jueves, 25 de junio de 2020

Conejitos de Pan de Leche

Este es mi primer intento de chigiri bread, unos bollos de pan inspirados en una publicación de @konel_bread, una  instablogger japonesa que hace unas elaboraciones super bonitas, algunas de las cuales iré publicando por aquí. Os aviso que a mi no me salen tan bien como a ella, pero estoy contenta con el resultado. 

Conejitos de pan de leche

Por cierto, una buena idea es ir montándolos de uno en uno, porque fermentan muy rápido: Esto nos permitirá ir horneándolos a medida que van fermentando. Otra opción es bajar un poco la levadura, pero esa prueba aún no la he hecho...


INGREDIENTES:
(Para 6 conejos de 78 g)
  • 260 g harina de fuerza (yo 12,3 Lidl)
  • 180 g leche fría
  • 30 g azúcar
  • 6,5 g levadura fresca
  • 1/2 tsp (cucharadita) sal
  • 20 g mantequilla blanda, en cuadraditos
  • Las zanahorias mini  que sujetan son fáciles de hacer con un pelador de patatas y un trocito de brocoli clavado.

PREPARACIÓN:
  • Amasamos todos los ingredientes, menos la mantequilla y la zanahorias (obviamente) hasta que se forme el gluten.
  • Incorporamos la mantequilla y seguimos amasando hasta que la masa quede sedosa. Hacemos prueba de la membrana y dejamos reposar en un bol hasta que doble el volumen.
  • Dividimos en piezas, siguiendo las siguientes proporciones, respecto al total del peso de la masa:
    • Orejas: 9%
    • Cabeza: 23%
    • Cuerpo: 48%
    • Brazos: 10%
    • Piernas:10%

Conejitos de pan de leche: detalles
  • Formamos sobre papel de hornear y dejamos reposar, tapados, para que hagan la segunda fermentación al límite: No queremos que se abran en el horno.
  • Horneamos sin vapor a 150-160°C hasta que queden ligeramente dorados.
  • Enfriamos sobre rejilla.
  • Cuando estén fríos, se pueden pintar las caras con un rotulador alimentario o con un pincel fino y colorante alimentario.

¡Lo sé! Lleva su tiempo hacerlos... ¡pero quedan tan bonitos! 

Un beso, 




lunes, 25 de mayo de 2020

Tomates Deshidratados en Microondas

Ya sabéis que el microondas lo uso mucho para asar patatas o recuperar la consistencia de mis masas. Para evitar deshidratar en exceso los alimentos se meter un vaso de agua al tiempo. Pues bien, tras muchos años Deshidratando Tomates en el Horno, he hecho un par de pruebas en el microondas siguiendo las indicaciones del blog La Cocina de Ile: Para mi gusto es mejor dejar los tomates carnosos - como podéis ver en la imagen inferior derecha - porque los últimos 2 segundos de diferencia que indican en este blog, los convierte en algo difícilmente masticable...

Tomates deshidratados en microondas: Conservados en aceite de oliva

En lineas generales lo que haremos es asar los tomates en ciclos cortos de horneado a máxima potencia (850 W aproximadamente), transfiriendo la humedad que desprenden al papel de cocina sobre el que los colocamos. Os aviso que el microondas que yo utilizo tiene un plato giratorio; no sé si se podrá hacer en microondas que no tienen esta funcionalidad.

NECESITAREMOS:
  • 4 hojas de papel de cocina para cada ciclo de 5 minutos de horneado, cortando las puntas para que no choquen mientras gira el plato del microondas. En total serán 12 hojas.
  • 7 tomates pera o redondos, que sean carnosos y duros para que no se deshagan en los primeros minutos del desecado. La idea es llenar el plato, pero sin superponerlos.
  • Azúcar y sal en partes iguales. Yo he utilizado una cucharadita (tsp) de cada.
  • Aceite de oliva virgen extra, dientes de ajo, albahaca o cualquier hierba que os guste para aderezarlos.

PREPARACIÓN:
  • Lavamos y cortamos los tomates por la mitad, a lo largo, siguiendo la línea que marca el extremos de donde suelen colgar.
  • Los vaciamos y secamos su interior con un poco de papel de cocina. Espolvoreamos en su interior la mezcla de sal y azúcar y los dejamos reposar 30 minutos.
  • Deshechamos el líquido que se ha formado en el interior de los tomates, y los colocamos, con la parte carnosa boca abajo, en un plato cubierto con 4 hojas de papel de cocina. Si no tenéis un plato grande que entre en el microondas, podéis poner el papel sobre el mismo plato del microondas.
  • Durante todo el proceso no taparemos los tomates.
Tomates deshidratados en microondas: Proceso de deshidratación
  • Ponemos el microondas 5 minutos a máxima potencia. Cuando pare, aplastamos ligeramente los tomates con una espátula o cuchara de madera, para quitarles el vapor que se forma entre la carne y la piel, y transferimos los tomates a otras 4 hojas de papel de hornear limpias, desechando las húmedas. Repetimos este proceso dos veces más. La última, lo haremos con los tomates apoyados sobre la piel, menos tiempo, para controlar mejor su punto de deshidratación
  • Un par de detalles importantes a tener en cuenta: 1) Observaréis que las dos primeras veces algunos tomates se desparraman (posiblemente los más maduros del conjunto) formándose una especie de salsa de tomate. ¡No entréis en pánico, la cosa va bien! Yo empujo esa pasta hacia dentro de la piel, con ayuda de una espátula, y continúo con el proceso. De ese modo me da la sensación de no desperdiciar nada de pulpa. 2) Los tomates que están en el centro del plato se hacen menos, por eso conviene pasarlos al borde del plato donde la cocción es más rápida.
Tomates deshidratados en microondas:Detalles a tener en cuenta
  • Las siguientes 2 veces pondremos el microondas 2 minutos a máxima potencia, con los tomates dados la vuelta y apoyados sobre la piel. En este caso no hará falta cambiar el papel de cocina. A mi me gusta que queden más bien carnosos, pero si quieres deshidratarlos más, yo creo que con un minuto que le deis será suficiente. Si decidís alargar el horneado, hacedlo de minuto en minuto y con mucho cuidado, porque se os pueden quemar, como creo que le pasó a la autora del blog que os he mencionado.
  • Los guardaremos en un bote de cristal hermético sumergidos en aceite de oliva y con las hierbas que más os gusten. Yo los conservo en la nevera y si están tiernos, los consumo en una o dos semanas.

Ya me contaréis qué os ha parecido el invento. A mi me ha funcionado estupendamente aunque, la verdad, gastas bastante papel de cocina...

Un beso,






domingo, 24 de mayo de 2020

Galette de Tomate, Calabacín y Queso Feta

La galette es una tarta fina hecha con masa sablé, que rellenamos con ingredientes dulces o salados. Su aspecto rústico hacen que sea muy vistosa, pero hay 
que tener cuidado ya que la base es muy quebradiza. No hace falta ningún molde para prepararla, pero podrías tener que meter la masa estirada dentro de la nevera, una vez formada, porque el alto contenido en mantequilla hace que pierda en poco tiempo la rigidez suficiente para poder formarla cómodamente.

Esta masa que os explico hoy tiene la particularidad de que lleva un poco de masa madre entre sus ingredientes. Si no tuvierais masa madre, os invito a que utilicéis la masa de la receta de la Quiche Lorrain, que también está muy buena. No sé cómo quedará con un prefermento de levadura, la verdad.

Esta es la primera vez que la hago con ingredientes salados y no va a ser la última.

Galette de tomate, calabacín y queso feta


INGREDIENTES:
(Para una galette de cuatro raciones)

Para la Masa Sable:

  • 120 g de harina panificable
  • 100 g de mantequilla muy fría, cortada en pedazos pequeños
  • 2 g de sal (tsp o pellizcos)
  • 40-50 g de masa madre activa o no

Para el Relleno:
  • 2 tomates pequeños cortados en rodajas finas a cuchillo.
  • Tomates cherry para decorar.
  • 1/2 calabacín cortado en rodajas finas (yo con mandolina)
  • 250 g de queso feta
  • 2 tsp (cucharaditas) de salsa pesto (he usado rojo porque no tenía verde)
  • Un poco de semillas de sésamo para espolvorear por la masa y la superficie
  • Unos pistachos picados para espolvorear por la superficie
  • Un huevo batido para pincelar la masa antes de meterla en el horno.

PREPARACIÓN:
  • Preparamos la masa sablé la noche anterior mezclando con los dedos la harina y la mantequilla hasta que quede un tacto arenoso. Seguidamente incorporamos el resto de ingredientes, teniendo en cuenta que la masa madre será el último elemento a incorporar y que añadiremos poco a poco, en la medida que nos admita la masa y hasta poder formar una bola. Evitaremos amasarla demasiado para evitar que se genere gluten.
  • Sacamos la masa sablé de la nevera, dejamos atemperar un poco y extendemos sobre una hoja de papel de hornear con ayuda de un rodillo, hasta que quede un círculo fino. Si se nos reblandece mucho, la tapamos y la dejamos enfriar en la nevera unos minutos.
  • Precalentamos el horno a 200ºC, con calor arriba y abajo.
  • Cortamos los tomates y el calabacín y los aderezamos con el pesto. Reservamos.
  • Vamos a colocar el queso feta desmenuzado en el centro de la masa, dejando un margen de unos tres dedos sin cubrir. Seguidamente disponemos los calabacines y, encima, los tomates. Yo he puesto también unos tomates cherry para hacer un efecto más decorativo.
  • Con ayuda del papel de hornear y de una espátula o rasqueta, plegamos la masa que hemos dejado sin cubrir, por encima del relleno, formando el borde de la galette. 
  • Pincelamos con huevo batido el borde y espolvoreamos un de poco de sésamo por encima. Por último podemos espolvorear unos pistachos cortados en trocitos (u otro fruto seco que nos guste), para dar un poco de color al conjunto.
  • El horneado será en bandeja, en la parte más baja del horno, con calor arriba y abajo, entre 20 y 30 minutos a 200ºC. Comprobaremos que está bien cocida cuando tome un bonito color dorado. Si no estuviera bien cocida la base, alargaremos algún minuto más el horneado sólo con calor abajo. Se puede tapar con papel de aluminio si observamos que se nos dora demasiado.

Los rellenos posibles son innumerables. Ya me contaréis cuáles se os ocurren!

Un beso, 



jueves, 21 de mayo de 2020

Levadura de Panadería Hecha en Casa

En España llevamos confinados en nuestras casas por la Crisis del COVID-19 desde el 15 de marzo. Viendo la dramática situación en los países de nuestro entorno, ya desde el 11 de marzo la gente empezó a aprovisionarse con productos de primera necesidad que pudieran ir necesitando, siguiendo ordenes expresas del Gobierno y bajo la consigna "Quédate en casa". Ya estamos a 21 de mayo y ni los fabricantes de levadura, ni los supermercados han puesto remedio a la escasez de levadura de panadería, un básico para la mayoría de gente que quiere empezar a hacer pan. O para mi, que la utilizo muchísimo en mis masas panaderas.

Levadura de panadería hecha en casa: Ingredientes

Pues bien, gracias a Carme Roqueta, una panarra consumada a la que sigo hace años, me enteré que los italianos han dado con la forma de reproducir levadura fresca en sus casas y que ya no hace falta depender de la levadura comercial, salvo para iniciar el proceso.

Como me han surgido muchas dudas y no he encontrado ninguna respuesta en las redes, he hecho varias pruebas, que he ido publicando en Instagram y Facebook. Hoy este post me sirve para recopilar mi experiencia personal. Empecemos con la receta:

INGREDIENTES:

  • 25 g de levadura fresca de panadería (8 g de levadura panadera seca) 
  • 25 g de agua 
  • 60 g de harina de fuerza (proteína 12 ó 13)

PREPARACIÓN:
  • Disolvemos la levadura en el agua y añadimos la harina de fuerza. Amasamos hasta obtener una masa homogénea de consistencia similar a la plastilina
  • Dejamos la masita en la nevera, dentro de un recipiente herméticamente cerrado, durante 24 horas; es importante que no le entre aire porque se secaría.
  • Esta levadura fresca casera se utiliza en la misma proporción que la levadura fresca comercial y se puede obtener más levadura a partir de ella, hasta el infinito... La verdad es que no se si después de muchas veces de uso, puede perder efectividad. A fecha de hoy llevo un mes utilizándola y congelándola y, salvo problemas de tacto, funciona estupendamente.
  • El problema de esta levadura fresca es que es menos estable que la comercial y no aguanta más de una semana en al nevera (lo he comprobado y es cierto), por lo que es conveniente congelarla envuelta en film transparente y, nuevamente, dentro de una bolsa herméticamente cerrada. El tamaño de las porciones lo decidís vosotros, pero no os olvidéis de hacer un paquetito de 25 gramos, para repetir el proceso, cuando veáis que se os va acabando.

MIS EXPERIMENTOS:

  • Es importante utilizar harina de fuerza / media fuerza con proteína 12-13: En las recetas italianas emplean sus harinas panificables y, muchos bloggers, descartan el uso de harina de fuerza pero, claro, desconocemos la cantidad de proteína de las harinas tipo 0, tipo 00 ó tipo 1 que utilizan y, por ende, su capacidad de absorción... Para ser fiel a las recetas, y a lo bruto,  mis primeras pruebas las he hecho con harina panificable española (proteína 10). La verdad es que no da problemas durante las semana en la nevera, aunque se va relajando y ganando humedad... Lo incómodo, sin embargo, es utilizar la levadura después de congelada porque se convierte en una plasta (mirad la foto de abajo)... Como soy muy creativa, mi solución del momento ha sido envolverla en harina, como si fuera una croqueta (foto de abajo a la derecha), nada más sacarla del congelador y, la verdad es que aguanta algo más (mirad la foto de abajo a la derecha), pero no deja de ser una chapuza, jajaja...

Levadura de panadería hecha en casa: Descongelada

  • Mi siguiente prueba fue aprovechar los restos pegados de la levadura descongelada para hacer levadura deshidratada: Las escamas resultantes no hay quien las disuelva en agua, por lo que la solución es molerla y convertirla en harina. No obstante he observado que tarda más en actuar que la levadura fresca si utilizamos la mitad del peso indicado en las recetas con levadura fresca. Aquí aún no tengo resultados de su efectividad si la conservamos a temperatura ambiente o en nevera. Ya os iré contando en mis redes sociales y, en función de los resultados, ampliaré esta entrada.
Levadura de panadería hecha en casa: Desecada

  • También he probado con levadura fresca más sólida: Es muy difícil de amasar y, lógicamente, tarda más tiempo en activarse. No me parece buena solución.
  • En conclusión, la opción definitiva, sin duda, es utilizar harina de fuerza y que su uso sea idéntico al que estamos habituados con la levadura fresca comercial. Me ha costado unas cuantas pruebas pero el resultado - antes y después de congelar - es estupendo, como veis en la imagen de abajo: Hice un prefermento por la noche a temperatura habiente con 150 g de harina de fuerza, 100 g de agua y 1 g de levadura fresca casera (para asegurar por las prisas):

Levadura de panadería hecha en casa: Con harina de fuerza y tras descongelar


La verdad es que podría haber llegado antes a la solución, pero si lo hubiera hecho no habría dado con tantas respuestas a posibles problemas que os pueden ir surgiendo, ¿no os parece?

Empiezo a tener complejo de "conejillo de indias". Jajaja

Un beso,


miércoles, 13 de mayo de 2020

Musaka Griega o Moussaka

La musaka o moussaka es un pastel de verduras y carne griego que recuerda a la lasaña italialiana. La diferencia es que no lleva láminas de pasta, sino de berenjena. El único problema es que la berenjena, si la hacemos frita, absorbe mucho aceite, pero se puede hacer en a la plancha, en láminas finas, para ganar algo de tiempo y evitar este problema. 

La receta en la que me he inspirado es la del blog El Cocinero Casero, pero yo la he hecho con un poco de pisto que tenía por casa, para no cargarla demasiado con carne. Para el montaje en porciones individuales he utilizado hecho directamente con aros de emplatar de 8 x 8 cm.

Muska o Moussaka


INGREDIENTES:
(Para 2 raciones)

  • 200 g de carne picada
  • Perejil
  • Ajo en polvo, comino, otras especias
  • Sal y pimienta 
  • 1/2 vaso de vino blanco 
  • 1 berenjena 
  • 1 patata pequeña
  • Pisto hecho con 200 g de tomate triturado, 1 cebolla, 1/2 calabacín y 1 diente de ajo.
  • Bechamel hecha con 200 ml de leche, 20 g de mantequilla, 20 g de harina de trigo, sal, pimienta y nuez moscada.
  • Queso rallado para gratinar


PREPARACIÓN:

  • Cortamos láminas finas de berenjena con una mandolina. Par quietarle el amargor, la colocamos en una fuente y espolvoreamos sal por encima. Después de 20 minutos – cuando veamos que ha perdido agua – lavamos bien las láminas con agua, las secamos y las doramos en una sartén con un hilo de aceite de oliva. Al ser láminas finas, absorberán muy poco aceite. Reservamos.
  • Preparamos el pisto, cortando las verduras en cuadrados de 1 cm
    • Sofreímos la cebolla y el ajo. 
    • Añadimos el calabacín y rehogamos. 
    • Incorporamos el tomate triturado, la sal, la pimienta y la cayena. 
    • Cocinamos, a fuego medio, durante 15-20 minutos hasta que reduzca.
  • Sofreímos la carne picada y añadimos el vino blanco y el pisto anterior. Dejamos reducir el líquido y reservamos.
  • Mientras tanto hacemos una patata al vapor: Yo la pincho y la mento en el microondas (en el borde del plato) 5 minutos a máxima potencia). 
  • Preparamos la bechamel para la cobertura:
    • Doramos un poco la harina con la mantequilla.
    • Añadimos la leche, la sal, pimienta y nuez moscada.
    • Rehogamos con varilla hasta que espese.
  • Para montar la moussaka, cortaremos unos trozos de papel de hornear algo más grandes que el aro de emplatar que utilicemos (así nos será más fácil pasarlo a cada plato sin que pierda la forma). Colocamos ambas cosas en una fuente apta para horno.
  • La primera capa será la patata cortada en rodajas, la siguiente berenjena, luego la carne con su sofrito, nuevamente una capa de berenjena, otra de sofrito de carne y, así, sucesivamente. La última capa será de bechamel con pimienta negra espolvoreada y queso rallado.
  • Colocaremos la fuente en la parte alta del horno (yo en el segundo nivel, empezando por arriba) para gratinar a 250ºC, durante 5-10 minutos, vigilando hasta que se dore.

PARA ACOMPAÑAR:  

Una ensalada griega hecha con tomate, pepino, lechuga, cebolla y queso feta.


Como veis, a lo tonto a lo tonto, tenemos un plato único estupendo. ¡El postre lo decides tú!

Un beso, 




miércoles, 29 de abril de 2020

Bizcocho de Plátano

¿No os pasa a menudo que los plátanos al ponerse marrones, nadie los quiere comer? Pues, investigando recetas para su aprovechamiento, he localizado algo delicioso en la página BBC Food lo que llaman "El bizcocho de plátano más fácil de mundo". Como se salta los pasos básicos que aportan esponjosidad a un bizcocho, he cambiado el método y os aseguro que el resultado es espectacular: Esponjoso, casi como una nube, con un sabor a plátanos muy sutil y nada empalagoso.

Bizcocho del Plátano


INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

  • 225 g de plátanos (unos 3 medianos), aproximadamente
  • 3 huevos L
  • 100 g de azúcar moreno (yo utilicé blanca y el color del bizcocho me quedó demasiado claro, cosa que solucioné con decoración)
  • 150 ml de aceite de girasol
  • 275 g de harina (utilicé la básica de Mercadona)
  • 8,5 g de levadura química
  • 1/4 tsp (pellizco) de sal
  • 1 tsp de una mezcla (a ojo) de: canela molida, jengibre molido, nuez moscada molida y clavo (machaqué un clavo a mortero)
  • Un puñado de pepitas de chocolate,o nueces, o pasas sultanas (yo puse 40 g de pepitas de chocolate)

Para decorar:
  • Azúcar glas
  • Chocolate puro en polvo
  • Una plantilla
  • Alguna fruta al gusto, por aquello de cubrir le hueco del molde... jajaja.



PREPARACIÓN:

  • Precalentamos el horno a 180ºC.
  • Engrasamos con mantequilla y espolvoreamos con harina el molde elegido: Yo utilicé un molde de corona de pirex de 25 cm de diámetro y 6 cm de alto; en la receta original utilizan un molde para plumcake de 900 g de capacidad.
  • Pelamos los plátanos y los machacamos con un tenedor.
  • Con la ayuda de unas varillas eléctricas (yo uso las de mi amasadora), batimos el azúcar con los huevos hasta que blanqueen y cojan una consistencia cremosa. La idea es que el azúcar quede totalmente disuelta. 
  • Incorporamos a hilo el aceite, mientras batimos suavemente la mezcla.
  • Tamizamos los ingredientes sólidos y los incorporamos en tres o cuatro veces.
  • Vertemos una capa de masa en el molde y, seguidamente, mezclamos las pepitas de chocolate con el resto de la masa antes de continuar rellenando el molde. De esta manera, la superficie del bizcocho, al desmoldarlo, nos quedará más bonita e ideal para decorarlo.
  • Horneamos a 180ºC durante 40 minutos o hasta que comprobemos que al pinchar un palo de brocheta, éste sale limpio. Si vemos que se dora demasiado, podemos taparlo con un poco de papel de aluminio.
  • Dejamos enfriar sobre rejilla antes de sacarlo del molde, ayudándonos de un cuchillo fino para separarlo mejor de las paredes del mismo.
  • Para decorar he espolvoreado azúcar glas y, con una plantilla, he marcado dibujos de chocolate
Dice la receta original que se puede comer caliente o frío, incluso untado con mantequilla: Todavía me queda un poco, así que voy a probarlo... si queda algo...


Ya me diréis qué os ha parecido. Por aquí estamos encantados con el resultado.

Un beso, 




lunes, 6 de abril de 2020

Ojitos de Azúcar

Hace tiempo vi en una tienda de productos de repostería ojos de azúcar confeccionados. Me llamaron tanto la atención que, al comprobar que eran carísimos (pinchad aquí), decidí hacerlos yo en casa. La verdad es que no pueden ser más sencillos y, como siempre digo: «Con las herramientas adecuadas y un poco de práctica, las cosas salen...» Ya veréis.

Ojitos de azúacar. Utensilios

Además, aproveché para hacerlos con los restos de glasa de las Galletas de Halloween que hago todos los años...

NECESITAREMOS:

  • Un botecito de repostería (mirad la foto): Yo lo compré en una tienda china y son super cómodos para pintar con glasa. Además, vienen con un tapón que resulta muy cómodo. En su defecto, podéis utilizar una manga pastelera hecha con papel de hornear, como veis en el siguiente enlace.
  • Papel de hornear para poder ir haciendo los puntitos blancos.
  • Colorante alimentario negro.
  • Un pincel finito o un palillo, para hacer las pupilas.

INGREDIENTES:

  • 15 g de clara de huevo.
  • 50 g de azúcar glas, o un poquito más, según veáis la consistencia de la glasa, ya que debe de quedar una forma con volumen.

PROCEDIMIENTO:

  • Batimos la clara de huevo con el azúcar glas con ayuda de una varilla (yo la uso eléctrica), hasta que no notemos el azúcar. Comprobamos la consistencia antes de pasar la mezcla al botecito o a la manga pastelera.
  • Cubrimos una bandeja con papel de hornear y la fijamos a la misma con unos puntos de glasa para que quede tensa y no se mueva.
  • Hacemos puntitos de distintos tamaños, si no sabemos el uso que le vamos a dar. Os recomiendo no hacerlos demasiado pequeños. En la siguiente foto podéis ver algunas aplicaciones:
Ojitos de azúcar: Aplicaciones

  • Dejamos secar un poco, antes de pintar las pupilas. 
  • Las pupilas las podemos hacer pintadas directamente con colorante negro, con un rotulador alimentario, o coloreando un poquito de glasa con el colorante negro. Ésta última opción queda chula porque deja algo de volumen en el resultado: Como necesitaremos muy poca glasa para las pupilas, yo cojo restos (muy poca cantidad) que quedan en el bote y los paso al tapón para añadir el colorante necesario, y apoyo el tapón invertido en hueco del botecito.
  • Dejamos secar bien varias horas, despegamos los ojitos y los guardamos en un bote hermético para que no cojan humedad.

Por cierto, estos ojitos son como una nube que se deshace en la boca y no aportan prácticamente dulzor añadido a la elaboración, cosa que os sorprenderá.

Un beso,




viernes, 3 de abril de 2020

Nocilla, Nutella o Crema de Avellanas Casera

Hace tiempo que quería hacer Crema de Avellanas y encontraréis muchas versiones por las redes, pero esta me parece más saludable, ya que entre sus ingredientes, además de una pequeña cantidad de cacao puro y avellanas tostadas, se encuentra la calabaza y el aceite de coco... ¿Y sabe a calabaza o a coco? ¡Pues no!

Se podría hacer con chocolate puro en tableta, si no queréis utilizar el aceite o la leche de coco como espesante.

Nocilla, Nutella o crema de avellanas casera

La combinación de ingredientes varía en función del gusto de casa uno. En mi caso, los he ajustado según me ha ido indicando la "experta en Nocilla/Nutella" de la casa (mi hija).

Lo bueno es que, con estas proporciones podéis rellenar un bote pequeño de los de mermelada, como veis en la foto, así que, si dudáis si os va a gustar.... el riesgo es mínimo.


INGREDIENTES:

  • 100 g de avellanas tostadas
  • 100 g de calabaza pelada y asada (yo la hago 5 minutos a máxima potencia en el microondas)
  • 60-70 g de azúcar moreno (no tenía panela)
  • 30 g de cacao puro en polvo
  • 30 g de aceite de coco o la parte espesa de la leche de coco en lata, para darle buena consistencia una vez fría.

PREPARACIÓN:

  • En un procesador potente tipo Thermomix volcamos el azúcar moreno para convertirlo en azúcar glas
  • Añadimos las avellanas tostadas y las batimos hasta obtener una crema espesa fina y sin grumos. Tened cuidado en no triturarlas demasiado, porque se pueden convertir en aceite. Podéis ver la consistencia en la entrada de Cookies de Cacahuete y Chocolate, aunque se manteca de cacahuete lo que preparamos en ese caso.
  • Añadimos el resto de ingredientes hasta integrar. Hay que ir retirando la crema que salpica en las paredes del vaso para que quede sin grumitos
  • Metemos en la nevera para que coja consistencia
  • Por lo que he leído hay que consumirla en 2 semanas, pero en casa no está durando tanto tiempo...

¿Y con qué la podemos comer? Pues, de momento, las estamos tomando con Frisuleos, con Tortitas de Masa Madre, en tostadas o a cucharadas, de la que pasamos por la nevera... Jajaja.


Un beso,



miércoles, 25 de marzo de 2020

Leche Evaporada Casera

La leche evaporada es un tipo de leche concentrada (como la leche condensada, pero sin azúcar añadido) a la que se retira el agua mediante un proceso de evaporación. Es decir, es una reducción de leche de vaca que conserva todas sus propiedades nutritivas. De hecho, si añadimos nuevamente el agua que ha perdido en el proceso de evaporación, obtendríamos nuevamente leche normal.

Al ser ligeramente densaresulta idónea para preparar salsas, cremas o utilizarla en recetas de repostería, en sustitución de la nata. Podéis ver una aplicación en el Pastel de Bonito y Cangrejo.

En la foto de abajo os muestro dos tarritos: El de la izquierda contiene leche evaporada industrial y el de la derecha contiene leche evaporada casera. La consistencia en ambos casos es prácticamente igual, pero el sabor no tiene nada que ver... Sólo os diré que si la hacéis en casa, no volveréis a comprar la versión industrial.

Leche evaporada casera

PREPARACIÓN:
(Para obtener unos 400 ml de leche evaporada)

Con Thermomix o robot similar:
  • Ponemos en el vaso 1 litro de leche entera a 100°C, velocidad 5, con el cestillo puesto en el lugar del cubilete para que evapore durante 30 minutos. Es importante hacerlo a esa velocidad para que no se desborde la leche caliente.
  • Sacamos del vaso y la dejamos enfriar.
  • Colamos los 400 ml obtenidos y los guardamos en la nevera un  máximo 4 días.... 

Manual:
  • Ponemos en una cacerola 1 litro de leche entera y la llevamos a ebullición.
  • Cuando empiece a hervir bajamos el fuego, para que no se salga y removemos a fuego lento, de vez en cuando, con una cuchara de madera.
  • Necesitará algo más de una hora para que quede bien. 
  • Si observamos que se forma nata durante el proceso, la retiraremos.
  • Colamos los 400 ml obtenidos y los guardamos en la nevera un  máximo 4 días.... 


El resultado será un líquido algo espeso y de un color tostado


Por cierto, a mi me resulta muy cómodo congelar la leche evaporada en bolsas de cubitos de hielo: Para ello utilizo un colador de boca fina. De esa manera voy usando la cantidad que necesito sin peligro de que se me estropee.






viernes, 6 de marzo de 2020

Pizza Sin Amasado

Esta publicación es mi adaptación de dos formas de hacer Pizza: La Pizza sin Amasado de Ibán Yarza la Pizza de las Hermanas Simili. Es una masa diferente a la que publiqué hace años como "5 Reglas para hacer una Pizza Perfecta", cuando empecé con el blog. Desde entonces, alguna cosa nueva he aprendido...

He hecho varios cambios en esta entrada para mejorarla. Lo digo por si alguna vez habéis seguido esta receta, os puede sorprender...


Pizza sin amasado


Hablemos de pizza: ¿Habéis visto alguna vez en un pizzaiolo (cocinero especializado en hacer pizzas) preparando la masa? Todo el espacio y él mismo están llenos de harina...Cuando te adentras en el mundo del pan, entiendes muchas cosas: Las masas de pizza que trabajan los profesionales tienen mucha hidratación - la que vamos a hacer hoy tiene un 80%, es decir 80 gramos de agua por cada 100 gramos de harina - por lo que algo tan pegajoso sólo se puede llevar adelante con técnicas específicas y una gran cantidad de harina al darle forma (nunca integrándola en la masa, por favor).

Otra particularidad de esta receta es que no vamos a amasar nada de nada: Cogerá consistencia gracias a las 24 horas de reposo en frío que le daremos; incluso la podemos dejar fermentar en la nevera dos o tres días más. Esta larga fermentación en frío hará que la masa sea más digestiva y que gane en sabor.


INGREDIENTES: 
(Para 3 pizzas de unos 300 gramos)

Para la masa:
  • 500 g de harina de fuerza (proteína 12-13)
  • 350-400 ml de agua (cuanta más fuerza tenga la harina, más agua absorverá)
  • 20 g de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 11 g de sal
  • 5 g de levadura fresca de panadería (1,5 g de seca)
Para el relleno:
  • Tomate frito
  • Orégano
  • Albahaca
  • Queso mozzarella rallado
  • Aceitunas negras
  • Jamón york, o jamón de pavo, o bacon en trocitos... tú eliges ;D
  • Un chorrín de aceite de oliva extra

PREPARACIÓN: 
  • En un bol disolvemos la levadura en la cantidad menor de agua y mezclamos el resto de ingredientes de la masa a mano o con una cuchara de madera. Si la masa no esté pegajosa (os debería de manchar las manos), añadimos poco a poco el agua necesaria y dejamos que repose 30 minutostapado con un gorro de baño, film transparente o un paño húmedo para que no se reseque. Posiblemente tendréis que utilizar las manos para incorporar el agua que reste.
Pizza sin amasado: Cómo trabajar la masa
  • Con las manos húmedas, haremos cuatro pliegues en la masa: Cogemos un extremo de la masa y lo estiramos sobre el lado opuesto; giramos el bol en el sentido de las agujas del reloj (empezamos a las en punto y nos queda las y cuarto, las y media y a las menos cuarto). Dejamos reposar 10 minutos
  • Manchamos con un poco de aceite la encimera y volcamos la masa para dividirla en tres porciones de unos 300 gramos formando una bola con cada una de ellas: Yo peso las masas con una báscula.
  • Esparcimos aceite en 3 tuper o bolsas de congelar y metemos las bolas de masa dentro y en la nevera hasta el día siguiente. Podréis mantener esas masas en la nevera 2 ó 3 días, pero no más porque sobrefementaría y no subirían bien en el horno.
  • La masa se podrá usar cuando veamos que ha duplicado de volumen
  • Al día siguiente, precalentamos el horno a 250ºC con calor arriba y abajo, dejando la bandeja del horno dentro, en el primer nivel empezando por abajo. Necesitamos generar muchísimo calor para simular un horno profesional, por eso encendemos el horno casi una hora antes de hornear la pizza.
  • Ahora tenemos dos opciones sencillas para formar las pizzas:
    • Sobre una bandeja de pizza o una bandeja normal impregnada bien de aceite (serían las dos fotos de arriba).
    • Sobre papel de hornear, espolvoreando una buena cantidad de harina o de sémola de trigo duro (serían las dos fotos de abajo). 
    • La opción con rodillo, para esta masa tan pegajosa, no es nada recomendable.
Pizza: Formado
  • En ambos casos espolvorearemos harina sobre la masa para extenderla con la palma de la mano sin peligro de que se pegue: A mi me gusta hacerla lo más fina posible, quitándole bien el aire acumulado en el centro, pero dejando el borde algo más grueso. De de este modo conseguiremos que se hinche bien. Si queréis un resultado más espectacular, mirad la técnica de segunda fermentación en piezas que os expliqué en la entrada Pizza con Masa Madre Natural.
  • Tapamos la masa con film transparente para que repose una meda hora antes de meterla en el horno: Así conseguiremos que se hinche más en el horno. Si os gusta más plana, saltaros este reposo.
  • Primero hornearemos la base de la pizza con la salsa de tomate -yo la hago con tomate de lata entero machacado con la mano y condimentado con aceite de oliva virgen extra, ajo, sal, pimienta, albahaca y orégano - introduciéndola en el horno con ayuda de una bandeja invertida, una bandeja plana para hacer galletas o una tabla de contrachapado a modo de pala de panadero.


Pizza sin amasado con tomate entero de lata machacado


  • A los 5 ó 6 minutos, cuando veamos que la base de la pizza se dora ligeramente, la sacamos del horno. 
  • Colocamos la base de la pizza, ya hecha, sobre una bandeja de hornear cubierta con papel de hornear, le ponemos el queso mozzarella, los ingredientes elegidos y un hilillo de aceite aromatizado o del que tengáis. 
  • Para completar el horneado, tenemos dos opciones:
    • Si vuestro horno tiene función Turbo (con aire), completa el horneado a 250ºC durante 2 ó 3 minutos, a 250ºC.
    • Si vuestro horno no tiene función Turbo, utilizad el grill superior, pero ponedla a media altura porque si ponéis la pizza muy cerca del grill, la perdéis de vista y se os puede quemar (cosa que me pasó en la primera foto de esta entrada)... El tiempo de horneado será mínimo también.
  • Sacaremos la pizza del horno y la cortaremos inmediatamente para evitar que se reblandezca por la humedad del relleno. 

¿Se puede hornear la pizza de un tirón, sin dividir el proceso en dos fases? Sí, pero se humedece la masa y no conseguiréis el mismo efecto crujiente.

¿Se pueden utilizar verduras en crudo? No porque el tiempo de horneado es muy corto y no se harán.

Para finalizar, os aviso que esta receta no tiene nada que ver con la entrada en la que explicaba Las 5 Reglas para Preparar una Pizza Perfecta (especialmente pensada para principiantes), así que aquí tenéis algo totalmente diferente digno de ser probado ;D. 

¡Espero que os haya gustado!

Un beso,





lunes, 24 de febrero de 2020

Baba Ghanoush o Crema Árabe de Berenjena

La receta de hoy la publiqué en Instagram y Facebook hace ya tres meses pero como no hay quien la localice, y merece mucho la pena, prefiero pasarla al blog, que está mucho más ordenadito... 

El Baba Ganoush es una crema de berenjena, típica de la gastronomía árabe. Es un aperitivo ideal, acompañado de Pan de Pita (foto de arriba) o Naan (foto de abajo). 

Baba ganoush o crema de berenjena

Encontraréis muchas recetas en las que se emplea el tahini, pero en mi versión no hace falta porque he observado que el Baba Ghanoush ya contienen todos los ingredientes de esa salsa. Por eso, si tienes un procesador de alimentos potente o un molinillo eléctrico, con semillas de sésamo nos bastará.

INGREDIENTES:

Para la crema de berenjena:
  • Una berenjena asada 
  • 1 diente de ajo
  • 1 Tbs (cucharada) de sésamo tostado en sartén. 
  • 1/4 tsp de comino molido
  • 1 tsp (cucharada de postre) de sal
  • 1Tbs de aceite de oliva virgen extra
  • 1Tbs de zumo de limón
  • Una pizca de pimienta
Para espolvorear/decorar:
  • Pimentón (dulce o picante)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 tsp de semillas de sésamo tostadas
  • Perejil

PREPARACIÓN:
  • Cortamos la berenjena por la mitad por su lado más largo y hacemos unos cortes en su carne, con un cuchillo, formando rombos o cuadrados de 1,5 cm aproximadamente.  
  • Asamos la berenjena en el microondas, sin agua, durante 7 minutos. Si lo haces en el horno, necesitarás 20 ó 30 minutos. Debe de quedar tierna.
  • Tostamos el sésamo en una sartén sin aceite y, cuando enfríe, lo molemos.
  • En un procesador de alimentos (yo con la Thermomix), batimos todos los ingredientes hasta obtener una consistencia de crema.
  • Pasamos la crema a un cuenco, hacemos un surco en espiral, y vertemos un poco de aceite de oliva en el surco. Seguidamente espolvoreamos por encima pimentón, semillas de sésamo tostado y un poquito de perejil, por aquello de darle un toque de color a la presentación.

Aquí tenéis una forma diferente de comer verdura ideal para compartir. Os aseguro que querréis repetir.

Un beso,


jueves, 20 de febrero de 2020

Trifle Inglés

Hoy publico mi versión del Trifle, un postre inglés riquísimo. Diría que, junto con los Scones, a sido lo que más nos ha gustado durante nuestro verano de 2019 en Inglaterra. 

Lo cierto es que este postre combina un poco de todo: Gelatina de frutas, bizcocho, macedonia, natillas y nata montada. Podíamos decir que es un postre de "aprovechamiento a la inversa", porque lo que sobra de los ingredientes te lo terminarás comiendo con posterioridad... Jajaja. 

Trifle

Lo sé, debería de daros las proporciones justas, pero como cada uno tenemos recipientes de diferente tamaño, me es imposible calcular cantidades... Incluso podríais prepararlo en una ensaladera grande, pero yo creo que la versión individual es mucho más cómoda de servir y, sin duda, más vistosa.

He empleado gelatina de frutos rojos porque queda muy llamativa, pero podéis utilizar cualquier otro sabor. Atentas porque éste es el único ingrediente que necesita varias horas para cuajar, así que sed previsoras y preparadlo la noche anterior.

INGREDIENTES:
(Para 6 vasos)
  • 500 g de gelatina de fresa o frambuesa.
  • 150 g de nata (35% materia grasa) espesada con 50 g de mascarpone. Yo a esta nata no le pongo azúcar, porque todos los demás ingredientes ya están azucarados.

PREPARACIÓN:
  • Hacernos la gelatina, siguiendo las instrucciones del paquete y la distribuimos en 6 vasos. Se puede hacer con 500 ml de zumo de frutas y gelatina neutra también (tú decides). Dejamos enfriar en la nevera, tapados para que no cojan olores.
  • Como necesitaremos hacer una capa de bizcocho, cortando rebanadas de 1,5-2 cm de grosor yo hice el Bizcocho Cuatro Cuartos del blog, aromatizado con ralladura de limón. 
  • Hacemos una macedonia de frutas.
  • Montamos la nata un poco y le añadimos el mascarpone hasta que espese
  • El montaje del Trifle es sencillo (de abajo a arriba). Fijaros en la foto de arriba:
Capa 1: Gelatina (fría ya solidificada)
Capa 2: Bizcocho troceado
Capa 3: Macedonia
Capa 4: Natillas
Capa 5: Nata: Yo la he metido en una manga pastelera y con una boquilla rizada he hecho montañitas, pero podéis cubrirla como mejor os parezca.
  • Reservamos en la nevera, tapado, hasta el momento de degustarlo.

Ni que decir tiene que se puede hacer un Trifle con ingredientes comprados, pero ya no sería lo mismo... ¡Tú decides!

Un beso, 


miércoles, 19 de febrero de 2020

Macedonia de Frutas

La receta de hoy es muy básica, lo sé, pero es que la necesito para hacer el Trifle Inglés. Como a tanta gente, se me ha pasado por la cabeza comprar la macedonia en lata del supermercado, pero veréis que el aspecto que tienen estos productos confeccionados en la foto de su etiquetado no tiene nada que ver con lo que hay dentro... Además, están llenos de azúcares añadidos totalmente innecesarios, por eso os recomendo que probéis a hacer la macedonia en casera, con fruta de temporada.

Macedonia de frutas de temporada

Seble pude poner algún fruto rojo para darle algo de color, como unas cerezas confitasadas como las que veis en la foto.

Las cantidades son un poco a ojo, por eso no he puesto ninguna referencia de peso. Una buena idea es calcular una pieza de fruta por comensal, sin tener en cuenta el zumo de naranja. Y si sois pocos en casa, guardáis la macedonia en la nevera y listo, pero no muchos días porque se pone feucha.

INGREDIENTES:
  • Manzana
  • Pera
  • Uvas
  • Plátano
  • Fresas
  • Zumo de naranja para cubrir
  • Azúcar o edulcorante, si lo vemos necesario

PREPARACIÓN:
  • Cortamos el plátano a lo largo y luego en ridajas.
  • Cortamos la pera y la manzana en trocitos del tamaño de una falange y los metemos en una fuente o bol grande.
  • Hacemos lo mismo con otras frutas que nos gusten.
  • Exprimimos la/s naranja/s hasta empapar la fruta.
  • Probamos y si queremos, endulzamos con lo que nos guste.

¡Veréis que, a partir de ahora, os animáis a hacer más macedonias caseras!

Un beso, 


miércoles, 29 de enero de 2020

Libreta Candeal

El Pan Candeal es uno de los panes más típicos que se pueden encontrar en las panaderías españolas. También llamado "pan sobado", se caracteriza porque su miga es blanca y compacta y el amasado se realiza a rodillo (refinado). Para trabajar la masa con facilidad es recomendable utilizar una harina débil como la de repostería (proteína 9)

Os aviso que para sacar adelante esta receta es mejor no ser principiante, porque el proceso de elaboración es largo, pero si eres "panarra" creo que está bien practicar técnicas nuevas y, además, te enseña a valorar los panes cuando los encontramos en panaderías artesanas

Libreta Candeal o Pan Sobado

La receta es del nuevo libro de Iban Yarza 100 Recetas de Pan de Pueblo, pero él utiliza harinas panaderas T65 ó T80. Yo, en cambio, creo que la Harina Candeal al ser más débil, facilita el refinado; si no la tienes puedes utilizar harina de repostería.


INGREDIENTES:

Para la Masa Madre:

  • 100 g MaMa sólida activa de Candeal
  • 100 g harina Candeal (proteína 9)
  • 50 g agua
Para la Masa Final:

  • 250 g MaMa anterior
  • 400 g harina Candeal
  • 200 g agua
  • 10 g sal

PREPARACIÓN:
  • Mezclamos todos los ingredientes y amasar ligeramente hasta que se integren los ingredientes.
  • Para amasar estiraremos la masa con un rodillo (refinado), a un grosor de 1cm haciendo tres pliegues como si fuéramos a meter una hoja en un sobre: Dividimos imaginariamente la masa extendida en tres partes y doblamos los extremos hacia el centro, como vemos en la imagen de abajo. Repetimos el proceso 8 ó 10 veces hasta que la masa quede dúctil y sedosa. Posiblemente tengáis que dejar descansar la masa de vez en cuando para que se relaje el gluten y podáis no dejaros las manos en el empeño.
Libreta Candeal o Pan Sobado: Refinado, formado y greñado

  • Si dividimos en dos piezas saldrán dos panes bastante pequeños (la próxima vez hago sólo una), boleamos creando tesón (se hace mejor con ayuda de una rasqueta) y dejamos reposar 5 minutos.
  • Pasamos a una tela ligeramente enharinada y aplastamos con la mano hasta que tenga un grosor de 2 cm.  Dejamos reposar las piezas, tapadas, para que fermenten de 3 a 4 horas. Se podrían dejarb los últimos 10 minutos sin tapar para que se genere una ligera película en la superficie (tengo que probar qué pasa si no lo haces así...).
  • Pasamos a papel de hornear y hacemos unos cortes profundos casi hasta la base de la pieza: Yo he hecho pentágonos y unos agujerillos.
  • Horneamos sin vapor sobre chapón o sobre una bandeja de horno que hayamos metido en el horno durante el proceso de precalentamiento a 250°C. Una vez metidos dentro, con ayuda de una tabla o bandeja de repostería, bajamos la temperatura a 210°C, y horneamos durante 25-30 minutos. Es un pan muy claro que parece que queda poco cocido en el horno. Yo creo que, incluso, me quedó demasiado dorado...
  • Sacamos de horno y dejamos reposar tapados, o envueltos con un paño de cocina limpio, hasta que enfríen.

La verdad es que este pan en casa ha gustado mucho. Posiblemente porque es un pan muy diferente a los que habitualmente hago y no recuerdo haberlo comprado nunca en Madrid...

¡A ver qué pan publico la próxima vez! 

Un beso,