lunes, 24 de febrero de 2020

Baba Ghanoush o Crema Árabe de Berenjena

La receta de hoy la publiqué en Instagram y Facebook hace ya tres meses pero como no hay quien la localice, y merece mucho la pena, prefiero pasarla al blog, que está mucho más ordenadito... 

El Baba Ganoush es una crema de berenjena, típica de la gastronomía árabe. Es un aperitivo ideal, acompañado de Pan de Pita (foto de arriba) o Naan (foto de abajo). 

Baba ganoush o crema de berenjena

Encontraréis muchas recetas en las que se emplea el tahini, pero en mi versión no hace falta porque he observado que el Baba Ghanoush ya contienen todos los ingredientes de esa salsa. Por eso, si tienes un procesador de alimentos potente o un molinillo eléctrico, con semillas de sésamo nos bastará.

INGREDIENTES:

Para la crema de berenjena:
  • Una berenjena asada 
  • 1 diente de ajo
  • 1 Tbs (cucharada) de sésamo tostado en sartén. 
  • 1/4 tsp de comino molido
  • 1 tsp (cucharada de postre) de sal
  • 1Tbs de aceite de oliva virgen extra
  • 1Tbs de zumo de limón
  • Una pizca de pimienta
Para espolvorear/decorar:
  • Pimentón (dulce o picante)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 tsp de semillas de sésamo tostadas
  • Perejil

PREPARACIÓN:
  • Cortamos la berenjena por la mitad por su lado más largo y hacemos unos cortes en su carne, con un cuchillo, formando rombos o cuadrados de 1,5 cm aproximadamente.  
  • Asamos la berenjena en el microondas, sin agua, durante 7 minutos. Si lo haces en el horno, necesitarás 20 ó 30 minutos. Debe de quedar tierna.
  • Tostamos el sésamo en una sartén sin aceite y, cuando enfríe, lo molemos.
  • En un procesador de alimentos (yo con la Thermomix), batimos todos los ingredientes hasta obtener una consistencia de crema.
  • Pasamos la crema a un cuenco, hacemos un surco en espiral, y vertemos un poco de aceite de oliva en el surco. Seguidamente espolvoreamos por encima pimentón, semillas de sésamo tostado y un poquito de perejil, por aquello de darle un toque de color a la presentación.

Aquí tenéis una forma diferente de comer verdura ideal para compartir. Os aseguro que querréis repetir.

Un beso,


jueves, 20 de febrero de 2020

Trifle Inglés

Hoy publico mi versión del Trifle, un postre inglés riquísimo. Diría que, junto con los Scones, a sido lo que más nos ha gustado durante nuestro verano de 2019 en Inglaterra. 

Lo cierto es que este postre combina un poco de todo: Gelatina de frutas, bizcocho, macedonia, natillas y nata montada. Podíamos decir que es un postre de "aprovechamiento a la inversa", porque lo que sobra de los ingredientes te lo terminarás comiendo con posterioridad... Jajaja. 

Trifle

Lo sé, debería de daros las proporciones justas, pero como cada uno tenemos recipientes de diferente tamaño, me es imposible calcular cantidades... Incluso podríais prepararlo en una ensaladera grande, pero yo creo que la versión individual es mucho más cómoda de servir y, sin duda, más vistosa.

He empleado gelatina de frutos rojos porque queda muy llamativa, pero podéis utilizar cualquier otro sabor. Atentas porque éste es el único ingrediente que necesita varias horas para cuajar, así que sed previsoras y preparadlo la noche anterior.

INGREDIENTES:
(Para 6 vasos)
  • 500 g de gelatina de fresa o frambuesa.
  • 150 g de nata (35% materia grasa) espesada con 50 g de mascarpone. Yo a esta nata no le pongo azúcar, porque todos los demás ingredientes ya están azucarados.

PREPARACIÓN:
  • Hacernos la gelatina, siguiendo las instrucciones del paquete y la distribuimos en 6 vasos. Se puede hacer con 500 ml de zumo de frutas y gelatina neutra también (tú decides). Dejamos enfriar en la nevera, tapados para que no cojan olores.
  • Como necesitaremos hacer una capa de bizcocho, cortando rebanadas de 1,5-2 cm de grosor yo hice el Bizcocho Cuatro Cuartos del blog, aromatizado con ralladura de limón. 
  • Hacemos una macedonia de frutas.
  • Montamos la nata un poco y le añadimos el mascarpone hasta que espese
  • El montaje del Trifle es sencillo (de abajo a arriba). Fijaros en la foto de arriba:
Capa 1: Gelatina (fría ya solidificada)
Capa 2: Bizcocho troceado
Capa 3: Macedonia
Capa 4: Natillas
Capa 5: Nata: Yo la he metido en una manga pastelera y con una boquilla rizada he hecho montañitas, pero podéis cubrirla como mejor os parezca.
  • Reservamos en la nevera, tapado, hasta el momento de degustarlo.

Ni que decir tiene que se puede hacer un Trifle con ingredientes comprados, pero ya no sería lo mismo... ¡Tú decides!

Un beso, 


miércoles, 19 de febrero de 2020

Macedonia de Frutas

La receta de hoy es muy básica, lo sé, pero es que la necesito para hacer el Trifle Inglés. Como a tanta gente, se me ha pasado por la cabeza comprar la macedonia en lata del supermercado, pero veréis que el aspecto que tienen estos productos confeccionados en la foto de su etiquetado no tiene nada que ver con lo que hay dentro... Además, están llenos de azúcares añadidos totalmente innecesarios, por eso os recomendo que probéis a hacer la macedonia en casera, con fruta de temporada.

Macedonia de frutas de temporada

Seble pude poner algún fruto rojo para darle algo de color, como unas cerezas confitasadas como las que veis en la foto.

Las cantidades son un poco a ojo, por eso no he puesto ninguna referencia de peso. Una buena idea es calcular una pieza de fruta por comensal, sin tener en cuenta el zumo de naranja. Y si sois pocos en casa, guardáis la macedonia en la nevera y listo, pero no muchos días porque se pone feucha.

INGREDIENTES:
  • Manzana
  • Pera
  • Uvas
  • Plátano
  • Fresas
  • Zumo de naranja para cubrir
  • Azúcar o edulcorante, si lo vemos necesario

PREPARACIÓN:
  • Cortamos el plátano a lo largo y luego en ridajas.
  • Cortamos la pera y la manzana en trocitos del tamaño de una falange y los metemos en una fuente o bol grande.
  • Hacemos lo mismo con otras frutas que nos gusten.
  • Exprimimos la/s naranja/s hasta empapar la fruta.
  • Probamos y si queremos, endulzamos con lo que nos guste.

¡Veréis que, a partir de ahora, os animáis a hacer más macedonias caseras!

Un beso, 


miércoles, 29 de enero de 2020

Libreta Candeal

El Pan Candeal es uno de los panes más típicos que se pueden encontrar en las panaderías españolas. También llamado "pan sobado", se caracteriza porque su miga es blanca y compacta y el amasado se realiza a rodillo (refinado). Para trabajar la masa con facilidad es recomendable utilizar una harina débil como la de repostería (proteína 9)

Os aviso que para sacar adelante esta receta es mejor no ser principiante, porque el proceso de elaboración es largo, pero si eres "panarra" creo que está bien practicar técnicas nuevas y, además, te enseña a valorar los panes cuando los encontramos en panaderías artesanas

Libreta Candeal o Pan Sobado

La receta es del nuevo libro de Iban Yarza 100 Recetas de Pan de Pueblo, pero él utiliza harinas panaderas T65 ó T80. Yo, en cambio, creo que la Harina Candeal al ser más débil, facilita el refinado; si no la tienes puedes utilizar harina de repostería.


INGREDIENTES:

Para la Masa Madre:

  • 100 g MaMa sólida activa de Candeal
  • 100 g harina Candeal (proteína 9)
  • 50 g agua
Para la Masa Final:

  • 250 g MaMa anterior
  • 400 g harina Candeal
  • 200 g agua
  • 10 g sal

PREPARACIÓN:
  • Mezclamos todos los ingredientes y amasar ligeramente hasta que se integren los ingredientes.
  • Para amasar estiraremos la masa con un rodillo (refinado), a un grosor de 1cm haciendo tres pliegues como si fuéramos a meter una hoja en un sobre: Dividimos imaginariamente la masa extendida en tres partes y doblamos los extremos hacia el centro, como vemos en la imagen de abajo. Repetimos el proceso 8 ó 10 veces hasta que la masa quede dúctil y sedosa. Posiblemente tengáis que dejar descansar la masa de vez en cuando para que se relaje el gluten y podáis no dejaros las manos en el empeño.
Libreta Candeal o Pan Sobado: Refinado, formado y greñado

  • Si dividimos en dos piezas saldrán dos panes bastante pequeños (la próxima vez hago sólo una), boleamos creando tesón (se hace mejor con ayuda de una rasqueta) y dejamos reposar 5 minutos.
  • Pasamos a una tela ligeramente enharinada y aplastamos con la mano hasta que tenga un grosor de 2 cm.  Dejamos reposar las piezas, tapadas, para que fermenten de 3 a 4 horas. Se podrían dejarb los últimos 10 minutos sin tapar para que se genere una ligera película en la superficie (tengo que probar qué pasa si no lo haces así...).
  • Pasamos a papel de hornear y hacemos unos cortes profundos casi hasta la base de la pieza: Yo he hecho pentágonos y unos agujerillos.
  • Horneamos sin vapor sobre chapón o sobre una bandeja de horno que hayamos metido en el horno durante el proceso de precalentamiento a 250°C. Una vez metidos dentro, con ayuda de una tabla o bandeja de repostería, bajamos la temperatura a 210°C, y horneamos durante 25-30 minutos. Es un pan muy claro que parece que queda poco cocido en el horno. Yo creo que, incluso, me quedó demasiado dorado...
  • Sacamos de horno y dejamos reposar tapados, o envueltos con un paño de cocina limpio, hasta que enfríen.

La verdad es que este pan en casa ha gustado mucho. Posiblemente porque es un pan muy diferente a los que habitualmente hago y no recuerdo haberlo comprado nunca en Madrid...

¡A ver qué pan publico la próxima vez! 

Un beso, 

lunes, 16 de diciembre de 2019

Naranja Confitada Casera

Desde hace años hago naranja confitada casera. La verdad es que la utilizo, sobre todo, con los roscones de reyes y, últimamente, cuando hago algún panettone. El almíbar resultante sirve para barnizar bizcochos o como sustituto del azúcar de una receta...

Me gusta dejar la naranja tierna y jugosa, porque al hornearla después - decorando roscones por ejemplo - tiende a caramelizarse un poco.  

Por cierto, la foto que veis muestra, de izquierda a derecha, las tres fases por la que pasa la naranja al confitarse, pero el proceso no termina ahí así que, si te interesa el tema, tendrás que seguir leyendo ;D.

Fases de la cocción de la Naranja Confitada Casera

INGREDIENTES:

  • Para el escaldado: Agua hirviendo y 1 Tbs (cucharada) de sal.
  • Para el almíbar: 200 g de agua y 200 g de azúcar blanca.
  • 2 naranjas pequeñas de piel no rugosa: Nos interesa que la piel sea fina.

PREPARACIÓN:
  • Lavamos bien las naranjas - yo utilizo un cepillo - las secamos y las cortamos en rodajas lo más finas que podamos, pero intentando que nos queden bonitas, con el corte de los gajos como veis en la foto. Es ideal un cuchillo de lama fina como el jamonero.
  • Ponemos el agua a hervir en una olla lo más ancho que tengáis, con 1 Tbs de sal  y metemos las naranjas distribuidas para que hiervan a fuego suave (3 ó 4 de mi vitrocerámica) durante 10 minutos. Ésto lo hacemos para quitar el amargor.
  • Vaciamos el agua del escaldado de nuestra olla y rellenamos con 200 ml de agua y el azúcar para hacer un almíbar. Revolvemos hasta que se disuelva al fuego.
  • Seguidamente distribuimos las rodajas de naranja y dejamos que arranque a hervir tapando la olla. Enseguida ponemos el fuego a una temperatura bajita (3 en mi vitro) y dejamos hervir durante 60 minutos tapado: Yo utilizo una tapa de cristal que tiene una pequeña válvula de salida del vapor. Si no tuvierais algo parecido, tendríais que dejar la tapa un poquito desplazada.
  • Pasado ese tiempo, seguimos cociendo 20-30 minutos más destapada. Cuando el agua se evapora, algunas partes de las naranjas pueden quedar sin líquido, por eso yo las voy bañando con un poco del almíbar.
Naranja Confitada Casera lista para usar
  • En este momento tenemos dos opciones: 
    • A) Sacar las naranjas y ponerlas a secar en una rejilla o en una bandeja cubierta con papel de hornear. Se puede acelerar el proceso en el horno a 100ºC y dejándolas unos 30 minutos o, incluso, apagando el horno a los 15 minutos y dejándolas dentro  hasta el día siguiente, que las guardo en un tupper.
    • B) Meterlas tiernas en un tupper, sumergidas en el almíbar sobrante, ya que quedan tiernas y perfectas para que no se endurezcan durante el horneado de los Roscones de Reyes.  
  • Las conservo en la nevera hasta el momento de su uso. También se puede congelar.
He hecho la prueba sin quitar el amargor y las naranjas quedan más bonitas, pero el punto amargo no me gusta demasiado. 

¿Qué pasaría si te quedarás sin líquido antes de tiempo? ¡Pues le añades un poquito más de agua! Como todo, es cuestión de práctica y de ajustar los tiempos a lo que os vaya mejor a cada una.

Un beso, 



domingo, 1 de diciembre de 2019

Grissini Clásicos

Cuando era niña recuerdo que en la panadería de mi casa vendían unos colines gigantes, o al menos eso me parecía a mi... Ya de mayor me di cuenta de que los italianos eran los reyes de este producto, al que llaman grissini. Empezamos viéndolos en los restaurantes italianos y hoy en día los encontramos en casi cualquier supermercado español, aunque no todos son los originales... Muchos fabricantes internacionales los imitan, aunque no siempre con total exactitud...

Versiones de grissini hay muchas, aromatizados de varias maneras, pero yo os voy a explicar cómo hacer los grissini clásicos con una pequeña variación: La harina de espelta. Por supuesto que se pueden hacer sólo con harina panificable, pero os aconsejo que no dejéis de probar la combinación que os voy a dar, porque os sorprenderá. ¿Y por qué no hacer las dos versiones y así opináis? 

Grissini Cásicos con Trigo y Espelta

La semolina de trigo duro la suelo comprar en las tiendas árabes que hay junto a la mezquita de Madrid, pero creo que también la venden en muchos supermercados. Aseguraros de que sea fina, porque la vamos a utilizar para trabajar y rebozar (no como una croqueta, pero casi) los grissini. Es ideal, por cierto, para espolvorear el papel de hornear con antes de poner cualquier pan, ya que evita que se pegue la masa al papel y posibilita recolocarla sin que se deforme demasiado... También se utiliza, combinada con otras harinas, para hacer pan.

Por cierto, la receta es del libro Panes y Dulces Italianos de las Hermanas Simili, pero un poco a mi manera, como siempre ;D.

INGREDIENTES:

  • 400 g de harina panificable (proteína 10)
  • 100 g de harina de espelta blanca o, en su defecto, cualquier otra harina panificable. Si utilizáis harinas sin gluten, compensad la misma cantidad con harina de fuerza: La suma total de harina debe de ser 500 g.
  • 250-300 g de agua
  • 8 g de sal
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 5 g de levadura fresca de pan
  • Semolina de trigo duro
  • Más AOVE para pincelar

PREPARACIÓN:

  • Mezclamos todos los ingredientes de la masa (no la semolina) y amasamos durante 8-10 minutos. Podéis hacerlo con ciclos de reposos y amasado hasta que se forme la malla de gluten. Acordaros, como siempre, de empezar por la cantidad menor de agua para ir ajustándola a vuestra harina. 
  • Formamos un rectángulo con la masa de 30x10 cm
  • Pincelamos una fuente alargada de Pirex con AOVE y colocamos el rectángulo de masa encima, con la forma lo más regular posible. Seguidamente pincelamos la superficie y laterales con AOVE y espolvoreamos con más semolina. Dejamos reposar hasta que doble su volumen.
Colines Clásicos: La masa lista para el corte.
  • Preparamos la bandeja del horno con papel de hornear y espolvoreamos por encima todavía más semolina (os dije que la íbamos a necesitar ;D).
  • Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
  • Espolvoreamos nuestra superficie de trabajo con semolina y volcamos encima el rectángulo de masa fermentada. Sobre la masa espolvoreamos más semolina.
  • Con un cuchillo largo cortaremos tiras de 1 cm por la parte estrecha del rectángulo de masa. Rebozaremos con semolina los pedazos de masa, antes de hacer los grissini. Para formarlos sujetaremos con los dedos el centro del colín y, con delicadeza, lo estiraremos hasta que su longitud abarque la parte estrecha de la bandeja del horno.
  • ¡ATENCIÓN!
    • Si se os parte algún colínno lo podréis reutilizar para la masa, así que lo mejor es hornearlo tal cual está. Veréis algún trocito pequeño en la foto principal...
    • La separación entre los colines no hace falta que sea demasiada. Así os cabrán más, ya que os saldrán dos bandejas o cuatro, si los hacéis finitos.
  • Horneamos durante 15 minutos a 200ºC, calor arriba y abajo, en el primer nivel del horno empezando por abajo. Les dais la vuelta y seguís 5 minutos más para acabar el horneado por la base. Una buena idea es utilizar la función Turbo (ventilador del horno) para acabar de dorarlos, pero no os vayáis muy lejos porque se podrían quemar.

Las que me seguís en Instagram y Facebook habréis visto que, aprovechando que tenía un prefermento de levadura en la nevera, he hecho grissini con él. ¡Había que probar cómo salían! Pues bien, el resultado son unos colines más a la española, más alveolados. A mi me gustan los grissini tradicionales, finitos y crujientes, así que me quedo con la receta que publico hoy.

Espero que os gusten y os animéis a hacerlos. Un beso, 




sábado, 30 de noviembre de 2019

Natillas Caseras

Parece que cualquiera puede hacer unas natillas caseras, pero os aseguro que pocas hay tan ricas como las que hace mi suegra. Es ella quien me dio la receta, hace ya unos cuantos años, cuando me casé con su hijo... Ya sé que me repito, pero las cosas que hace son de quitarse el sombrero. ¿Cómo? ¿Qué no habéis probado todavía su Tarta de Almendras? ¿Pero a qué estáis esperando? Jajaja.

Bueno, bromas aparte, la receta original la consiguió Isabelita - así se llama mi suegra - charlando con la cocinera de un restaurante del Puerto de Pajares al que solían ir a comer en familia. No recuerdo el nombre (ya lo cerraron hace años) pero debían de ir muy a menudo, porque raro es que en un restaurante te den una receta de una de sus especialidades así como así, ¿verdad? ;D

Natillas caseras, con merengue, canela o rosas de fresa

¿Y qué tienen de especial estas natillas? Aunque parezca mentira nos son las flores de fresas que la acompañan, sino que se utiliza harina de trigo sin dejarla cocer. Ahora os explico.

INGREDIENTES
  • 600 ml de leche entera fresca (de la que venden en nevera en los super)
  • 1/2 palito de canela en rama (como veis en la foto).
  • 5 cucharadas de azúcar = 80-100 g (según lo dulce que sea).
  • 3 yemas de huevo L.
  • 2 cucharadas colmadas de harina de trigo = 50 g (yo utilizo harina para todo uso, con 10 g de proteína, como indica en el detalle el paquete; la misma que utilizo para hacer pan).
  • Canela molida para espolvorear por encima.
Natillas caseras: Ingredientes y preparación con varilla manual

PREPARACIÓN

Método Tradicional:

Vamos a necesitar: Una varilla manual (como la de la foto) y una batidora de mano eléctrica.
  • Ponemos a hervir en un cazo - a fuego suave, con cuidado de que no se nos desborde - medio litro de leche, la canela y el azúcar. Removemos hasta que se nos disuelva bien el azúcar con la varilla.
  • Mientras cuece un poco la leche, ponemos en el vaso de la batidora de mano eléctrica las 3 yemas de huevo, 100 ml de leche entera fresca y 50 g de harina.
  • Apartamos del fuego el cazo con la leche y, sin perder nada de tiempo, añadimos de golpe la mezcla anterior. 
  • Mezclamos con energía utilizando la varilla manual. Veréis cómo, en muy poco tiempo, van tomando consistencia las natillas. 

Con Thermomix:

Vamos a necesitar: La Thermomix y una batidora de mano eléctrica.
  • Ponemos la mariposa en las cuchillas e incorporamos medio litro de leche, la canela y el azúcar. Programamos 10 minutos, 90ºC, inversión de cuchillas, velocidad 2,5.
  • Mientras ponemos en el vaso de la batidora de mano eléctrica las 3 yemas de huevo, 100 ml de leche entera fresca y 50 g de harina.
  • Cuando termine de calentar la leche, añadimos de golpe la mezcla anterior y programamos 3 minutos, 90ºC, inversión de cuchillas, velocidad 3.

Con ambos métodos:
  • Para que no se nos forme una costra encima, revolvemos a medida que van enfriando.
  • ¿Qué hacemos si vemos que nos queden demasiado espesas, tipo crema pastelera? Esto puede pasar porque no todas las harinas tienen la misma capacidad de absorción de líquido... Simplemente añadiremos un poco de leche fría hasta conseguir la cremosidad que nos guste. 
  • ¿Qué hacemos si nos quedan demasiado líquidas? Las ponemos a fuego muy bajo (90ºC en la Thermo), sin dejar que hiervan, y seguimos revolviendo con las varillas. Irán espesando poco a poco. 

DECORACIÓN

Como estoy segura de que os ha llamado la atención la rosa de fresa y una imagen vale más que mil palabras, podéis ver cómo se hacen en esta foto:


Cómo preparar rosas con fresas

Y ahora es cuando me confieso: Pese a tener la Thermomix, yo siempre hago estas natillas por el método tradicional. ¿Sorprendidas? Como siempre digo, cada aparato tiene su utilidad y no hace falta complicarse la vida si hay formas más cómodas de preparar las cosas, ¿no os parece?

Un beso,






Edito (28/03/17): He hecho algunos cambios en esta entrada, como añadir fotos nuevas y la opción de hacer la receta con la Thermomix... o casi.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Cookies de Cacahuete y Chocolate

Durante muchos años los cacahuetes no han entrado en mi casa. Mi hija tenía un amiguito que era alérgico en un grado muy elevado a este fruto seco y me daba miedo utilizarlo... Es curioso, pero si conocéis a alguien que no puede comer nada que tenga trazas de frutos secos, el culpable suele ser el cacahuete...

Años más tarde, paseando por Instagram, me he topado nuevamente con una maravillosa receta de Irina Zlatev, publicada en su cuenta de Instagram @ira_zlatev, y ahora siempre tengo en la despensa una bolsa de cacahuetes en espera de ser utilizada... 

Cookies de Cacahuete y Chocolate

Como necesitaremos manteca de cacahuete, si tenéis un procesador de alimentos potente (yo la Thermomix) es muy fácil de obtenerla batiendo cacahuetes sin piel: Primero obtendréis una harina, pero rápidamente ésta se transformará en manteca. Eso sí, hay que prestar atención para que no se convierta en aceite, cosa que puede pasar si te despistas en el proceso...


INGREDIENTES:

  • 100 g de mantequilla blanda
  • 50 g de azúcar granulado
  • 100 g de azúcar de caña
  • 1 cucharadita - tsp (*) de extracto de vainilla
  • 120 g de crema de cacahuete (ó cacahuetes batidos sin cáscara ni piel)
  • 1 huevo L a temperatura ambiente
  • 80 g de copos de avena
  • 120 g de harina de repostería (yo uso básica, proteína 9, sin levadura)
  • 1 cucharadita - tsp (*) de levadura de repostería
  • 1/4 cucharadita - tsp (*) de sal (un pellizco)
  • 80 g de pepitas de chocolate o chocolate de postres finamente cortado.
(*)  Si miráis en este enlace, os explico porqué utilizo las cucharas de medición anglosajonas.

PREPARACIÓN:

  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Con unas varillas eléctricas, batir la mantequilla con los azúcares hasta que blanquée y quede una mezcla cremosa. Si tenéis la Thermomix podéis hacer azúcar glas previamente y batir después con la mantequilla, utilizando la mariposa.
  • Incorporamos la manteca de cacahuete y la vainilla.
  • Añadimos el huevo hasta que se integre.
  • Agregamos la harina tamizada con la levadura, los copos de avena y la sal.
  • Cuando la masa esté lista, ponemos las pepitas de chocolate. Podéis trocear con un cuchillo afilado una tableta de chocolate para postres (no blanda) y obtendréis el mismo efecto.
  • Cubrimos con film transparente y refrigeramos durante 1 hora para trabajar la masa con mayor facilidad.

Cookies de cacahuete y chocolate: Etapas de su elaboración

  • Para formarlas y que queden todas las galletas iguales yo utilizo la cuchara de medición más grande (tamaño 1 Tbs), y vamos poniendo las porciones en una bandeja con papel de hornear. Las colocaremos bien separadas unas de otras porque crecerá en el horno y las aplastamos con la ayuda de la base de un vaso manchado con harina, para que no se peguen. 
  • Horneamos a 180º C unos 11 minutos hasta que se doren ligeramente: Su color debe de ser pálido y el interior quedar blando y suave.
  • Las sacamos del horno y las dejamos enfriar unos minutos en la bandeja, antes de transferirlas a una rejilla hasta que se enfríen del todo. Yo utilizo una espátula para ir pasándolas sin que se rompan.
¡Me encantan estas galletas! Incluso se pueden espolvorear con sal en escamas o en grano, pero esa variante aún no la he probado.

Ya me diréis qué os parecen. Un beso,


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Tarta de Queso Fresco

Hace tiempo que buscaba la manera de aprovechar los restos de queso fresco casero que, en ocasiones, se me queda olvidado en la nevera y ya no está tan rico como debiera (es lo que tiene hacer queso en casa, sin conservantes).

Después de probar un buen número de recetas mediocres publicadas en las redes, me he cansado de perder el tiempo, así que he sacado mi propia versión: Por cierto, para dar cremosidad a esta tarta he utilizado mascarpone en lugar de nata  al 35% de materia grasa. Como en España no tenemos nata espesa como en otros países, la alternativa es utilizar este queso tan insípido.

Como veisv este cheesecake no lo acompaño con nada porque está tan bueno que, en mi opinión, no merece la pena combinarlo con otros sabores. Vosotras veréis qué hacéis ;D.

Tarta de queso fresco o cheescake de queso fresco

Como siempre es bueno tener un molde pequeño para controlar el impulso de acabar con la tarta de una sentada, os pongo la receta para dos tamaños de molde.

INGREDIENTES:


PREPARACIÓN:
  • Precalentamos el horno a 190°C, con una bandeja dentro en el nivel 2 empezando por abajo.
  • Forramos un molde desmontable con papel de hornear, como veis aquí. Es conveniente que sobre papel por encima del borde, porque la tarta sube mucho y podría desparramarse. Por ese motivo yo la coloco sobre una bandeja de horno, no sobre la rejilla. 
  • Batimos los huevos con el azúcar y la sal hasta que monten y se haga una crema. Yo utilizo la varilla de mi amasadora, pero podéis utilizar la mariposa de la Thermomix o varillas eléctricas. Reservamos.
  • Rallamos el limón.
  • Batimos (yo con la Thermomix) el queso, el mascarpone, la ralladura de limón y la harina de maíz.
  • Pasamos la crema de huevo y azúcar al recipiente anterior y mezclamos con una espátula, haciendo movimientos envolventes para que no pierda volumen la mezcla.
  • Pasamos al molde, alisamos y lo metemos en el horno sobre la bandeja. 
Tarta de queso fresco o cheescake de queso fresco: Masa y horneado
  • Horneamos a 190ºC durante 40-50 minutos. Estad pendientes de que, cuando suba y empiece a dorarse, tendremos que colocar un trozo de papel de aluminio para que no se nos queme la superficie.
  • Comprobamos que está hecho si al pinchar con un palito de brocheta, éste sale limpio.
  • Dejamos enfriar sobre rejilla y no desmoldamos hasta que esté frío, para que se despegue bien el papel de los laterales.
Os recomiendo que toméis esta tarta a temperatura ambiente, porque queda más jugosa. 

Espero vuestros comentarios. Yo creo que está buenísima.

Un beso,


lunes, 11 de noviembre de 2019

Quiche Lorraine Ligerísima

Las quiches son unas tartas saladas que en Francia venden por todas partes. La base es de masa quebrada y se rellena con una crema de leche (insisto, LECHE), huevos, verduras, jamón o bacon. En España la tendencia general es ponerle mucha nata y, para mi gusto, arruina la receta.

Como me acordé que tengo el libro «À table avec Thermomix», con recetas originales de este país, os pongo su recetón, con pequeños cambios para simplificarla.

También tenéis la versión por el método tradicional

Os recomiendo que tengáis medidos los ingredientes con antelación, porque la receta es larga.

Quiche Lorraina ligerísima

INGREDIENTES:
(molde desmontable de 23 cm)

Para la masa quebrada o pasta brisa:
  • 150 g de harina flojao de repostería (sería la básica que venden en los supermercados, sin levadura incorporada). 
  • 80 g de mantequilla en trocitos
  • 1/2 tsp (cucharadita) de sal
  • Podríais necesirar un poquito de agua - yo 30 g - para manejar mejor la masa. 
Para el relleno:
  • 200 g de bacon, tocino o jamón york en trocitos (La cantidad justa para cubrir la base de la masa quebrada)
  • 30 g de harina
  • 40 g de mantequilla
  • 250 g de leche (si es entera y fresca, mejor)
  • 2 Tbs (cucharadas) de nata 
  • 4 huevos L
  • 1/4 tsp (cucharadita) de nuez moscada
  • 1/2 tsp de sal
  • Una pizca de pimienta
  • 100 g de queso gruyère o emental RALLADO. 

PREPARACIÓN CON THERMOMIX:
  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Si no tenemos el queso rallado, lo cortamos en trozos y programamos 10 segundos a velocidad 7. Sacamos y reservamos.
  • Ponemos todos los ingredientes de la masa y amasamos 30 segundos en función Espiga. Para despegar la masa, programamos 10 seg, sentido inverso, velocidad 2. Sacamos y formamos una bola.
  • Yo forro la base de un molde desmontable con  papel de hornear - como veis aquí - los bordes los mancho de mantequilla y espolvoreo harina por encima. Se puede utilizar este último sistema en la totalidad del molde, si lo que vas a hacer es utilizar una base de tarta tradicional.
  • Estiramos la masa - puede estar pegajosa, así que nos ayudamos de harina espolvoreada sobre la mesa de trabajo - a un grosor de 2 mm (mirad las fotos para haceros una idea) y cubrimos la base y los laterales del molde con la masa. 
Quiche Lorraina: Transferimos la masa a un molde
  • Pinchamos la masa y la metemos en el horno para una cocción en blanco durante 15 ó 20 minutos, si la queremos más dorada. En muchos sitios te dicen que para que no se hinche la masa le pongas papel de aluminio y unas legumbres, pero lo he hecho de ambas formas y no es necesario.
  • Mientras se hornea la masa quebrada, ponemos en el vaso de la Thermomix la mantequilla, la harina, la leche, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Programamos 4 minutos, 90°C, velocidad 3.
  • Cuando termine el tiempo, con la Thermomix en marcha a velocidad 4, añadimos los huevos, la nata y el queso rallado.
  • Cuando esté la masa precocida, distribuimos el bacon y vertemos el contenido del bol por encima.
  • Horneamos 25-30 minutos a 180°C. Comprobamos que está bien cocido si al pinchar con un palo de brocheta, éste sale limpio.
  • Sacamos del horno y desmoldamos: Si utilizáis un molde desmontable, podréis trasferir la quiche a un plato sin dificultad. Si utilizáis otro molde, cortadla y servidla directamente.


PREPARACIÓN TRADICIONAL:

  • Precalentamos el horno a 180°C.
  • Si no tenemos el queso rallado, lo rallamos.
  • Ponemos todos los ingredientes de la masa en un bol y amasamos ligeramente hasta integrar. No queremos que se forme el gluten.
  • Yo forro la base de un molde desmontable con  papel de hornear - como veis aquí - los bordes los mancho de mantequilla y espolvoreo harina por encima. Se puede utilizar este último sistema en la totalidad del molde, si lo que vas a hacer es utilizar una base de tarta tradicional.
  • Estiramos la masa a un grosor de 2 mm y cubrimos la base y los laterales del molde con la masa. 
  • Pinchamos la masa y la metemos en el horno para una cocción en blanco durante 15 ó 20 minutos, si la queremos más dorada. En muchos sitios te dicen que para que no se hinche la masa le pongas papel de aluminio y unas legumbres, pero lo he hecho de ambas formas y no es necesario.
  • Mientras se hornea la masa quebrada, ponemos en una cazuela a fuego suave la mantequilla, la harina, la leche, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Cuando se forme una bechamel clarita, revolviendo con varillas, añadimos los huevos, la nata y el queso rallado.
  • Cuando esté la masa precocida, distribuimos el bacon y vertemos el contenido de la cazuela  por encima.
  • Horneamos 25-30 minutos a 180°C. Comprobamos que está bien cocido si al pinchar con un palo de brocheta, éste sale limpio.
  • Sacamos del horno y desmoldamos: Si utilizáis un molde desmontable, podréis trasferir la quiche a un plato sin dificultad. Si utilizáis otro molde, cortadla y servidla directamente.

Yo suelo hacer la mitad de estas cantidades en un molde de 18 cm y me salen 4 raciones. Si os sobran raciones, podéis congelarlas cortadas y, con un golpe de calor en el horno, estarán como recién hechas.

Un beso,






jueves, 10 de octubre de 2019

Scones de Buttermilk con y sin Pasas

Durante nuestro verano en el suroeste de Inglaterra, he tenido ocasión de probar muuuuchos scones: básicos, de buttermilk, de masa madre, con pasas, sin pasas, con queso, de obrador, de supermercado... A mi vuelta, como habéis visto en el Instagram y Facebook de El Hogar de las Recetas, he hecho un buen número de pruebas y catas con amigos, hasta dar con las recetas que más se acercan a los tres tipos de scones que he tenido ocasión de probar: Scones Clásicos, Scones de Buttermilk y Scones de Masa Madre. 

Scones acompañados de mermelada de fresa y clotted cream

Estos panecillos ligeramente dulces y de miga absolutamente maravillosa, se toman con un buen té y se acompañan con mermelada de fresas o frutos rojos y una nata densa nada azucarada llamada Clotted Cream. Si os da pereza hacer la clotted cream, podéis utilizar nata montada que, aunque no será lo mismo, siempre es mejor que nada ...

La mejor Clotted Cream (siento que esté en inglés el enlace) se elaborada en Cornwell (cocida al horno durante un montón de horas y con un contenido graso del 55%), pero como me ha sido imposible obtenerlo con nata española de supermercado (35% materia grasa), haremos otra versión más sencilla: la clotted Cream de Devon (elaborada con mascarpone y nata para montar).

Scones con un buen té


Mis recomendaciones, antes de empezar:
  1. Os aconsejo que sigáis los pasos de la receta al pie de la letra, porque pequeños cambios alternarán el resultado. Sé que a muchas os costará hacerlo (os hablo por experiencia, jajaja), pero os aseguro que no os arrepentiréis. 
  2. Se pueden hacer a mano o a máquina. Yo en esta ocasión los he hecho a mano, pero si optáis por usar la amasadora, es importantísimo que lo hagáis a velocidad baja: Haremos una mezcla, nunca un amasado completo, para evitar a toda costa que sobrecalentar la masa y que se forme el gluten.
  3. Es conveniente utilizar un cortapastas alto, como el que veréis en alguna de las siguientes fotos, ya que los scones se cortan a una altura de 2,5 cm o, como yo, un poco por encima de la marca estriada del cortapastas, que serían 2 cm aproximadamente. El diámetro que yo recomiendo es de 6 cm; así os saldrá un buen número y podréis comer uno de cada tipo ;D... 
  4. Os puede parecer que llevan muchísimos polvos de hornear y, encima, bicarbonato, pero no: Son necesarias ambas cosas, al menos en estos Scones de Buttermilk...
  5. Las recetas inglesas utilizan harina de repostería con polvos de hornear incorporados, a la que añaden aún más polvos de hornear, pero yo he optado por utilizar ambos ingredientes por separado
  6. Utilizad leche fresca entera de nevera para hacer la buttermilk ya que está menos desnaturalizada que la leche UHT y aportará mejor sabor.

INGREDIENTES:

Para la Buttermilk:
  • 210 ml de leche fresca entera
  • 25 ml de zumo de limón exprimido

Para la Masa:
  • 500 g de harina de repostería
  • 95 g de mantequilla muy fría (cuanto más dura, mejor)
  • Un sobre y medio de polvos de hornear, levadura de repostería (17 g)
  • 2 g de bicarbonato
  • 1/4 tsp (cucharadita) = un pellizco de sal (1 g)
  • Todo el buttermilk
  • Un huevo (si es ecológico, mejor porque dará un bonito color a la masa)
  • 85 g de azúcar
  • 1 tsp de extracto de vainilla
  • 40 g de pasas sultanas (también se pueden utilizar arándanos secos)

Para la Clotted Cream:
  • En función de la cantidad que vayáis a utilizar calculad el doble de queso mascarpone que de nata para montar. Por ejemplo: 100 g de mascarpone + 50 gr de nata para montar (35% M.G.) 

PREPARACIÓN:
  • Precalentamos el horno a 180º C.
  • Para hacer la Buttermilk vertemos en un vaso alto o una jarra la leche y, seguramente, los 25 ml del zumo de limón. Revolvemos y dejamos que espese unos minutos. Reservamos.
  • En un bol tamizamos la harina y mezclamos con los ingredientes sólidos (levadura, bicarbonato y sal).
  • Añadimos la mantequilla fría en trocitos muy pequeños y la deshacemos con los dedos mientras la integramos en la harina. Reservamos.
  • Batimos el huevo y añadimos 30 gramos aproximadamente al buttermilk, junto con la cucharadita de extracto de vainilla y el azúcar. Reservamos el resto del huevo para pincelar los scones antes de meterlos en el horno.
  • Mezclamos todo en el bol de la harina y revolvemos con una cuchara de madera o una espátula hasta que se integre.
  • Pasamos la masa a la mesa de trabajo y amasamos ligeramente hasta que veamos que podemos extenderla con un rodillo. Siempre intentaremos trabajarla el mínimo posible. 
  • Dividimos la masa en dos partes iguales, reservando una de ellas tapada con film transparente
  • Con la otra masa integraremos las pasas sultanas como si formáramos una lasaña: Extendemos la masa, distribuimos las pasas por encima, cortamos en tres partes iguales, las superponemos y amasamos ligeramente para integrar. 
Scones: Integramos las pasas sultanas en la masa.
  • Extendemos las masa a un grosor no inferior a 2 cm y cortamos los scones con el cortapastas, manchándolo con un poco de harina para que se despeguen fácilmente (yo lo meto en el cuenco de la harina). El último scone lo formaremos metiendo la masa dentro del cortapastas. Haremos lo mismo con la masa reservada que no lleva pasas.
  • Vamos pasando los scones a una bandeja forrada con papel de hornear y los dejamos reposar, tapados, 5 ó 10 minutos, tras lo cual los pincelamos por encima (no por los laterales) con el huevo reservado.
  • Horneamos a 180º C con calor arriba y abajo en el primer nivel del horno empezando por abajo, durante 9 minutos, tras los cuales damos la vuelta a la bandeja y completamos el horneamos durante 9 minutos más. La superficie de los scones debe de quedar de un bonito color dorado.
  • Sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.
  • Para Hacer la Clotted Cream - nata montada espesa - todos los ingredientes y utensilios de trabajo (vaso y varilla) deben de estar muy fríos (haced hueco en la nevera). Atentas porque necesitaréis muy pocos segundos y si os pasáis se pondrá amarilla la nata y obtendréis mantequilla.
  • ¿Y cómo se comen los scones? Se dividen en dos con la mano (no con cuchillo), para que la mermelada y la clotted cream se impregnen bien en la miga y se comen a mordiscos (no con tenedor y cuchillo), acompañados de una taza de té o café.
Y ahora es cuando os digo que estos scones también los he hecho con harina de fuerza de Lidl (proteína 12,7) pero con 450 gramos, como hacen en decadentandsavoury.com: El proceso se completa con la harina que espolvorearemos sobre la mesa de trabajo para estirar la masa: La consistencia no debe ser ni pegajosa (que se quede masa pegada a los dedos), ni demasiado rígida (al extenderla no debe de encogerse). Lo que quiero decir con esto es que se pueden utilizar otros tipos de harina, pero teniendo en cuenta que cada harina tiene una capacidad de absorción muy diferente, hay que hacer los ajustes necesarios

Acordaros que se pueden congelar y quedan igual de ricos. ¡Y si les dais un golpe de calor, ni os cuento! 

En fin, ya me diréis si os apetece que publique las otras dos recetas de scones que os he comentado, después de haber probado estos...

Un beso, 


miércoles, 9 de octubre de 2019

Bizcocho de Algarroba y Masa Madre

Si sois de los que hacen pan, ¿cuántas veces perdéis la noción del tiempo y la masa madre se os pone ácida? Yo la voy acumulando en un mismo tarro, para que no ocupe tanto espacio en le nevera y, llegado el momento, la aprovecho para hacer cosas como este bizcocho de manzana, unas tortitas riquísimas, unos crackers integrales o la receta que os voy a dar a continuación.

Si no habléis utilizado nunca masa madre natural, no os preocupéis, también os explico cómo hacer esta receta con un prefermento de levadura.

Bizcocho de algarroba con masa madre

¿Qué tiene de particular un bizcocho de masa madre? Pues un tacto muy particular y una miga elástica. De hecho, si lo presionamos con la mano, vuelve a su posición original, como sucede con los buenos panes.

INGREDIENTES:
  • 250 g de masa madre al 100% de hidratación
  • 250 ml de leche tibia o del tiempo (si está fría, tardará un poco más en fermentar)
  • 250 g de harina blanca (yo uso la básica de Mercadona, que es panadera...)
  • 170 g de azúcar blanca
  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente ó 200 ml de aceite
  • 1 Tbs (cucharada) de aroma de vainilla
  • 1/2 tsp (cucharadita) de sal
  • 1 tsp (cucharadita) de bicarbonato
  • 1 tsp (cucharadita) de polvos de hornear
  • 50 g de harina de algarroba (también se puede hacer con chocolate puro en polvo)
  • 2 huevos L

PREPARACIÓN:
  • 3 ó 4 horas antes de empezar:
    • Alimentamos los 250 g de masa madre con los 250 ml de leche y los 250 g de harina. No hará falta que esté muy activa. Tendremos, al final, 750 gramos de masa madre.
    • Si queremos hacer este bizcocho con un prefermento de levadura, mezclamos 375 ml de agua con 7 g de levadura fresca y 375 g de harina
    • En ambos casos esperamos hasta que doble su volumen o, que al menos, se llene de burbujas.
  • Precalentamos el horno a 160º C.
  • Forramos un molde de 20x30 cm con papel de hornear.
  • Batimos la mantequilla con el azúcar con la ayuda de unas varillas eléctricas, hasta que blanquear.
  • Incorporamos los huevos  hasta integrar y, seguidamentela masa madre.
  • Mezclamos el bicarbonato, los polvos de hornear, la sal y la harina de algarroba. La añadimos a la mezcla.
  • Volcamos en el molde y horneamos la primera media hora, tapado con papel de aluminio, a 160ºC en el segundo nivel del horno empezando por abajo. Con ésto evitaremos que greñe (se abra) como el pan. Completamos el tiempo a 180ºC, durante 45-60 minutos. Comprobaremos que está hecho si al pinchar un palillo de brocheta, éste sale limpio.
  • Dejamos enfriar sobre una rejilla. Para que quede más bonito, sobre todo si la superficie del bizcocho tiene defectos, podéis espolvorear un poco de azúcar glas.

Y vosotras, ¿qué hacéis con la masa madre que no podéis utilizar para hacer pan? Ya me contaréis...

Un beso,