10 minutos: Meteremos la bandeja del horno en el primer nivel empezando por abajo y - con muchísimo cuidado y la mano bien cubierta - echaremos una taza de agua hirviendo en la bandeja que tenemos apoyada en la base del horno para generar vapor. Cerramos el horno inmediatamente.
2º) Horno 200ºC sin vapor y calor abajo, 10 minutos: Sacamos la bandeja del agua del horno y volvemos a cerrarlo.
3º) Horno 200ºC  sin vapor y aire arriba y abajo, 5 minutos: Si vemos que están dorados los panecillos, prescindimos de esta fase.
  • Finalmente sacaremos los panecillos a enfriar sobre una rejilla, para que no se condense la humedad.
  • Para la segunda hornada procederemos de la misma manera: Al estar el horno muy caliente, tardará muy poco en coger calor la bandeja que volveremos a colocar en la base del horno.
Ni que decir tiene que no tenéis porqué formar caracoles; podéis hacer panecillos individuales, pan de hamburguesa (con un poco de sésamo por encima) o, incluso, hacerlos alargados y rellenarlos con unas onzas chocolate para hacer bollicaos. Las posibilidades son infinitas, sólo tenéis que dividir porciones de masa de 100 gramos.

Un beso, 



miércoles, 23 de mayo de 2018

Sepia Oriental

Esta receta es tan sencilla, que casi me da vergüenza publicarla. Con ver la foto es muy fácil hacerla; de hecho, en cuanto la hagáis una vez, seguro que improvisaréis las siguientes veces. Además de estar buenísima, me encanta la presentación, ¿verdad?

La receta original la vi en un folleto de Aldi, pero ellos la hacían con arroz blanco y sepia entera cortada en rodajas. Yo compro una sepia que viene congelada en trocitos y le pongo unos espaguetis finitos de Lidl, que se cuecen en sólo 3 minutos. Los celiacos, en cambio, podéis hacerla con noodles de arroz... 

Sepia Oriental con verduras y noodles

jueves, 17 de mayo de 2018

Pan de Molde con Masa Madre

Hace mucho tiempo que no compro panes de molde industriales. Todavía recuerdo con horror la última vez que caí en la típica oferta 3x2, pensando que tanto cereal y frutos secos en su interior mejorarían el sabor... ¡Pues no fue así!: más de la mitad de uno de ellos acabó olvidado hasta que se llenó de moho y los otros dos se los regalé al conserje de mi casa, que los consumía habitualmente.

Como veis, es un verdadero problema acostumbrarse a comer "pan de verdad", así que no sigáis leyendo esta entrada si no queréis convertiros en alguien tan raro como yo, jajaja.

Bromas a parte, el pan de hoy es un básico en mi casa; lo hago todas las semanas, con alguna que otra variación, como este Pan de Molde con Semillas de Amapola. La receta original la cogí prestada del blog de Luis Olmedo My European Cakes, pero él utiliza un molde especial que, de momento, no tengo intención de comprar (raro en mi)...

Mi recomendación, por supuesto, es que lo hagáis con masa madre natural, pero no os preocupéis porque también se puede hacer con un prefermento de levadura (os lo explico de esta manera) lo que le dará frescura durante más tiempo.

Ya sabéis que si nunca habéis hecho pan, podéis echar un vistazo a la entrada que preparé sobre Cómo Hacer Pan paso a paso y si queréis hacer masa madre natural, nadie mejor que Iban Yarza para explicaros el proceso pinchando aquí.


Pan de Molde con Masa Madre

INGREDIENTES:

Para el prefermento de levadura = Masa madre de levadura(*)
  • 100 g de agua
  • 100 g de harina panificable (proteína 10) 
  • 2,5 g de levadura fresca de panadería (ó 1 g de levadura seca) 
(*) Si eres panarra, utiliza 200 g de masa madre natural.

Ingredientes para la masa:
  • Todo el prefermento anterior
  • 220-250 g de leche (yo semidesnatada) 
  • 200 g de harina panificable (proteína 10)
  • 200 g de harina de fuerza (proteína 12)
  • 5 g de levadura fresca (2 gr de levadura seca)
  • 35 g de mantequilla
  • 40 g de azúcar (yo uso 15 gr de sirope de ágave)
  • 10 g de sal

Mezclado de la masa de un pan de molde tradicional

PREPARACIÓN:

  • Mezclamos los ingredientes del prefermento en el bol que vayamos a hacer la masa, lo tapamos para que no se seque y lo dejamos en un lugar templado (armario cerrado, horno...) hasta que se hinche y duplique su volumen.
  • En un bol mezclamos la masa madre, la leche y la levadura. Seguidamente añadimos la harina. La masa tendrá una consitencia pegajosa que perderá tras 30 minutos de reposo (Autolisis), tapada con un plástico para que no se seque. 
  • Incorporamos la sal y el azúcar y amasamos para que empiece a desarrollarse el gluten. Lo podemos hacer en un par de ciclos de 1 minuto de amasado/ 5 minutos de reposo.
  • Incorporamos la mantequilla y seguimos amasando hasta que tengamos una masa sedosa.
  • Dejamos fermentar en un bol, tapado para que no se seque en un lugar cálido, hasta que doble su volumen. También podemos dejar el bol en la nevera hasta el día siguiente, para que termine de fermentar.
Formado de un pan de molde tradicional

  • Mientras tanto, forramos una fuente alargada (yo uso una de plumcake de 27x11x7 cm), con papel de hornear.
  • Manchamos la superficie de amasado con harina, desgasificamos ligeramente la masa y vamos enrollando y sellando cada unión hasta formar un rulo. Sellamos bien el último pliegue. El ancho del rulo será el del ancho del molde, o algo menos, ya que cuando fermente rellenará todo el espacio del mismo.
  • Ponemos la masa en el molde, con la el pliegue hacia abajo.
  • Tapamos (yo con un gorro de baño) y dejamos fermentar en un lugar cálido hasta que veamos que sobresale del molde.
Masa en el molde y horneado

  • Pincelamos la superficie del pan con leche (o huevo batido) y lo horneamos, en el primer nivel del horno empezando por abajo, a 250°C durante 15 minutos con calor abajo y 25 minutos más, a 200 °C con calor arriba y abajo.
  • Lo sacamos del horno y del molde y, quitándole el papel, lo ponemos a enfriar sobre una rejilla
  • Si no nos queda de un color homogéneo, se puede hornear - fura del molde - 5 minutos más con calor abajo. 
Este pan es verdaderamente adictivo y tostado tiene un sabor increíble. En casa lo tomamos en sandwiches de jamón y queso hechos a la plancha. ¡Una verdadera locura!

Un beso,


    lunes, 14 de mayo de 2018

    Bizcocho de Manzana con Masa Madre

    Hace años que hago un bizcocho basado en la receta del Bizcocho de las Carmelitas Descalzas de Sevilla (como éste), pero como yo no tuve la suerte de que me regalaran el vaso de masa madre natural necesario para hacerlo, y por aquél entonces sólo hacía panes con masa madre de levadura, me salté la cadena y así lo hice, pero sin dedicarle 10 días a su elaboración. Habéis leído bien: ¡10 días harían falta para hacer este bizcocho! 

    Como las medidas que dan son en vasos, pesé los ingredientes y fui cambiando las proporciones para mejorarlo y convertirlo en esto que veis, que actualmente hago con masa madre natural:

    Bizcocho de Manzana con Masa Madre (Carmelitas Descalzas)


    El molde que utilicé para hacer el bizcocho resultó un poco grande (30x19x5 cm). Queda mejor en un molde de 26x16x6 cm y no hay peligro de que se desborde, ya que la subida es poco pronunciada.

    INGREDIENTES:

    Para los 200 g de masa madre de levadura:
    • 100 g de agua
    • 100 g de harina panificable (proteína 10)
    • 3 g de levadura fresca de panadería (ó 1 g de levadura seca)

    Para el bizcocho:
    • Toda la masa madre anterior
    • 2 huevos L
    • 225 g de azúcar
    • 240 ml de leche
    • 240 ml de aceite de girasol o aceite de oliva suave
    • Ralladura de medio limón grande o de uno pequeño
    • 240 g de harina panificable (proteína 10)
    • 7,5 g = 2 tsp (cucharadita de postre) de levadura de repostería 
    • 1/4 tsp (cucharadita de postre) de canela 
    • 1/4 tsp (cucharadita de postre) de sal
    • Una manzana de unos 150 g (peso entera y sin pelar)
    • Un poco de azúcar glas para rematar la decoración.

    Bizcocho de Manzana con Masa Madre (Carmelitas Descalzas)

    PREPARACIÓN:


    • El día anterior o unas horas antes preparamos la masa madre. Podremos usarla en el momento en el que veamos que dobla su volumen y se llena de burbujas.
    • Precalentamos el horno a 160ºC, con calor arriba y abajo. La rejilla del horno la situaremos en el segundo nivel, empezando por abajo.
    • Batimos los huevos con el azúcar hasta que blanquee y aumente de volumen.
    • Añadimos poco a poco el aceite y la leche.
    • Incorporamos la masa madre y mezclamos.
    • Añadimos la ralladura de limón.
    • Tamizamos la harina con la levadura de repostería y la canela, incorporándola poco a poco a la mezcla.
    • Pelamos la manzana y, sin quitarle el corazón, cortamos unas rodajas con una mandolina para poner en la superficie del bizcocho. El resto de la manzana, limpia sin el corazón, la cortaremos en cuadraditos para incorporarlo a la masa del bizcocho.
    • Preparamos un molde con papel sulfurizado y volcamos la mezcla. Sobre la misma colocamos las manzanas laminadas.
    • Los bizcochos de masa madre tienden a abrirse como el pan. Para evitar este greñado lo horneamos a 160ºC, tapadocon papel de aluminio durante la primera media hora. Continuamos hasta completar 60 minutos o más, revisando que no se nos queme la superficie; en tal caso pondremos una hoja de papel de aluminio encima. 
    • El bizcocho estará hecho cuando al pincharlo en el centro con un cuchillo fino o un palito de brocheta, nos salga limpio.
    • Lo sacamos del horno y lo ponemos a enfriar encima de una rejilla.
    • Antes de servirlo, lo espolvoreamos con un poco de azúcar glas.
    NOTA: Poco antes de terminar el horneado, es posible que tengáis que dorar las manzanas en el grill unos minutos, para que quede bonito.

    ¡Espero que os guste; en casa ha volado!

    Un beso, 


    viernes, 13 de abril de 2018

    Magdalenas con Suero de Leche

    Comentando cómo aprovechar el suero de la leche que nos sobra - al hacer yogur griego, leche presa o queso fresco - mi amiga Ana M me ha hablado de esta receta.

    Ya sabéis que soy especialista en liarme sola, así que me he puesto a hacer pruebas:
    1) En el primero experimento he combinando la receta que me pasó Ana y los consejos de Xavier Barriga en la entrevista de María José del blog Las Recetas de MJ. Xavier pone el relleno en la superficie pero a mi no me han salido con copete y las pepitas de chocolate y demás añadidos se quedaron en la superficie. La razón, creo yo, es muy sencilla: No es lo mismo hornear en un horno profesional que hornear en casa...
    2) El segundo experimento ha ido un poco mejor: He utilizado nuevamente la receta de Ana y esta vez he seguido el procedimiento de mis magdalenas de la abuela: El relleno en el medio de la magdalena se me fue al fondo (error de principiante, sin importancia, pero fácil de resolver) y he observado que, con el paso de los días se vuelven bastante aceitosas... 
    En la foto veis el resultados de los dos primeros experimentos.
    3) A la tercera va la vencida y esta vez sí que han salido maravillosas: Combinamos ambos procedimientos, ponemos dos niveles de relleno y reducimos el aceite. A continuación os paso la receta.

    miércoles, 21 de marzo de 2018

    Sofrito de Tomate

    Cada vez que hago Tomates Deshidratados Caseros, utilizo 3 kilos de tomates pera y me sobra algo más de un kilo del interior. En ocasiones lo he triturado para convertirlo en tomate frito - sin tener en cuenta la recomendación de muchas recetas de Thermomix en las que se deshecha el líquido de los tomates - pero, para evitar machacar las semillas y dejar un tacto algo extraño, me gusta más dejar trocitos y convertirlo en un sofrito.

    En fin, lo bueno de los sofritos es que se pueden congelar o, incluso, envasar al vacío en tarros de cristal esterilizados (yo los lavo en la parte baja del lavavajillas, que es donde se alcanza la mayor temperatura). Recién hecho lo metéis en tarros y les dais la vuelta hasta que enfríen.

    En la foto veis el sofrito y los tomates deshidratados. El color anaranjado es porque le pongo zanahoria para quitarle la acidez y porque, al triturarlo un poco, la mezcla con el aceite hace que emulsione éste y no quede rojo. Para mi no es un problema, ¿para vosotras? 

    Sofrito de aprovechamiento

    lunes, 5 de marzo de 2018

    Bizcocho de Almendra y Limón

    Como prometido, después de poneros los "dientes bien largos" con fotos de mis avances con este bizcocho, en mis cuentas de Instagram y Facebook, os traigo un bizcocho que os va a dejar alucinadas... ¡Al menos es lo que a mi me ha pasado! La inspiración la hallé en BeCooking, y digo inspiración porque le he hecho unos cuantos cambios... ¿Por qué? Porque yo soy así y no puedo dejar de darle vueltas a una receta hasta que la adapto a mi gusto personal. 

    Y aquí viene la modificación que le hace ganar de manera considerable: Al tener tan poca harina, es difícil que conserve el tacto cremosa del primer día,  ya que el peso de la almendra rallada es predominante sobre el de la harina (más aún en la receta original), así que si montamos las claras a punto de nieve y las incorporamos al final de la mezcla, problema resuelto... ;D. 

    Bizcocho de almendra y limón

    martes, 27 de febrero de 2018

    Pan de Maíz con Semillas de Lino

    Hoy comparto con vosotras uno de los mejores panes que he hecho hasta la fecha. De hecho todas las semanas horneo una buena hogaza para comerla durante la semana y, si quiero quedar bien con alguien, con este pan de maíz aseguro el éxito.

    La particularidad de este pan es que tiene una miga húmeda super suave y, al tostarlo, su tacto es maravilloso. Si lo tomas con Tomates Deshidratados, os aseguro que se os saltarán las lágrimas del gusto... Jajaja.

    EDITO 21/09/20: He revisado la cantidad de levadura rebajándola. El proceso no lo toco porque tiene su gracia ver mi progreso en panificación de los últimos años.

    Pan de maíz con semillas de lino

    Este tipo de panes necesitan "un poquito de ayuda" porque el maíz no tiene gluten, por eso lo compensamos con harina de fuerza y aplicaremos la técnica del "escaldado" - como hicimos con el Pan Integral de Espelta - para que gane estructura y nos salga una miga esponjosa.

    Por cierto, si sois principiantes en esto de hacer pan casero, es posible que no entendáis alguno de los términos que se utilizan en esta receta, pero vienen perfectamente explicados en la entrada Cómo Hacer Pan...

    ¿Vamos con la receta?

    INGREDIENTES:


    Para el maíz escaldado:
    • 150 g de harina de maíz (no vale maizena, ni harina precocida)
    • 200 ml de agua hirviendo

    Para el prefermento o masa madre de levadura (*):
    • 100 g de agua
    • 100 g de harina de fuerza (W300) 
    • 0,2-1 g de levadura fresca panadera (depende de la prisa que tengáis)
    (*) Si eres panarra puedes utilizar 200 g de masa madre natural al 100% de hidratación.

    Para la masa final:
    • Los 350 g del maíz escaldado anterior.
    • La masa madre anterior.
    • 150-180 ml de agua.
    • 400-425 g de harina de fuerza.
    • 1 g de levadura fresca
    • 12 g de sal fina
    • 10 g de sirope de ágave (ó 30 g de azúcar).
    • 30 g de aceite de oliva virgen extra (AOVE) más el necesario para manipular la masa.
    • 15-20 g de semillas de lino dorado o semillas de sésamo tostadas.

    PREPARACIÓN:
    • Hacemos la masa madre mezclando los ingredientes y reservamostapada con un gorro de baño o plástico, en un lugar cálido (un armario o el horno). Cundo se veamos alguna burbuja en la masa podremos hacer la prueba de flotabilidad (estará activa) y continuaremos con la receta.
    • Escaldamos los 150 gramos de harina de maíz con  200 gramos de agua hirviendo; formamos una bola y reservamos. Dejamos enfriar.
    • En un bol, disolvemos la masa madre en los 200 ml de agua, añadimos el AOVE y el sirope de ágave (o azúcar) y mezclamos.
    • Añadimos la masa de maíz escaldada y la integramos bien.
    • Mezclamos las semillas de lino con la harina de fuerza y lo unimos al conjunto. 
    • Tapamos el bol para que se produzca la autolisis durante 30 minutos
    • Añadimos la sal, amasamos ligeramente (10 segundos), poniendo un poco de aceite en la superficie de amasado, y dejamos reposar la masa dentro de un bol enaceitado, tapada durante 10 minutos.
    • Repetimos el proceso anterior 3 veces más (en total serán 4 ciclos de amasado-reposo: 10 seg/10 min).
    • En este punto tenemos 2 opciones: Dejar que la primera fermentación se produzca en un lugar cálido de la cocina (armario, horno apagado), o dejar que fermente en la nevera hasta el día siguiente.
    • Tras la primera fermentación, enharinamos la superficie de trabajo para volcar la masa, que estará bastante hinchada, formamos un hatillo creando tensión y boleamos.
    • Pasamos la masa a la bandeja de hornear, sobre papel sulfurizado y dejamos reposar la masa cubierta con film transparente durante 30 a 45 minutos. La sujetamos con unos botes de leche para que crezca hacia arriba en la segunda fermentación. 
    • Precalentamos el horno a 250°C, colocando la bandeja de asar en la base. 
    • Cuando la masa esté hinchada, espolvoreamos harina por su superficie con la ayuda de un colador fino para que, al hacer el greñado con un cuchillo de pan, éste se deslice sin pegarse a la masa. 
    • Ponemos el horno con calor en la base, vertemos un vaso de agua caliente sobre las bandeja de asar e introducimos la bandeja con el pan en el primer nivel del horno, empezando por abajo. Hornearemos  durante 20 minutos
    • Sacamos la bandeja de asar, bajamos la temperatura del horno a 200°C y seguimos la cocción del pan, con calor arriba y abajo, durante 40 minutos más. 
    • Apagamos el horno y dejamos el pan dentro con la puerta entreabierta durante 10 minutos más. Así quedará crujiente.
    • Sacamos el pan del horno y lo dejamos enfriar encima de una rejilla. 
    Últimamente hago este pan con semillas de sésamo que tuesto directamente en una sartén (no hay que echar aceite). Hago toda la bolsa y luego guardo las semillas herméticamente en una bolsa con zip, para ir utilizándolas. El aroma que aporta al pan es increíble.

    En fin, si lo hacéis ya me diréis qué opción es la mejor para vuestro gusto... 

    Un beso, 

    miércoles, 14 de febrero de 2018

    Tomates Deshidratados Caseros

    Hace algunos meses compré una bolsita de tomates secos en Lidl para hacer una prueba de pan con este ingrediente. Busqué ideas para hacer Pan con Tomates Secos en El Foro del Pan y di, por casualidad, con esta publicación de MMF que me dejó impactada tanto por la pintaza que tienen sus tomates, como por lo sencillo que parecía hacerlos. 

    A diferencia de los tomates secos de bolsa, éstos no hay que rehidratarlos antes de consumirlos y son tan deliciosos que me da una pena terrible utilizarlos para hacer pan o pizza... Con una tostada, solos o con un poco de queso blanco, requesón o queso granulado, están de muerte.

    EDITO: Voy a añadir un par de técnicas nuevas en la última fase del proceso de desecado, que he probado recientemente: Yo creo que simplifica el proceso y mejora el resultado. ¡Tranquilas, que no elimino nada de lo anterior, que no está mal explicado en absoluto!

    Tomates desecados en el horno de casa

    INGREDIENTES:

    • 1,5 Kg de tomates pera pequeños, que no estén duros al tacto. Esto daría para una bandeja de horno, pero yo hago el doble de esta cantidad, porque tengo dos bandejas.
    • Aceite de Oliva Virgen Extra para rellenar los tarros. Tened en cuenta que los tomates secos tienen un sabor muy intenso, así que tampoco importa si utilizáis un aceite de sabor suave.
    • 5 g de azúcar (1tsp = una cucharadita)
    • 5 g de sal (1tsp)
    • Utilizaremos papel de hornear


    PREPARACIÓN:

    • Precalentamos el horno 100º-120º C con ventilador, si lo tienes.
    • Lavamos los tomates y les hacemos un pequeño corte para ayudarles a abrirse.
    • Ponemos a hervir agua abundante en una cazuela y escaldamos los tomates hasta que veamos que se separa la piel.  Yo lo hice de pocos en pocos, como veis en la imagen.
    • Sacamos los tomates del agua hirviendo, uno a uno, con la ayuda de una espumadera y dejamos que enfríen un poco, para poder quitarles la piel con facilidad y sin quemarnos.
    • Cortamos los tomates por la mitad y los vaciamos con una cucharilla o un sacabolas. La pulpa la podéis utilizar para hacer una salsa o sofrito de tomate.
    • Ponemos sobre una bandeja de horno una hoja de papel de hornear y colocamos los tomates con la abertura hacia abajo. Si los ponéis al revés, se llenarían de agua y tardarían algo más en hacerse.
    • Mezclamos la sal con el azúcar y condimentamos los tomates. El azúcar es importante en el proceso de desecado.
    • Metemos la bandeja en el horno, a 100º C con aire, durante 90 minutos, tras los cuales damos la vuelta a los tomates, con una espátula, y volvemos a hornear 90 minutos más. Si abrís un poco el horno de vez en cuando, para que salga el vapor que se genera en el proceso, podréis acortar los tiempos, pero tened cuidado de apartaros cuando lo hagáis porque sale mucho vapor y os impregnaréis de olor a tomate... ¡Vamos, que estaréis para comeros, jajaja!
    • Algunos tomates que se hacen antes que otros, así que estad pendientes de irlos sacando para que no se quemen. También podemos dejar la bandeja dentro del horno apagado para que terminen de secar los últimos y olvidarnos de ellos hasta el día siguiente.
    • Pasamos lo tomates desecados a botes de cristal y los rellenamos de aceite de oliva. 
    ¡¡¡IMPORTANTE!!!: Los tomates no deben de quedar muy blandos porque si conservan demasiada humedad fermentarán en el aceite y los tendréis que tirar. Por esa razón yo últimamente los deseco mucho más, como veis en la siguiente foto. Por cierto, qué rojo tan intenso y tan bonito, ¿verdad? 

    Tomates deshidratados conservados en aceite de oliva


    Por cada 1,5 Kg obtendréis 2 botes pequeños (si no están muy deshidratados) y tardaréis bien poco en consumirlos, así que os recomiendo que dupliquéis o tripliquéis las cantidades, si vuestro horno os lo permite: ¡Están demasiado buenos!

    ¿Y si los desecáis más? Ocuparán menos espacio, ahorraréis aceite y tardaréís lo mismo en comerlos que los tomates más hidratados. Es más, hasta los podríais rehidratar, pero yo nunca lo he hecho, la verdad... ¡Igual pruebo a ver qué pasa y me preparo una hogaza de pan de tomate, que está muy bueno!

    Como es poca cantidad, los podéis conservar en la nevera y, cuando se os acaben, utilizad el aceite aromatizado que os quede con ensaladas, verduras, pescados al vapor, carnes a la plancha... ¡Yo últimamente lo reciclo haciendo más tomates deshidratados!

    Un beso y hasta la próxima receta,